Kevin Gameiro, la guinda a un pastel con una pinta exquisita

Por  23:04 h.
Sevilla: Gameiro posa con una bufanda del Sevilla.

Monchi ya tiene en Sevilla a la guinda de su pastel, el cual, a pesar de faltarle dos ingredientes difíciles de sustituir con respecto al pasado banquete, está endulzando a la familia sevillista con una pinta exquisita, renovadora e ilusionante.

Ese ingrediente culmen no es otro que el delantero francés Kevin Gameiro. El ariete procedente del Paris Saint Germain llegaba anoche a Sevilla alrededor de las 21.30 para dormir su primera noche en la capital hispalense. Tres años después de que el director deportivo del Sevilla se reuniese por primera vez con el que por entonces anotaba goles y más goles con la camiseta del Lorient, Gameiro y el Sevilla han llegado a un acuerdo para que el futbolista vista la camiseta blanquirroja. El galo abandonaba ayer por la mañana la concentración del bloque dirigido por Laurent Blanc en Suecia y, tras pasar hoy las pertinentes pruebas médicas, firmará un contrato que lo ligará al club de Nervión para las próximas cinco temporadas.
Como si de la elaboración de uno de los mejores platos de la new cuisine se tratase, el fichaje de Gameiro se ha cocido a fuego lento. Desde que se tomó la decisión de dejar salir a Álvaro Negredo, Monchi tenía claro que el francés debía ser el que se encargase de hacer olvidar al máximo goleador nacional de la pasada edición de la Liga. Las negociaciones, en cambio, y como cabía esperar, no han sido nada fáciles. La ficha del futbolista y las altas pretensiones del club parisino han retrasado el cierre de la operación. El jugador ya le había dado hace varios días el sí quiero al Sevilla y ese importante detalle provocaba que la tranquilidad, siempre relativa, reinara en Nervión. La incorporación de la primera opción podía ser cuestión de tiempo y no había prisa alguna por culminarla en unas cantidades razonables y al alcance de la economía sevillista. Eso, al menos, pensaban los dirigentes del Sevilla hasta el lunes. Fue entonces cuando se supo que el Valencia podría entrar seriamente en la puja por Gameiro con el dinero que pudiera ingresar por un posible traspaso de Soldado al Tottenham Hotspur. Eso provocó que Monchi acelerase el cierre del fichaje, cifrado finalmente en unos ocho millones más casi dos en variables. Números cercanos a los diez millones que Nasser Ghanem Al-Khelaifi, el multimillonario dueño del PSG, pidió desde el inicio por el jugador.
A sus 26 años, Gameiro llega a Sevilla tras un discreto paso por el Paris Saint Germain. En su primera temporada anotó 13 goles en 38 partidos de liga, aunque la toma de la presidencia del jeque árabe el pasado verano, que provocó la llegada de fichajes de la talla de Zlatan Ibrahimovic o Ezequiel Lavezzi, ha sido un escollo importante para que triunfe en la capital francesa. Antes, el delantero nacido en el pequeño municipio de Sonlis, al norte de Francia, se había convertido en la estrella del Lorient con 50 tantos en 107 partidos en la Ligue 1. Números que provocaron que en el verano de 2011 el PSG invirtiese 11 millones más variables cuando parecía que el jugador ya lo tenía todo cerrado con un Valencia comandado por entonces por Unai Emery. Tanto fue así que, de hecho, llegó a pasar el reconocimiento médico con el club che.
Ahora sí, la firme decisión del delantero de venir a la Liga y al Sevilla ha provocado que el técnico vasco pueda tener a sus órdenes a uno de los delanteros más codiciados del mercado futbolístico. El debate ahora está en mantener o no el sistema de juego con un solo delantero. De ser así, el galo tendrá que pelear con Carlos Bacca por el puesto de ariete titular.
Un ataque renovado
La incorporación de Gameiro completa un ataque totalmente renovado en el Sevilla. La marcha de Jesús Navas y Negredo ha conllevado la llegada de hasta seis futbolistas de medio campo en adelante. Los fichajes de Jairo, Marko Marin, Victor Machín (Vitolo), Rusescu, Carlos Bacca y Gameiro abren un lujoso abanico de posibilidades en la zona ofensiva del Sevilla para la próxima temporada. Un fondo de armario del que el Sevilla ha carecido en los últimos tiempos y que había provocado que el trabajo de la dirección deportiva fuese cuestionado y acusado de falta de planificación.
Eso sí, la ilusión que genera el nuevo fichaje entre los sevillistas no es comparable a las otras ocho incorporaciones que el Sevilla ha realizado hasta ahora, algo que se pudo palpar en la llegada de Gameiro al aeropuerto de San Pablo anoche, donde aproximadamente medio centenar de sevillistas recogieron al delantero galo para conseguir la instantánea o el autógrafo del futbolista del momento en el equipo de Nervión. Ahora le toca responder a él con goles.
Redacción

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