Correa: «Estaba lesionado y algunos decían que Caparrós no me quería»

«No me podía ni levantar, jugué los dos últimos meses infiltrado, de lo peor de mi carrera; soy muy feliz en el Sevilla»

Por  5:00 h.

Joaquín Correa rompe su silencio desde la concentración del equipo en Benidorm en una entrevista concedida a ABC de Sevilla. El argentino desvela que una pubalgia le obligó a jugar infiltrado en el último tramo de la temporada, hasta que tuvo que parar por el intenso dolor, desmintiendo así que el entrenador (entonces Caparrós) no contara con él. Por otra parte, Correa, “muy feliz en el Sevilla”, niega tajantemente que haya querido salir del club. Todo lo contrario: “¡Sacaron tantas cosas…! ¡Fue increíble! Decían que yo no estaba contento, que me quería ir… Bueno, son cositas que uno las traga, las mastica y trata de seguir adelante”. El Tucu se sincera.

¿Cómo ha empezado la pretemporada?

Bien. Muy bien, fuerte, con dobles sesiones, muy intensas. Pero hay mucho balón y eso hace el trabajo de pretemporada mucho más llevadero. Pienso que es muy positivo, porque la intensidad es la misma entrenando con el balón que corriendo sin él. Mucho mejor todo con el balón. Eso te permite también agarrar el ritmo de toque necesario para el equipo y los futbolistas durante estas fechas.

¿Se ha encontrado otras pretemporadas con técnicos que no dan tanta preponderancia al balón?

En Argentina, sí. Allí hacíamos mucho trabajo sin balón, enfocado a la fuerza. Acá cambia la cosa. Y pienso que estamos haciendo un gran trabajo de pretemporada con el nuevo míster.

Y usted, ¿cómo se encuentra?

Bien, realmente bien. Estoy con muchísimas ganas y muy metido en el trabajo para ponerme a punto de la mejor manera posible.

En las redes sociales se pudo comprobar que usted ya ha estado trabajando, bastante, durante las vacaciones.

A ver. Yo terminé la temporada pasada con una pubalgia, que es algo que muchos no saben. Algunos decían que yo no jugaba porque Caparrós no me quería… pero bueno, la verdad es que a mí no me gusta tampoco salir a desmentir a nadie o aclarar las cosas. Tuve que jugar los dos últimos meses infiltrado. Por eso he tenido que trabajar y acelerar en mi puesta a punto durante las vacaciones, para poder estar ahora al lado de mis compañeros y hacer una buena pretemporada.

Quizás, a veces, conviene explicar las cosas, ¿no? Así evitarían críticas innecesarias en algunas ocasiones…

No creo que yo tenga que ser el indicado para eso… hay veces que las cosas fluyen así. La final de la Copa contra el Barça la jugué muy dolorido; no me podía ni levantar de la cama. De todas formas son cosas que no me gusta ir contando. Mi familia y la gente del club que me ayudaba sí lo sabían. Son cosas que pasan en el fútbol y hay que convivir con ellas. También me molestó mucho que se dijera que yo no estaba feliz aquí en el Sevilla. Trato de obviar siempre todas esas cosas. Prefiero callar y ponerme a punto para demostrar lo que uno vale dentro del campo.

Entiendo que tiene ser frustrante haber llegado con ese dolor al tramo final, con todo lo que se jugaba el equipo.

Ha sido lo peor que pasé en mi carrera. El dolor me impedía ser yo mismo. Lo pasé muy mal. Era el momento clave de la temporada y también tenía opciones de ir al Mundial. Fue todo bastante duro. Pero se acabó. Pasé página y ya sólo pienso en lo que viene.

Está a tope, entonces. Entiendo que lesión superada.

Sí, sí. Está superada. Refuerzo y trabajo la zona y va muy bien la cosa. No hay secuelas.

Sus números en el Sevilla: ocho goles y tres asistencias en el primer año con Sampaoli y siete goles y siete asistencias la campaña pasada. No siendo delantero, ¿cree que puede mejorar esas cifras?

Claro que sí. Es lo que espero. Me gustaría mejorar mi media de asistencias y de goles. Este año voy a por más, para ayudar al equipo. Es lo que quiero, progresar siempre y tratar de ser mejor.

La afición del Sevilla es muy exigente. Y cuando sabe que el jugador tiene talento, más todavía.

Yo siempre estoy agradecido a la afición del Sevilla. A mí me gusta sentir esa presión… es lo que te mantiene a tope. Es algo positivo. Es obvio que siempre se nos pide más. Y para mí es un orgullo que la gente piense que puedo dar más de lo que estoy dando. Quiero mejorar siempre y hacer las cosas de la mejor manera.

Quizá, si no se hubiera lesionado, habría estado en el Mundial…

Sí, Sampaoli me dijo que iba a ser muy considerado. Yo estaba bien, en un buen momento, jugando todos los partidos, haciendo goles, en los cuartos de la Champions, me sentía muy bien… y en el mejor momento, me empezó a doler… con la lesión mi nivel empezó a bajar, después de los cuartos de Champions. Era lógico. Terminé la temporada sin jugar porque casi no podía levantarme de la cama por el dolor.

También se dijo que usted cambió de agente porque se quería ir.

(Risas) Nunca fue mi idea salir del Sevilla. ¡Sacaron tantas cosas…! ¡Fue increíble! Decían que yo no estaba contento, que me quería ir… Bueno, son cositas que uno las traga, las mastica y trata de seguir adelante. Como dije antes, en vez de aclarar nada o corregir a nadie, me dediqué a trabajar y a ponerme a punto.

Y Correa está contento entonces…

Yo estoy perfectamente en el Sevilla, estoy muy feliz. Mi familia y toda la gente del club lo saben. Concentrado todos los días para ser mejor jugador aquí.