Diego Perotti toma el camino hacia su mejor versión

Por  2:36 h.

Es pretemporada y la lógica dicta que los análisis hay que hacerlos con toda la cautela del mundo, pero teniendo en cuenta que el equipo de Emery lleva un mes de trabajo y que en dos semanas arranca la Liga, las sensaciones tienen su peso. Entre ellas destaca el momento de Diego Perotti que, además de marcar en el partido de la Liga Europa ante el Mladost y el sábado en el Trofeo Carranza frente al Cádiz, anda buscando el reencuentro con su mejor fútbol. Se trata de un jugador que ha sufrido muchísimo en las dos últimas temporadas a causa de unas lesiones musculares. El origen de las mismas tuvo en vilo a los servicios médicos y al propio jugador que se hundía moralmente con el paso de las semanas. El punto de inflexión se vivió el pasado mes de febrero cuando, desesperado, pidió al Sevilla jugar en Racing de Avellaneda para ver si en su tierra era capaz de rehabilitarse para la élite. Finalmente Perotti se quedó en Nervión y ahora, tras dos años de oscuridad, empieza a ver las cosas algo más claras. “Esa tiene que ser la línea a seguir”, comentó el entrenador sevillista Unai Emery cuando le preguntaban por el papel de Perotti en el Trofeo Carranza. “La lesión de Reyes nos ha trastocado algo pero tenemos gente para suplir”, comenta el propio Emery, sabedor de las alternativas con las que cuenta esta temporada para suplir problemas en ataque. Vitolo, Jairo, Rakitic, Marin o el chileno Rabello son alguno de los jugadores con los que va a pelear Perotti.

Con apenas 25 años recién cumplidos, el extremo se ha convertido en uno de los más veteranos del vestuario, dado que afronta su sexta campaña en la primera plantilla. El año de su estreno en la máxima categoría tuvo un brillante colofón para el argentino. Manolo Jiménez, entrenador por aquel entonces del Sevilla, hizo debutar a Perotti en febrero de 2009 con motivo de una visita al campo del Español, saldada con victoria rojiblanca (0-2). En 13 partidos más intervino el extremo argentino aquella temporada. Especialmente recordado resultó el penúltimo. Un Sánchez-Pizjuán lleno hasta la bandera buscaba un triunfo para asegurar la tercera plaza y por consiguiente, plaza fija en la fase de grupo de la Liga de Campeones para la siguiente temporada. El Deportivo de la Coruña, rival de aquella tarde, aguantó el empate inicial hasta que justo en el minuto 90, Perotti remató de cabeza un centro desde la derecha de Adriano. El Sevilla regresaba a la máxima competición continental gracias al primer gol de Perotti en la Liga.

Las dos siguientes temporadas significaron el asentamiento del argentino en la primera plantilla, disputando 28 y 31 partidos respectivamente en las temporadas 2009-10 y 2010-11. Pero apareció el fantasma de las lesiones y el rostro del argentino, que llegó a ser convocado por Diego Armando Maradona en noviembre de 2009 para jugar con el combinado absoluto de su país, empezó a torcerse. El jugador saltaba al terreno de juego con la camiseta del Sevilla y parecía estar convencido de que iba a terminar lesionado. Se le intervino en la espalda para ver si tanta lesión muscular tenía origen en una hernia discal, pero los problemas no cesaron. Frustrado, entre lágrimas, pidió al Sevilla que le dejara jugar en Racing de Avellaneda unos meses para encontrar el camino de regreso al fútbol. No fue necesario. Se quedó en Nervión y ahora parece otro. El jueves le dedicó su gol de penalti a los recuperadores del club. Las lesiones le han enseñado a ser cauto pero ahora quiere reír y mirar al futuro con optimismo.