Valladolid-Sevilla (2-2): Ni su mejor versión le vale para ganar

Por  20:00 h.

Empieza a ser una cuestión mental la incapacidad que tiene el Sevilla para ganar un partido a domicilio. Esta noche en Valladolid fue muy superior a su rival, marchándose con un cómodo 0-2 al descanso y dominando sin apuros. Sin embargo, tan capaz de lo mejor como de lo peor, el equipo se derrumbó en el momento de los cambios y acabó cediendo un empate que sabe más a derrota que nunca tras el esfuerzo frustrado que han llevado a cabo los de Emery. Bacca y Alberto Moreno adelantaron a los sevillistas, mientras que Manucho y Ebert igualaron para los de Juan Ignacio Martínez.

Valladolid 2 Sevilla FC 2
2 – Valladolid
Mariño; Rukavina, Rueda, Valiente, Peña; Baraja (Álvaro Rubio, m. 67), Rossi, Ebert Omar (Valdet Rama, m. 67), Bergdich (Manucho, m. 45); y Guerra.
2 – Sevilla FC
Beto; Diogo, Cala, Pareja, Navarro; Iborra, Carriço; Jairo (Perotti, m. 77), Vitolo, Alberto y Bacca (Gameiro, m. 80).
Goles
0-1, m. 1, Bacca; 0-2, m. 31, Alberto Moreno; 1-2, m. 81, Manucho; 2-2, m. 84, Ebert.
Árbitro
Prieto Iglesias (Comité Navarro), amonestó a Rossi y Ebert, por el Valladolid; y a Cala, Carriço y Bacca, por el Sevilla.

No había mejor manera de empezar el encuentro que marcando en el primer minuto. Eso da tranquilidad y confianza a un equipo que no presume de ella precisamente fuera de casa. Bacca cazaba una dejada con el Vitolo para, de un gran disparo a bote pronto desde la frontal, subir el primero de los sevillistas en el partido. Esto le dio empaque a los de Emery, que sólo tuvieron unos cinco minutos de despistes defensivos que propiciaron la única acción de peligro del Valladolid en toda la primera mitad.

Sin embargo, el Sevilla estaba cómodo, Vitolo se fajaba en la presión de la salida del balón local y controlaba el partido con claridad, faltaba refrendarlo con más goles. Bacca de nuevo lo intentó con un lanzamiento lejano. El colombiano estaba motivado. También con un disparo de Jairo desde la frontal que se marchaba cerca del poste. Los robos sevillistas le proporcionaban contragolpes con peligro sobre el marco de Mariño. Así llegaría el 0-2, merced a un balón suelto en el área tras un mal despeje de la zaga pucelana que cazó Alberto Moreno para marcar de un fuerte zurdazo desde la frontal. La semana ideal para el canterano, tras su debut con la selección.

El doble pivote defensivo formado por Carriço e Iborra controlaba el juego, barría cualquier intento de un Valladolid inoperante, y dejaba el balón franco para la velocidad de los mediapuntas sevillistas. Diogo, con un disparo que desvió a saque de esquina el portero, y Cala en un remate de cabeza tras el saque del mismo, a punto estuvieron de anotar el 0-3. La mejor primera parte de la temporada concluía.

Tras el descanso, nada variaba. Eso sí, el Valladolid intentaba fijar a la defensa sevillista con la presencia del corpulento Manucho. De nuevo Diogo, muy activo en la subida por banda, tuvo una buena ocasión, pero su disparo con la izquierda se fue alto. El conjunto de Emery se limitó a controlar a su rival y no pasar apuros, con algún contragolpe que no culminaba con acierto. El técnico apuro los cambios hasta el último cuarto de hora, cuando introdujo en el terreno de juego a Perotti y Gameiro.

Sin embargo, cuando peor estaba el Valladolid, Manucho cazó un balón desde la banda izquierda para cabecear sin problemas sobre Fernando Navarro y anotar el 1-2. Minutos sufridos sin méritos locales para ello. Pero lo de este Sevilla es de psicoanálisis. Ebert clavó una falta magistral desde la frontal y privó al Sevilla de su primera victoria lejos del Sánchez-Pizjuán en un año.