montaje-monchi-ales-reyes

El Sevilla y 2019: el año del regreso de Monchi y el adiós a Roberto Alés y Reyes

Un año con muchos sinsabores para la parroquia sevillista

Por  19:09 h.

Dentro de unas horas diremos adiós al año 2019 y daremos la bienvenida al 2020. En estos 365 días que hoy finalizan, ha habido absolutamente de todo y la afición sevillista ha vivido sinsabores que vamos a intentar resumir en Orgullodenervión.com en estas líneas. Nos vamos a centrar en tres hechos muy importantes que han marcado mucho al Sevilla FC y su afición en este año que hoy despedimos: el regreso de Monchi y los fallecimientos de Roberto Alés y José Antonio Reyes, éste tras un trágico accidente de tráfico.

Comenzando por lo positivo, el 17 de marzo el Sevilla FC hizo oficial el regreso de Ramón Rodríguez Verdejo, “Monchi”, a la entidad. Dos años después de su marcha, Monchi regresó al club de su vida para volver al puesto de máxima responsabilidad del área deportiva de la entidad de Nervión. Las conversaciones con el de San Fernando se iniciaron inmediatamente después de que éste pusiera fin a su periplo en la Roma y el acuerdo definitivo entre las partes se aceleró tras la debacle europea del Sevilla en Praga (la nota negativa de la pasada temporada 18-19, por tratarse de una eliminación europea ante un rival de menor nivel). De esta forma, el Sevilla recuperba al hombre que sentó las bases deportivas para conseguir 9 títulos en 17 años. Tras llegar a la dirección deportiva en un momento de crisis del Sevilla, Monchi reinventó el club con compras a bajo coste y ventas estratosféricas. Y eso se tradujo, con el paso de los años, en éxitos. Porque de la mediocridad, el Sevilla pasó a convertirse en un grande de España y, lo que es más difícil, un grande de Europa. Las alegrías comenzaron en la temporada 2005-2006; ahí el Sevilla logró su primera Copa de la UEFA. Algo hasta ese momento impensable y con el paso del tiempo se convertiría casi en una rutina.

Tras ese título, llegó el de la Supercopa de Europa en el verano del 2006. Pero no habría casi tiempo para asimilar lo que estaba pasando, ya que a la campaña siguiente, en la 2006-2007, continuaron llegando títulos. Primero, la segunda Copa de la UEFA. Y luego, la Supercopa de Europa. Habría más. Y tanto. En la temporada 2007 fue la Copa del Rey y la Supercopa de España y, luego, tras un pequeño parón, llegó la Copa del Rey del año 2010. Pero el fin de fiesta de Monchi en el Sevilla fue todavía más espectacular. El club de Nervión empezó a infundir miedo en Europa al ganar tres Europa League de forma consecutiva, algo que nadie antes había logrado antes. Como tampoco ningún equipo tiene en su haber cinco de forma alterna. Las alegrías llegaron en las temporadas 2013-2014, 2014-2015, 2015-2016.

En la mañana del 22 de febrero, el Sevilla comunicaba la muerte de Alés, una pérdida irreparable para su familia, pero también para todo el sevillismo. Se marchaba para siempre el hombre del consenso, el presidente que supo construir, en uno de los momentos más complicados de la historia del club de Nervión, la rampa de despegue definitiva para que el Sevilla FC creciera vertiginosamente en el siglo XXI. En febrero del año 2000 cogió un equipo abocado al descenso, con una deuda de siete mil millones de las antiguas pesetas. No le tembló el pulso. Supo imponer cordura y cortar de raíz la sangría económica del club. Con Monchi al frente de la dirección deportiva y Joaquín Caparrós dirigiendo la plantilla, Alés llevó a cabo una política de austeridad sin renunciar al crecimiento a base de la capacidad y el acierto de los dirigentes y profesionales. Deportivamente, logró también su objetivo, el de consolidar a un equipo que en la 2001-2002, recién ascendido, ya ocupó los puestos altos de la tabla clasificatoria y se quedó a las puertas de Europa. Cuando sólo él interpretó que su papel en el Sevilla había concluido, le cedió el testigo a José María del Nido. Después, Alés siguió siendo fundamental después para mantener la estabilidad accionarial del club, formando parte de la sociedad “Sevillistas de Nervión” junto al actual presidente, José Castro, y Francisco Guijarro.

Pero quizás el mayor palo fue la muerte de José Antonio Reyes. El 1 de junio, mientras se celebraba en Sevilla el Desfile de las Fuerzas Armadas, los mensajes y las llamadas hacían presagiar lo peor. La noticia estaba en el kilómetro 18 de la autovía A-376 en sentido Utrera. José Antonio Reyes, leyenda viva del Sevilla, acababa de estrellarse con su coche al salirse de la vía. Su vehículo se incendió después. Prácticamente en el acto, él y su primo Jonathan Reyes perdían la vida por el fuerte golpe y las llamas en las que se vio envuelto su coche, un Mercedes S550 Brabus de alta gama y potente cilindrada. Una pérdida irreparable que tuvo en las jornadas posteriores en vilo a todo el país. El homenaje que le tributó el Sevilla fue una barbaridad. Todos los equipos en los que militó Reyes acudieron a la capital hispalense para darle el último adiós a un futbolista con una tremenda calidad y que, aunque ya militaba en el Extremadura, era una leyenda para el sevillismo.

Jesús Sevillano

Jesús Sevillano

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Jesús Sevillano

@JSevillano83

Periodista deportivo, escribo en http://t.co/ERTftMrtAv http://t.co/vdsWcQ6hNn y ABC de Sevilla
Enhorabuena a todo Cádiz y a la siempre fiel y simpática afición del @Cadiz_CF. Otro equipo andaluz más en Primera… https://t.co/6wsC8rZx2r - 4 horas ago