Diego Carlos despeja el balón en el partido ante el Granada
Diego Carlos despeja el balón en el partido ante el Granada

Un equipo llamado Sevilla Fútbol Club

Un gol de Joan Jordán le da al conjunto de Julen Lopetegui la victoria ante el Granada; el club nervionense se coloca de momento como líder provisional

Por  10:00 h.

Claro. Queda un mundo, en concreto, 36 jornadas, 3.240 minutos, pero ya se nota la mano que mece al Sevilla: Julen Lopetegui Agote. Dos partidos, dos victorias. Y fuera de casa. Anoche tocó en Granada, con el gol de Joan Jordán en la segunda parte, pero hubo muchas lecturas positivas además de los nuevos tres puntos y el liderato provisional. La imagen del final, cuando ya el colegiado, Sánchez Martínez, había mandado a los jugadores a los vestuarios, fue más que significativa. Algunos se tiraron al suelo, cansados;otros, fueron a por agua, y los que más, miraron a la zona donde se encontraba la afición sevillista. Pero todos, absolutamente todos, y pasados unos segundos, se buscaron para fundirse en un abrazo general. El Sevilla de Lopetegui es un equipo. Y no es una frase banal. Todos los equipos debieran ser equipos. Pero hay muchos que buscan el rendimiento en las individualidades. Ayer marcó Jordán el gol de la victoria. Pudo ser cualquiera. La victoria del Nuevo Los Cármenes se fraguó en aspectos como el esfuerzo común y la idónea colocación de unos futbolistas que parecen llevar mucho tiempo jugando juntos. Un equipo y, sorprendentemente, a las alturas en la que estamos, mucho físico.

Porque hacía mucho calor. Granada. Treinta grados a las 20.00 horas un 23 de agosto. Vamos, lo normal. Porque, de lo contrario, y viendo las carreras de unos y otros, cualquiera podría creer que el partido se disputó en noviembre, por ejemplo, y con los dos equipos muy rodados, por ejemplo. El físico ganó a casi todo. Había ganas;por un lado, de un Granada que se presentaba ante su afición, y por otro, el de un Sevilla dispuesto a confirmar su buen inicio en la temporada 2019-20. Dicho y hecho. El cuadro nervionense comenzó el encuentro tratando de tocar el balón con Banega, la novedad en el once con respecto al encuentro ante el Espanyol, y con las ayudas de Fernando y Jordán, pero el empuje de los locales terminaban fatigando a cualquiera.

El Granada mordía. Tampoco por las bandas, con Navas y Escudero (Reguilón tuvo que ser sustituido en el minuto 19 tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza) encontraba la verticalidad el Sevilla. Pronto se notó que este Granada, construido y moldeado por el exsevillista Diego Martínez, juega casi de memoria. Con poco, hacía bastante (no seran muchos los equipos que puntúen en el Nuevo Los Cármenes esta temporada).

También en las jugadas de estrategia, en las que en apenas unos minutos puso en aprietos al Sevilla con tres saques de esquina consecutivos, los locales sabían a lo que jugaban. Ahí empieza todo. Una idea y una fórmula para tratar de conseguir resultados. Al Sevilla, con el manual de Lopetegui, le estaba costando. Los de Nervión optaron entonces por enviar algunos balones en largo con el faro de De Jong como referencia y con sus continuadas luchas con los defensas del conjunto nazarí. Pero tampoco. El partido se complicaba. Sólo Nolito, con algunos disparos tímidos, acertaría a disparar entre los tres palos defendidos por Rui Costa. Ya al final de la primera parte, cuando el Granada dio un pasito atrás, se vio a un Sevilla más incisivo y con la oportunidad más clara, a disparo desde fuera del área de Escudero. El meta del Granada, bien colocado, desvió el balón y el rechace fue a parar a Carriço y De Jong, que se estorbaron para el remate. Era lo que faltaba, en un encuentro complicado y con pocas ocasiones de gol. El Granada estaba bien plantado, hasta que el Sevilla puso la directa y se dejó de titubeos. Tras avisar de nuevo Escudero con un otro disparo, llegaría el único gol del partido.

En el minuto 51, y en una jugada que comenzó Nolito, Jordán asistió a De Jong para que se marchara solo a por la meta del Granada. El disparo del danés fue repelido por un defensa, y el rebote fue a parar a Jordán, que con total tranquilidad chutó a las mallas de la meta de Rui Silva para adelantar al Sevilla. El gol trajo tranquilidad a los nervionenses. Lopetegui movió ficha y metió a Gudelj por Banega para darle más consistencia al centro del campo. Ahora, sí, el partido estaba donde quería el entrenador vasco. El Granada tuvo que abrirse para buscar el empate y el Sevilla siguió jugando a lo suyo, tratando, ahora, de aprovechar los contragolpes, y con una solidez defensiva total. El Granada empezó a merodear el área del Sevilla, pero en ningun caso pondría en aprietos a Vaclik. El meta siempre estuvo seguro.

El partido se jugó hasta que quiso el Sevilla. El tanto de Jordán llegó en el minuto 51  y tiempo tenían los hombres de Diego Martínez para ir en tromba hacia la meta del meta checo. Pero los sevillistas dibujaron un muro y rompieron cualquier iniciativa del Granada. Un equipo. Un equipo que ahora mira a su casa, el Sánchez-Pizjuán, para presentarse ante su afición en la ilusionante temporada 2019-20. El Sevilla quiere un nueve de nueve y la certeza de que el camino iniciado con Lopetegui como maestro de ceremonias es el adecuado. Queda un mundo, mucho. Pero la mano del vasco ya se nota y esa debe ser la mejor noticia para el sevillismo. De atrás hacia adelante, y bastante orden. Un equipo.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Deportes de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Universidad Loyola). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
A balón parado - 1 día ago