Kanouté y Luis Fabiano, en la final de Mónaco ante el Barcelona
Kanouté y Luis Fabiano, en la final de Mónaco ante el Barcelona

De Mónaco 2006 a Cardiff 2014; diferentes estilos pero idéntico objetivo

Maresca y Luis Fabiano recuerdan la final de Mónaco y opinan sobre la cita ante el Real Madrid

Por  7:06 h.

Siete años después el Sevilla FC, esta vez de Unai Emery, intentará coronarse Supercampeón de Europa. La cita es trascendental no sólo porque hay un nuevo título en juego sino porque el aficionado sevillista vuelve a vivir eso que tanto le gusta; el viaje, la incógnita de qué pasará al final del encuentro, y sobre todo ese regusto tan bueno que dejan las grandes competiciones. Con una temporada 2013-2014 que dejó un sabor inmejorable con la consecución de una Liga Europa inesperada, el Sevilla se vestirá esta noche de rojo para intentar tumbar al Real Madrid.

 

En la final de esta competición en el año 2006, el ambiente y las sensaciones eran parecidas. En frente otro rival español, el Barcelona, llegaba a Mónaco con todas las de ganar y vistiendo el papel de favorito. Al final, Renato, Kanouté y Maresca, rompieron el pronóstico y colocaron al Sevilla aún más en el escaparate europeo del fútbol. Precisamente uno de los protagonistas del mejor Sevilla, Enzo Maresca, no le quita ninguna posibilidad al cuadro de Emery. «Veníamos de darnos a conocer unos meses antes en Europa y, de repente, ganamos de una manera extraordinaria al Barça. Nadie contaba con nosotros y sorprendimos al mundo. ¿La segunda Supercopa? No puedo contestar (declaró el ex del Sevilla bastante emocionado). El italiano fue uno de los héroes en la primera UEFA ante el Middlesbrough, un recuerdo según él imborrable. «Nunca podré olvidar el primer título, en Eindhoven, pero también es cierto que ganar la Supercopa tras derrotar a un grandísimo Barcelona fue muy especial», señaló Maresca a este periódico.

 

En cuanto a lo meramente deportivo, el Sevilla se va a encontrar a un rival muy poderoso que asumirá el papel protagonista. Para Maresca la victoria del Sevilla no será nada fácil: «El partido ante el Madrid va a ser complicado; el que espere otra cosa se equivoca seguro. Yo veo al Madrid favorito, pero espero y deseo que el Sevilla se lleve su segunda Supercopa de Europa». El italiano, ahora en las filas del Palermo en la Serie B, ha dejado atrás la etapa gloriosa que vivió en la capital hispalense. En la Supercopa ante el Barcelona, Maresca metió el tercer tanto tanto de penalti. Sin embargo, fue tres meses antes, en la final de Eindhoven, cuando el centrocampista se colmó de gloria con dos goles.

 

Luis Fabiano

 

Aquel inolvidable cuatro a cero lo abrió un hombre que hasta entonces había sido muy criticado. Luis Fabiano, aunque para muchos es O’Fabuloso. El brasileño sigue disfrutando de minutos en el Sao Paulo, equipo donde comenzó su carrera, y todavía le queda cuerda para rato. «Cuando uno se siente útil jugando a un alto nivel se mantiene. Es difícil poner una fecha límite. Voy a respetar los límites de mi cuerpo», espetó Luis Fabiano entre risas.

 

Hace algunos meses, el que fuera nueve de Brasil en el Mundial de 2010 declaró que le gustaría retirarse en el Sevilla donde vivió la época más importante de su carrera. A un día para la fina de la Supercopa de Europa, Luis Fabiano no esconde ese deseo: «Sería realmente bueno volver al Sevilla, aunque sé que es muy difícil. Es algo que no depende de mí».

 

Al igual que sus compañeros de ciclo en la capital hispalense, Luis Fabiano recuerda gratamente la final en Mónaco frente al Barcelona. Aquel día el brasileño no anotó pero si participó en la jugada del primer gol. Su tiro fue despejado por Víctor Valdés, la pelota quedó muerta en el área para que Renato la empujase al fondo de la red. «Fue un gran encuentro el que hicimos. Le ganamos merecidamente a aquel gran Barça», señala Luis Fabiano entre risas al otro lado del teléfono. El brasileño sólo tiene un deseo. «Espero la victoria del Sevilla, no me importa el resultado».

 

Diego Capel

 

Entre los sevillistas hay un futbolista que tuvo la oportunidad de vivir las dos finales de la Supercopa de Europa, ante Barça y el Milan, de maneras muy diferentes. Como aficionado la primera, y como jugador la segunda. Diego Capel, canterano del Sevilla, ahora en las filas del Sporting de Portugal recuerda las escenas de Mónaco. «La primera la viví un poco más como aficionado, como cualquier sevillista. La segunda fue muy especial pero a la vez triste por la pérdida días atrás de Antonio. Hubiera sido el mejor recuerdo poder brindársela», señala el extremo de Albox.

 

De recuerdos no se vive, y hoy el Sevilla tendrá que seguir compitiendo como hizo contra el Betis, el Oporto, el Valencia y el Benfica. Hace ocho años, el Sevilla de Maresca, Renato, Kanouté o Luis Fabiano marcaron la senda del triunfo que el sevillismo nunca antes había conocido. Lo cierto es que si Cristiano, Bale, Benzema y compañía tienen su día, todo se volverá muy gris, tan oscuro como el cielo que se prevé esta noche sobre el Cardiff Stadium.