Machín, en sus inicios, con César Palacios y Francisco Rubio
Machín, en sus inicios, con César Palacios y Francisco Rubio

«Es imposible saber aún dónde puede estar el techo de Machín»

El director deportivo que le dio al soriano hace siete años la oportunidad de entrenar en la elite, César Palacios, elogia la figura del entrenador sevillista

Por  3:55 h.

Pablo Machín, protagonista en el Sevilla tras el buen comienzo de temporada, parece coger los frutos a tanto trabajo y espera. Es el líder de la categoría y el que llegará al Camp Nou en sólo tres días para mostrarse ante el mundo. Los focos mediáticos apuntan hacia él. El soriano recibe elogios y los medios de comunicación, muchos de ellos internacionales, están deseosos de conocer los movimientos de su pizarra. Es el nuevo mundo de Machín, un mundo que él mismo fue construyendo a base de paciencia y de faena constante, unas tablas que él mismo edificó observando a los demás, llámese Lotina, Gonzalo Arconada, Sergio Kresic, Pacheta, o Unzué, un marco que el preparador moldeó en el inicio… cuando recibió la llamada más importante de su carrera. Mayo de 2011. «Hemos pensado en ti para que cojas al Numancia, para que seas el entrenador. ¿Cómo lo ves?», fue la reflexión que le hizo entonces el director deportivo del equipo soriano, César Palacios. Apenas unos días antes, Unzué le había comunicado a la directiva del Numancia que no iba a seguir la siguiente temporada y el primer pensamiento de Palacios se desvió hacia Machín. El de Gómara había hecho de todo, hasta dirigir las sesiones de trabajo de los porteros, y su trabajo y mirada de tensión le hacían presagiar al director deportivo del club rojillo que estaba delante de la alternativa a Unzué. Dicho y hecho.

«Nos reunimos el presidente, Francisco, el vicepresidente, Eduardo, y yo y llegamos a la conclusión de que también en el banquillo debíamos apostar por gente de la casa. El club se estableció en una filosofía clara en torno a la necesidad e interés de que los chicos de nuestra cantera tuvieran oportunidades. Así fue. ¿Por qué si le estábamos dando a los jugadores la posibilidad de jugar en el Numancia… no se la íbamos a dar a un entrenador? Pablo es parte del Numancia. Toda su vida ha estado prácticamente con nosotros. Sólo necesitaba un voto de confianza. Y con nosotros lo tuvo. Recuerdo la ilusión que le produjo el verse de repente como entrenador del Numancia. Nosotros veíamos que era súper trabajador, de esas personas que le gusta tenerlo todo controlado. Se había desvivido ayudando a los entrenadores. Con todos. Y se le iba notando que él mismo estaba creando su propia forma de trabajo. Estamos muy orgullosos de lo que está consiguiendo. Primero, porque es una persona de esta casa, del Numancia; segundo, porque se merece con tanto trabajo seguir mejorando; y tercero, porque para nosotros es una satisfacción que fuera en el Numancia, en su casa, donde tuviera la primera oportunidad».

Para Palacios, que continúa aún en el cargo de director deportivo del Numancia, aún no se ha visto el verdadero techo de Machín. «Es joven. Ha ido dando saltos y yo, de verdad, no puedo saber dónde podrá llegar. El trabajo y el tiempo lo dirá. Es imposible saber dónde está su techo. Lo que hizo en el Gerona siempre quedará. Logró salvar al equipo en las últimas jornadas y terminó ascendiéndolo a la Primera división por primera vez en su historia. Luego, con el paso al Sevilla, volvió a demostrar que su fútbol tiene cabida en uno de los grandes. Me alegro. Pablo está demostrando la importancia de creer en uno mismo, en su idea. Que el Sevilla esté en lo más alto de LaLiga tras ocho jornadas no puede ser una casualidad. Nos alegramos mucho por él. Hablamos de vez en cuando porque él siempre estará ligado al Numancia. Hace sólo ocho años de cuando le dimos a Machín la oportunidad y han pasado un montón de cosas en su carrera. Espero que siga así durante mucho tiempo», sostiene Palacios, orgulloso del buen hacer y proyección de Machín.

En total, fueron 87 los partidos que dirigió el soriano en el equipo de su tierra divididos en dos temporadas. El ténico, al término de la 2012-13, prefirió no renovar su contrato y se quedó esperando una oportunidad que llegó… de Gerona. El club catalán, sumido en una profunda crisis que lo arrastraba a la Segunda B, llamó a Machín en marzo de 2013 para que tratara de obrar el milagro. El proyecto no pudo empezar peor: derrotas por 0-1 y 3-1 ante el Murcia y el Sporting de Gijón, respectivamente. Sin embargo, el técnico levantó al equipo y terminó ganando ocho partidos de doce, lo que le valió para lograr la permanencia. Lo que vino después fue una mejoría incesante. Y su fichaje por el Sevilla en la otra gran oportunidad de su vida. La primera tuvo los nombres de Numancia y Palacios como protagonistas…

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
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