Los sevillistas celebran el gol de De Jong en el derbi (Foto: EFE)
Los sevillistas celebran el gol de De Jong en el derbi (Foto: EFE)

Betis – Sevilla: Rojo con mucho respeto (1-2)

El Sevilla se hace con el derbi equilibrando para mantener su ventaja ante un Betis que salió acorazado y acabó atacando con todo

Por  9:22 h.

El respeto gobernó otro derbi. La responsabilidad atenaza en noches así. El Sevilla se vio superior por calidad y pegada pero gestionó ventajas menores a su sensación. Quizás puso más inteligencia, quizás pecó de arriesgar en exceso su distancia. El Betis, más pasional que racional, se creyó cerca del triunfo a través de las rendijas que provocaba el paso atrás de los de Lopetegui, que pudieron gobernar con tiranía pero trataron con recelo a su oponente. La tensión se convirtió en el apellido de cada acción pero fue la calidad la que regó los detalles que decantaron la balanza. Porque lo de Ocampos no es casual. Su agigantada figura fue la llave que abrió todas las cerraduras, una fábrica de peligro. Su gol dio la bienvenida al derbi e hizo saltar el plan rocoso del Betis de Rubi, que volvió a optar por defensa de tres con Bartra por delante y debió pensar demasiado pronto en generar antes que en desbaratar. Aun así empató Loren porque el Betis tiene más de lo que muestra y sus picos le sirven para plantarle cara a cualquiera al menos durante fases de un partido. Luego Banega se sacó un pase genial a De Jong, que calló debates con un zurdazo que queda enmarcado en la historia de los derbis. Los de Rubi se quitaron la armadura para ir a pecho descubierto a por un empate que no llegó a causa de Vaclik, el poste y hasta Hernández Hernández, según la visión heliopolitana, ya que se reclamaron hasta tres penaltis en el área visitante. Al final, triunfo sevillista en un derbi con resaca porque el parón se le hará largo a los béticos, asidos a esas polémicas, y será terreno fértil para el regocijo de los nervionenses con este 1-2.

Fue un derbi oscilante pero con fondo sevillista. Nunca fue en desventaja en el marcador el equipo de Lopetegui. Y tampoco en el juego. El Betis respondió con arrebatos pasionales, construyendo sus ataques en la voluntad. El Sevilla jugó como sin querer mancharse. Haciendo lo justo. Incluso cuando olió sangre no acertó a aprovechar su momento. Fue en la primera mitad. El Betis siempre queda tocado tras el primer golpe y ahí pudo llegar la sentencia anticipada. Ocampos marcó tras una jugada ensayada de cambios de perfiles en el balón parado y zurdazo del argentino después del despiste de Fekir. La pelota pasó por debajo de las piernas de Joel Robles. Sin embargo, en el ring no hay que perdonar al que se tambalea. Eso se paga. El Betis necesitaba tiempo para volver a dar la cara. Banega no encontró puerta y Feddal salvó una ocasión de De Jong que emparedan un disparo mordido de Fekir al conectar demasiado alto con la pelota. El hilo con la vida del partido lo explotan los béticos con el gol de Loren antes del descanso tras internada, cómo no, de Álex Moreno, el más cualificado de los verdiblancos, centro de Fekir y pelota al centro de Emerson. Explota el Villamarín con la rabia de buscar una remontada ante un rival que pudo pero no pareció querer tanto como el anfitrión.

Le sucedió en otros partidos de este año al Sevilla de Lopetegui, que domestica mal a los rivales en sus ventajas, dando un paso atrás que pone en riesgo lo que cuesta adelantarse en el marcador. Es el hueco que necesitaba el Betis para volver al partido. En ese trance, ya comenzada la segunda mitad y con el duelo moviéndose de ida y vuelta, aparece Franco Vázquez en lugar de un tenso Óliver Torres y Banega enchufa a un batallador De Jong para anotar el 1-2 que iba a ser definitivo. El zurdazo del holandés bordaba una buena actuación pugnando con todos los zagueros béticos.

Bartra sujeta a Óliver Torres en un lance del Betis - Sevilla (Foto: Manu Gómez)

Bartra sujeta a Óliver Torres en un lance del Betis – Sevilla (Foto: Manu Gómez)

Ya el Betis se tira arriba con valentía porque no le queda otra. Rubi va quitando piezas de la base y trata de afilar la vanguardia. Lopetegui acepta el juego y reduce la expresión de su equipo al contragolpe. De nuevo arriesga en exceso el vasco porque su bloque podía haber dormido el choque pero es el Betis el que visita con frecuencia los dominios sevillistas. Antes entre De Jong y Vázquez casi hacen el tercero pero el pico bético llega con un eslalon de Joaquín como hace veinte años que encuentra a Álex Moreno en el segundo palo y cuyo remate salva Vaclik en la parada de la jornada. El balón se muda al área sevillista y entre la tensión y la pasión los verdiblancos piden hasta tres penaltis que Hernández Hernández no considera. Y el VAR, tampoco. El Betis quiere pero su presión ya está desgastada. El duelo se va con intentos vanos, centros mal gestionados y una rocosa defensa sevillista de una renta corta pero suficiente. Pudo hacerlo de manera más holgada pero la meta en estos partidos es saber conjugar el verbo que todos persiguen: ganar. Felicidad en rojo por la posición en la tabla y por un triunfo en rodeo ajeno que deja al Betis de Rubi en la zona baja y preguntándose durante todo un parón qué camino seguir en esta temporada.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Redactor Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
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