Lance del Betis - Sevilla femenino disputado este sábado en el Villamarín (Foto: Raúl Doblado)
Lance del Betis - Sevilla femenino disputado este sábado en el Villamarín (Foto: Raúl Doblado)

La crisis del coronavirus impacta en los equipos femeninos

De los dieciséis clubes de la Primera Iberdrola sólo seis han evitado el ERTE

Por  9:57 h.

La pandemia del nuevo coronavirus Covid-19 está suponiendo un mazazo a nivel económico para muchos sectores, entre otros para el fútbol que ha suspendido todas las competiciones y que ha visto cómo peligran millones de euros si las competiciones no se reanudan. Este escenario ha complicado mucho la situación para el fútbol femenino que ha visto como el perjuicio económico de la suspensión de las competiciones se le ha unido la entrada en vigor del primer convenio colectivo que obliga a pagar 16.000 euros anuales a las jugadoras con contrato de jornada completa y 12.000 a las que tienen media jornada.

En la máxima competición nacional femenina, la Primera Iberdrola, compiten 16 equipos, de los cuales diez se han acogido a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para afrontar la crisis derivada de la suspensión de las competiciones. El Sevilla FC es uno de los equipos que se ha acogido al ERTE que afecta a 360 trabajadores entre los que están las jugadoras y el cuerpo técnico del equipo femenino con una reducción de jornada, evitando la suspensión del contrato a la que han tenido que recurrir otros clubes. Gracias al acuerdo con la primera plantilla para reducir sus salarios el club podrá hacer frente a la parte de los sueldos que no cubre el estado llegando hasta el 95 por ciento del salario total.

En esta misma situación, están los cuatro clubes que no tienen el respaldo de un equipo masculino y a los que ya se le complicaba la vida con la firma del convenio. Además, tres de ellos no pertenecen al Programa Élite de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), por lo que no podrán disponer de las ayudas que ha otorgado, pese a que la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF) pidió que no se discriminase al resto. El Sporting de Huelva fue el primero en suspender los contratos de las jugadoras y de todos los empleados del club «con el objetivo de evitar un perjuicio económico irreparable». Le siguió el UD Granadilla cuyo presidente señaló que la situación ha supuesto «un quebranto económico porque dependemos de muchas pequeñas y medianas empresas que nos han llamado para parar la publicidad». El EDF Logroño trató de evitarlo, pero finalmente las jugadoras y entrenadores del primer equipo entraron en un ERTE con reducción de jornada y el resto de trabajadores del club en uno con suspensión de trabajo. El Madrid CFF tenía la ventaja de estar en el Programa Élite, pero de igual modo ha optado por suspender el contrato de sus jugadoras, a las que aclaró que esto no significa que su «vinculación con la entidad se dé por finalizada».

También han recurrido a este procedimiento el Espanyol, que no estaba viviendo su mejor temporada; el Rayo, que no tiene equipo masculino en Primera; el Valencia, que estaba en puestos de descenso, Atlético de Madrid y Barcelona, segundo y primero de la clasificación de la Primera Iberdrola, que se han visto abocados al ERTE por no haber conseguido llegar a un acuerdo con los jugadores de la plantilla masculina.

En el otro lado de la balanza están los equipos que no han realizado ajustes en sus plantillas del equipo femenino, como es el caso de Real Betis que gracias a la reducción salarial que han asumido los jugadores del primer equipo y del equipo de baloncesto «ha permitido que los jugadores y jugadoras de las distintas secciones no se vean afectados económicamente. Eso aporta tranquilidad, solidez y cohesión entre ellos. Ha sido muy bueno para todos y quiero agradecer el esfuerzo de las dos plantillas», comentaba el responsable de secciones del club verdiblanco, Pablo Vilches. Al igual que los de Heliópolis equipos como el Levante, el Deportivo Abanca, el Athletic de Bilbao, la Real Sociedad o el CD Tacón han evitado la reducción de jornada o la suspensión de contratos de los equipos femeninos y categorías inferiores gracias al ajuste salarial de los jugadores de la primera plantilla.

Pese a todo, la situación del fútbol femenino es complicada en caso de no reanudarse la competición, algo que dependerá de que las condiciones sanitarias lo permitan,según comunicó la RFEF. La ACFF ha solicitado que no se dé por finalizada la competición ya que el impacto económico y sobre la integridad de la competición «sería tan importante que deberían apurarse al máximo las opciones y plazos». De ahí que pidiese al órgano federativo que contase «con la participación y opinión de la ACFF y sus clubes a la hora de tomar decisiones que pudieran afectar a los campeonatos femeninos».

Ana Mencos

Ana Mencos