Reguilón, a la derecha, en diciembre de 2015 cuando jugaba para el Logroñés
Reguilón, a la derecha, en diciembre de 2015 cuando jugaba para el Logroñés

El día que Reguilón conoció el Ramón Sánchez-Pizjuán

Protagonista ante el Espanyol, el lateral se «enganchó» al Sevilla en 2015. «Nos hicimos fotos en el estadio; fue increible», recuerda su excompañero y amigo Santos

Por  3:55 h.

Quizás, estaba marcado en el destino de Reguilón, o, quizás, fue una mera casualidad. Pero hace cuatro años, cuando apenas tenía 18 y sólo había jugado en las categorías inferiores del Madrid (del benjamín al juvenil) y cinco partidos en la Segunda B con el Logroñés… se cruzó en su camino el Sevilla Fútbol Club. De jugar contra el Compostela, Astorga, Peña Sport, Izarra y Somoza a hacerlo ante un equipo, el de Nervión, que terminaría ganando esa temporada su tercera copa consecutiva de la Liga Europa. Un club de los grandes. Diciembre de 2015. Dieciseisavos de la Copa del Rey, y en el Logroñés, su entrenador entonces, Carlos Pouso, premió el empeño del joven madrileño diciéndole que sería titular en el doble partido ante el Sevilla. En Las Gaunas y en el Sánchez-Pizjuán. Para la gran mayoría, tanto para los aficionados como para los medios de comunicación, sería un día más. Pero, para Reguilón, y tras pisar el estadio nervionense, su vida cambiaría para siempre.

«Yo le dije que disfrutara, que para crearnos presión ya estaba la liga. Había jugado unos seis, siete partidos con nosotros. Y entendí que debía darle la Copa. Claro, imagínese cuando supo que iba a jugar contra el Sevilla. Perdimos la eliminatoria, sí, claro, pero hubo mucho más aquellos días para mis jugadores. Poder jugar en el Sánchez-Pizjuán, un estadio espectacular, y ante un Sevilla tan poderoso fue un regalo para mis futbolistas», declara el que fuera preparador del Logroñés, Pouso. También Miguel Santos, futbolista que aún sigue en el equipo riojano e íntimo amigo de Reguilón, recuerda aquella aventura. «Para nosotros fue especial. Nos hicimos fotos en el Sánchez-Pizjuán, justo antes de empezar el calentamiento. El día que Sergio (por Reguilón) supo que tenía opciones de jugar en el Sevilla me llamó para decírmelo y estuvimos hablando del partido de la Copa que jugamos, y de la suerte que tendría de poder jugar como local».
Reguilón apenas estaría cuatro meses en el Logroñés porque Ramis, que fue nombrado entrenador del Castilla, lo llamaría en el mercado de invierno para que jugara en el filial madridista. Sin embargo, al término de la temporada, y con Solari al mando del Castilla, el lateral tuvo que volver a hacer las maletas. Y, de nuevo, miró para La Rioja, ante la alegría de Pouso. «Reguilón tenía unas condiciones espectaculares para atacar. Era un portento. Pero le quedaba ir perfeccionando algunos movimientos defensivos. Era lógico. Yo lo hablaba con él. Seguro que en los filiales del Madrid, como mucho, habría defendido dos jugadas por cada tiempo. Hablábamos de la distancia que debía tener con el central, de cómo afrontar cuando el extremo apretaba arriba… Es muy listo. Aprende muy rápido y, a pesar de la edad que tiene, sólo 22 años, tiene una gran riqueza táctica. Sólo hay que ver cómo se mueve, el momento en el que decide subir, bajar», sostiene el entrenador vasco.

Pouso asegura que no tiene ninguna duda de que Reguilón le dará mucho al Sevilla. «El domingo marcó. Está bien. Pero él es mucho más. Seguro que la afición va a disfrutar con él. Reguilón sabe que tiene una oportunidad increíble. El Sevilla es un equipazo. La ciudad es magnífica. ¿Qué más puede pedir», sostuvo a modo de reflexión. Pouso, además, valoró la personalidad del jugador. «Cuando lo conocí, lo primero que me llamó la atención era el hambre que tenía. Un futbolista súper disciplinado, atento, con una confianza, muchas veces, impropia de su edad. Él lo tiene claro».

De forma parecida se expresa Santos. «Cuando llegó, como era el más pequeño, nosotros nos metíamos con él. Estábamos siempre de broma. Y el tío se venía arriba. Empezaba a picarnos… Había veces que entre tres o cuatro lo cogíamos y lo tirábamos al suelo para que aprendiera (se ríe). Estábamos todo el día vacilando. Un día, ¿sabe lo que nos dijo? Que nos siguiéramos riendo, que él, un día, jugaría la Champions y que le íbamos a pedir entradas. Sergio estaba siempre de cachondeo y nos empezamos a reír. Yo sé que él lo había dicho en plan broma. Pero mire ahora. Ya jugó con el Madrid la Champions y ahora tiene por delante una temporada espectacular. El domingo, tras el partido, hablé con él y está súper contento. Me dijo que tengo que ir a verlo a Sevilla. Ojalá pueda. Quién me iba a decir que el chico que tenía todo el día en mi casa comiendo iba a ser un jugador tan importante. Cuando llegó al Logroñés, como era tan pequeño, le dije que se viniera a mi casa y así lo hizo. Todos los días le tenía que cocinar. Sergio, como es muy listo, a veces aparecía por la cocina y me decía que cómo me podía ayudar. Claro, él sabía que como era un desastre y lo único que iba a hacer es mancharme la cocina, yo le iba a decir que nada, que nada… Ay, si lo llego a saber», finalizó entre bromas.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Deportes de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Universidad Loyola). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@MiguelMarrufo @AndexSevilla Jejejjeje 😍 - 18 horas ago