Carlos Fernández celebra su gol al Espanyol (EFE)
Carlos Fernández celebra su gol al Espanyol (EFE)

Carlos Fernández: “Esta crisis tendrá consecuencias, no le cabe duda a nadie”

«Hay muchas personas en una situación peor que nosotros y por ellos debemos sacar fuerzas»

Por  22:08 h.

El delantero del Sevilla FC cedido en el Granada CF Carlos Fernández lleva bien la cuarentena, «por suerte» como el resto de su familia, y protestando lo mínimo. «Sería injusto que quienes tenemos salud y solamente tenemos que quedarnos en casa nos anduviéramos quejando con toda la gente que se está viendo afectada o está luchando contra el virus en primera persona», reflexiona el joven delantero sevillano en el último podcast del club nazarí en sus medios oficiales.

«Hay muchas personas en una situación peor que nosotros y por ellos debemos sacar esfuerzas», esgrime Carlos. Confinado con su novia en Granada, procura «llevar esta situación extraña y nueva para todos de la mejor manera posible», aportando su granito de arena en lo que puede. Pocos días antes de la declaración del estado de alarma pasó unos días de descanso en Sevilla, tras jugar en el Ciutat de Valencia ante el Levante, visitando a sus padres. «Parece que fue hace bastante tiempo y realmente hace 40 días ahora. Parece que fue mucho más lejano», admite Carlos Fernández, que se siente un privilegiado en casa con internet y la posibilidad tanto de comunicarse con sus seres queridos como de seguir las rutinas de entrenamiento que le marcan.

El delantero lee, aprende a cocinar «un poquito mejor» y ve series y películas con su pareja «para estar entretenidos y no tener tiempo muerto para pensar». «Estoy leyendo mucho. Volví a leer ‘Todo se puede entrenar’ de Toni Nadal, un referente, que me parece maravilloso por su forma de entender el deporte y la vida. Estoy viendo ‘Ozark’, que la empecé hace poco, y también leo ‘Sapiens: de animales a hombres’ y ‘Dale vida a tu cerebro’ por seguir aprendiendo cosas de otros ámbitos fuera del deporte y de los que no tengo tanto conocimiento para seguir nutriéndome», expone.

Carlos Fernández está satisfecho por los pasos que ha seguido en su vida deportiva con la cesión actual en Granada y la anterior en el Deportivo de la Coruña. «Es determinante no equivocarte al dar esos pasos para ir a los sitios que te hagan crecer más en todos los aspectos, aunque nunca sabes cómo saldrá», apunta.  «Tanto en el Deportivo como en el Granada, independientemente de que tanto lo colectivo como lo individual esté saliendo bien, el crecimiento va más allá de jugar más o menos, de que el equipo esté mejor o peor; por supuesto influye, pero más el hecho de compartir el vestuario con personas que te hacen crecer en clubes con valores sólidos con los que me siento identificado. Fueron los mayores aciertos de estos dos años», agradece el delantero, que en su día fue el tercer jugador más joven en debutar con el primer equipo del Sevilla con 17 años «recién cumplidos».

Inicios

«Salí muy joven con Unai Emery cuando la primera plantilla estaba más corta de efectivos y tenía que tirar del filial. El proceso de maduración de cada jugadores distinto y el mío fue de crecimiento ante la adversidad, superando lesiones de rodilla, saliendo cedido con la incertidumbre de no saber ni siquiera si me iba a responder al 100% un mes después de operarme… Siendo justos, cuando debuté no estaba preparado para estar a la altura. Tuve que volver al filial y seguir dando pasos poco a poco», reflexiona Carlos Fernández, «orgulloso» del camino que le tocó recorrer para ser la persona que es hoy día, «no solo el futbolista, que muchas veces se olvida con los éxitos». «Estoy contento ahora en Granada, a buen nivel y aportando al equipo lo máximo como intento siempre. Me hace estar feliz», reconoce.

Durante sus años en la cantera sevillista, Carlos Fernández coincidió con «muchísimos compañeros muy buenos que aun teniendo mejores cualidades no llegaron al fútbol semiprofesional de Segunda B». «Ahí está la dificultad que tiene este mundo, este deporte. Intervienen muchos factores más allá de las condiciones. Creo que he tenido una educación deportiva y personal muy buena que es fundamental para triunfar en el fútbol. Hoy día a los chavales se les endiosa y cuando se topan con la realidad no están preparados para afrontarla. Por suerte, yo he tenido gente a mi lado que me ha sabido llevar por el camino correcto», subraya.

Una temporada «muy bonita»

Carlos Fernández no puede disimular su fastidio por la interrupción de una temporada que estaba siendo «muy bonita». «Disfrutamos del sufrimiento por el camino en cada partido, en las eliminatorias de la Copa del Rey, y ahora con el parón, como cuando acabe la campaña, miramos lo que nos ha costado y lo que merece la pena el esfuerzo», recalca. «A ver qué pasa de cara al final de temporada, pero mirando atrás hay que estar muy orgullosos de lo que hemos hecho», insiste.

Autor de ocho tantos, relativiza el valor de sus números individuales. «Con el equipo en descenso no se verían de la misma manera, no tendrían el mismo valor. Todos somos mejores jugadores que al principio de la temporada y que si el equipo estuviese en otra situación; sin duda lo más importante es el colectivo. Por eso se debe entender que las individuales y el ego de cada uno deben estar en un segundo plano tras el equipo», expone Carlos Fernández con madurez.

El sevillano tiene claro que la unión del vestuario rojiblanco es absolutamente excepcional. «Somos amigos: nos reímos, disfrutamos, nos gastamos bromas, vamos a entrenar y somos felices. Nos ayudamos en los momentos malos. Eso es clave en el fútbol para tener éxito en la competición: entender que sin el compañero que tengo al lado no soy nada y que entre los dos nos vamos a hacer mejores en el campo. Este es un vestuario tan sano que sorprende a los que llegan nuevos. No es normal encontrarte con algo así en el fútbol», advierte.

La vida tras la pandemia

Respecto al futuro tras la pandemia, Carlos Fernández solo tiene claro que es «incierto». «Hay muchísimas opiniones, de personas sin conocimiento y de expertos, de las que más me fío, pero el futuro está en el aire. Esta crisis tendrá sus consecuencias, no le cabe duda a nadie, pero espero que sean las menos posibles para que la sociedad no sufra tanto, que sea leve para las personas con menos recursos y más necesitadas, para los que tienen sus pequeños negocios, para que les pueda ayudar en lo que podamos», ruega, con el último deseo de que «todos los aficionados del Granada y sus familias estén bien de salud y puedan disfrutar de su equipo pronto». «Ánimo para lo que queda porque juntos saldremos adelante», les anima.