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Espanyol – Sevilla FC: Reguilón y Nolito dan la primera victoria (0-2)

Gran partido del equipo de Lopetegui, dominador absoluto ante un Espanyol impotente

Por  21:02 h.
Espanyol
0
Sevilla
2
Diego López; Javi López, Lluís López, Naldo, Dídac Vilà; Melendo, Víctor Sánchez (Darder, min. 64), Marc Roca, Vargas; Ferreyra (Calero, min. 81) y Wu Lei (Campuzano, min. 69).
Vaclik; Jesús Navas, Diego Carlos (Koundé, min. 75), Carriço, Reguilón; Fernando, Jordán, Óliver (Gudelj, min. 76); Ocampos (Munir, min. 60), Nolito y De Jong.
0-1: Reguilón (min. 44). 0-2: Nolito (min. 86).
Martínez Munuera (Comité Valenciano). Amonestó a Reguilón (min. 39), Ocampos (min. 49), Víctor Sánchez (min. 52) y Vargas (min. 59).

El Sevilla ha asaltado con contundencia el estadio del Espanyol en su debut en la Liga gracias a dos goles de Reguilón, en la primera parte, y de Nolito, en la segunda. Un partido muy sólido del conjunto de Julen Lopetegui, que se mostró dominador absoluto del choque de principio a fin. Los tantos llegaron en los minutos finales de ambas partes, aunque bien pudieron los nervionenses sacar mayor tajada tras varios acercamientos francos. Empieza el Sevilla fuerte la Liga, mostrando todo lo que exigió su entrenador en la previa: ambición, concentración y solidez.

Las dudas que planeaban sobre el primer once de Lopetegui quedaron disipadas una hora antes del encuentro: Diego Carlos sería el acompañante de Carriço y Óliver, el sustituto de Banega. Pero pocos esperaban la inclusión de Nolito en el equipo titular. Su excelente pretemporada se tradujo en oportunidad a la primera de cambio. Munir, otro gran destacado del verano, adoptaba en el banquillo el papel de delantero, suplente de De Jong, aunque terminó sustituyendo a Ocampos en la banda derecha.

Ha pasado tanto tiempo y tantas cosas en el Sevilla que sólo Vaclik y Carriço repitieron respecto al equipo que despidió la Liga pasada hace tres meses. Simple anécdota ante el aparente cambio de piel del equipo ahora dirigido por Lopetegui. Muchísima personalidad la de los sevillistas, algo que debe tener más continuidad.

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Salió el Sevilla a morder, a presionar al Espanyol arriba y a cortar con faltas tácticas cualquier atisbo de salida rápida a la contra del equipo de David Gallego. La banda izquierda sevillista empezó rumbosa. Nolito la pedía siempre y Reguilón pisó el área rival con peligro hasta en tres ocasiones. Sobre todo en una jugada en la que acabó disparando muy fuerte cerca de la escuadra. En las otras dos intentó simular un penalti y asistir a De Jong sin éxito.

Poco a poco, Navas empezó a imitar a Reguilón por la derecha. Las subidas de los dos laterales dejaban sin brillo a Nolito y Ocampos. El centro del campo estaba aparentemente cómodo, con Fernando y Jordán dueños absolutos. Fue Navas quien quiso inaugurar el marcador, pero su tiro con la izquierda tras una jugada colectiva de área a área le salió flojo a las manos de Diego López.

Tras la parada para el refresco de los jugadores, el Espanyol dio un paso adelante, pero se topó con un Sevilla rocoso y bien conjuntado. Sólo lo pudo intentar en varios córneres que no llegaron a ser rematados y en dos disparos muy lejanos de Vargas y Ferreyra, sus dos flamantes fichajes. Detuvo ambos Vaclik, con seguridad aunque no sin trabajo. Con la sensación de partido más trabado llegó el gol de Reguilón, tras una jugada extraña. Centró Navas al área, remató de cabeza con potencia De Jong, respondió con un tremendo paradón Diego López, el rechazo lo cazó como pudo el holandés, al que le salió un globo que botó en el larguero y que acabó franca para el lateral zurdo del Sevilla, que completó una excelente primera mitad.

Tras el descanso, el Sevilla salió con la mentalidad de que el guion no cambiara nada. Lo consiguió el equipo de Lopetegui, dueño y señor del centro del campo gracias al trabajo colectivo persofificado en Fernando y Jordán, lo que permitía a Reguilón y Navas seguir asomándose en ataque y a los centrales y a Vaclik respirar tranquilos. Bien posicionado, al Sevilla le faltaba rematar a un maniatado Espanyol. “Estamos de p… madre”, se le oyó decir a Lopetegui en el segundo parón para el refrigerio.

Antes hubo un susto: un pase en largo hacia Ferreyra, Diego Carlos, ya en el área, se lanzó para cortarla y el rebote le dio en el brazo. Martínez Munuera señaló el punto de penalti pero desde el VAR le avisaron para que repasara la jugada en televisión. Tardó poco en rectificar al darse cuenta de que el delantero le hizo falta al defensor.

Se aproximaban los minutos finales y Lopetegui aprovechó la lesión de Diego Carlos para introducir a Koundé de forma obligatoria pero también a Gudelj en la medular, para fijar más al Sevilla, que seguía dominando pero sin sentenciar, ya con Munir en la derecha. El cansancio hacía mella en ambos equipos. Gallego intentó cambiar algo el panorama con Darder y Campuzano, el enésimo canterano del Espanyol.

Para nada. Fueron los momentos de Nolito, con ganas de justificar su titularidad. Primero luchó y recuperó un balón en la esquina, entró en el área y disparó al primer palo. Jugada marca de la casa que no le salió. Después, un gran pase de Navas desde campo propio lo dejó solo ante un defensor. Dudó si asistir a Munir por la derecha pero optó por disparar, saliendo el esférico rozando el larguero. Y a la tercera fue la vencida. El otro hombre del partido, Reguilón, lo vio desmarcado en el área, sacó de banda rápido y el delantero andaluz tiró al suelo a Naldo y batió con clase a Diego López. Punto y final a un partido esperanzador del nuevo Sevilla de Lopetegui, en todos los sentidos.

 

 

Javier Santos

Javier Santos