Jordán: «Tengo margen de mejora y voy a por ello»

El centrocampista ha sido de lo mejor en este arranque liguero en el Sevilla, pero es ambicioso y espera dar más a un Lopetegui que le ha «sorprendido»

Por  4:00 h.

Joan Jordán llegó del Eibar casi sin hacer ruido. Su fichaje costó gestarlo por la pujanza de la Premier y había dudas sobre si el salto de nivel de equipo le iba a afectar. Por el momento, es de lo mejor del once de un Julen Lopetegui que le ha dado galones e importancia en su Sevilla.

—¿Qué sensaciones le deja este inicio liguero?

—Buenas, aunque nos quedamos un poco con el sabor agridulce del último partido. Creo que hicimos 30 minutos muy buenos, en los que merecimos ponernos por delante, con lo que se hubiese planteado otro partido. Pero el fútbol es así, el rival tuvo pocas opciones y las aprovechó, pero nos tenemos que quedar con esas cosas buenas que hicimos por fases y mejorar en otros aspectos que hemos hablado.

—El que está dejando muy buen sabor de boca es usted…

—Estoy contento porque me he adaptado bastante rápido a lo que pide el entrenador, me encuentro muy a gusto, los compañeros desde el primer momento me acogieron muy bien. Tengo muchas ganas de sumar y ayudar al equipo. Lo importante es el equipo, que tenga buenas sensaciones, porque si las tuviera malas te aseguro que yo también las tendría malas. Todo va de la mano.

—¿En ataque no les falta algún punto más?

—Cuando vienes a un club tan grande y exigente siempre te van a poner un pero. Si hiciéramos goles y nos marcaran, tendríamos que mejorar defensivamente y si no, pues al revés. Es bueno que quieran que mejoremos esa faceta, tenemos que mejorarla, pero lo goles van a llegar, tanto de los delanteros como de otras líneas. Tenemos que tener tranquilidad. Lo importante es generar ocasiones, si no las generásemos sí deberíamos estar preocupados. Eso sí, los tenemos que meter.

—¿Cree que se puede aguantar un partido completo al nivel de la primera media hora ante el Celta?

—Está claro que llevamos muy poco tiempo de competición, el equipo a nivel físico (y táctico) no está en su mejor nivel, tenemos capacidad de mejorar en todos los aspectos. Podremos alargar esa intensidad más adelante. En la segunda parte creo que debimos hacerlo de nuevo y no pudimos, pero lo importante es, cuando estás en tu mejor versión, meter goles. El Celta compitió bien, pero en momentos se encerró mucho. Si hubiésemos marcado antes se habrían abierto más.

—Hablaba de la exigencia del Sevilla, ¿ha notado el cambio respecto a Éibar?

—Sí, sí (sonríe). Bastante. La verdad es que la familiaridad del club es similar, porque hay un grupo muy humano aquí y la gente del club es muy cercana, pero a nivel del club, objetivos, grandeza… el Sevilla te lleva a una exigencia importante. Allí el objetivo es permanecer en Primera división, aquí es pelear por cosas importantes arriba. Cambia muchísimo. Yo estoy contento por pelear por esos objetivos, tenía que dar un salto en mi carrera.

—¿Qué retos personales le han llevado a elegir al Sevilla?

—No soy persona de ponerme retos lejanos, me pongo retos cercanos. El primero era adaptarme lo más rápido posible y jugar la primera jornada. Quería dar rendimiento desde el primer momento para que el míster viera que puede contar conmigo desde el inicio. En ese aspecto me ha ido muy bien. Soy una persona que no solo le gusta jugar sino entrenar. Trato de mejorar, tengo mucho margen, no estoy en mi mejor momento aún, tengo mucho margen de mejora y voy a por ello.

—¿Dónde cree que puede mejorar más?

—Me faltaba antes ser un jugador más regular. Creo que lo logré el año pasado. Antes podía hacer un partido de ocho y al siguiente de dos. Ahora el de dos no suele estar. Soy un jugador más regular ahora, más completo. La faceta defensiva la mejoré muchísimo en el Eibar. Era clave.

—¿En cuanto de su crecimiento tiene culpa José Luis Mendilibar?

—En mucho, a nivel profesional es que el que me ha dado la oportunidad realmente. En el Espanyol no apostaron por mí, la gente puede decir lo que quiera pero es así. Yo sé lo que se me ha dicho. No se apostó por mí. El Eibar desde el principio apostó por mí, ha creído en mí, sobre todo trabajó en temas tácticos, defensivos y de segunda jugada. Me ha hecho un jugador más completo, he jugado casi en todas las posiciones del centro del campo con Mendilibar. Gracias a él soy más completo.

—Parece que con Fernando se entiende muy bien.

—Es un jugadorazo, su carrera lo dice, nos aporta muchísimo y tácticamente es muy bueno. Nos aporta solidez y tiene buena salida de balón. Me encuentro muy cómodo con él porque somos diferentes, al igual que con Banega, y los tres nos compenetramos bien. También hay buenos compañeros como Óliver, el Mudo…

—Con Banega ahora hay un dilema sobre quién ejecuta las acciones a balón parado.

—En el campo el cuerpo técnico decide quién va a ejecutar las acciones, pero nos dan algo de libertad para decidir. Da igual quien las tire mientras se golpee bien. Ever tiene buen golpeo, y yo con fío en el mío. Prefiero que las faltas cercanas las ejecute él, mi golpeo necesita que baje el balón y prefiero que sean más lejanas.

—¿Qué tal con Lopetegui?

—Me ha sorprendido para bien, y mucho. No me esperaba esta faceta de Julen. Desde fuera puedes tener una idea de un equipo que quiere tratar muy bien el balón, que tiene mucha gente asociándose por dentro a la vez que juega por fuera… Es que su filosofía es bastante completa, quiere que presionemos tras pérdida, un equipo que apriete arriba, solidario, sólido, que haga ayudas… Es lo que me ha sorprendido, el juego sin balón. A nivel defensivo trabaja mucho. Un gol en tres partidos y muy pocas ocasiones concedidas.

—Fue técnico de España, para la que usted ya empieza a sonar…

—Nunca se sabe lo que puede pasar, es una ilusión máxima, un sueño, pero mi prioridad es el Sevilla, crecer aquí, el día a día. Hacer un año importante. Si se da todo bien igual tengo en algún momento la posibilidad de ir.

—Lo que sí que logrará este año es debutar en Europa.

—Sí, nunca jugué en Europa, es un paso más en mi carrera y me hace muchísima ilusión. El grupo tiene viajes largos, será complicado y no nos podemos relajar. Sabemos cual es nuestro objetivo y vamos a ir a por él.

—¿Están entre los favoritos a ganarla?

—Cuando estaba fuera lo veía así, ahora desde dentro debo ser más cauto (risas). Cuando estaba fuera pensar en la Liga Europa era pensar en el Sevilla. Desde dentro sabemos que ilusiona mucho, va a ser un año duro, bonito y largo. Queremos llegar lo más lejos posible.

—¿Que le pareció el ambiente en su debut en Nervión?

—Espectacular. Lo comenté con mi chica, cuando cantaron se me puso hasta la piel de la cabeza de gallina. No me había pasado nunca. Es precioso, una sensación única. Vivirlo desde fuera es bonito, a poca gente no le gusta el himno, así que vivirlo como local es algo precioso.

—¿Se sabe el himno?

—Sí, desde hace tiempo ya, pero no me pida que se lo cante (risas).

—Hablando de ambiente, estará deseando vivir el del derbi…

—Sí, debe ser un clima bonito, competitivo, único en la ciudad. Lo he visto desde fuera y lo que se genera es impresionante.

—¿Quién se lo iba a decir tras sus primeras patadas en Regencós?

—Empecé con cuatro años a jugar en el equipo de mi pueblo, en una categoría que denominan «la escoleta», le dijeron a mi padre que fuera allí porque estaba mi hermano mayor. Fui, no tenía ni botas, jugué en zapatillas, me resbalé varias veces pero metí goles y me gustó mucho y, a partir de ahí, fui creciendo.