Franco Vázquez, Ben Yedder, Sarabia, André Silva y Navas, en el Sevilla-Celta (J. M. Serrano)
Franco Vázquez, Ben Yedder, Sarabia, André Silva y Navas, en el Sevilla-Celta (J. M. Serrano)

Las claves del liderato del Sevilla

Casi un mes después de la derrota ante el Getafe el equipo de Pablo Machín supo darle la vuelta a la situación para coronar la cima de la clasificación

Por  3:30 h.

En el fútbol no se puede dar nada por sentado. Los análisis parciales de la situación de un equipo pueden variar de un mes para otro hasta el punto de que, lo que parecía que no funcionaba e iba destinado a la decepción, se transforma en el más absoluta confianza en un éxito a medio plazo. El Sevilla hace tan solo un mes (el 16 de septiembre) caía derrotado por 0-2 en el Ramón Sánchez-Pizjuán en un duelo en el que jamás dieron la impresión de poder remontar, en el que acabaron escuchando muchos pitos y gritos contra el presidente de la entidad, y que culminaba una racha de tres partidos consecutivos sin ganar, los dos últimos sellados con derrota. Los análisis y las voces de los aficionados ya empezaban a hablar de temporada torcida, de que en enero habría que invertir dinero en enderezar la campaña. Hoy en día, el Sevilla es líder tras golear en tres de las cinco victorias logradas y reencontrarse con una versión no ofrecida hasta el momento. Intentamos indagar en este reportaje sobre los motivos de este cambio.

Los dos delanteros. Pablo Machín no ha variado su esquema. Siempre confió en él, pero sí introdujo una variante que se había negado a realizar durante sus primeros partidos. Sólo jugaba con un delantero, normalmente André Silva, al que acompañaba con hombres de segunda línea como Nolito, Sarabia o Promes. Sin embargo, a pesar de que la racha de victorias arrancó con el holandés jugando con Ben Yedder ante el Standard, lo cierto es que no fue hasta el duelo ante el Levante cuando el entrenador sevillista alineó de inicio a Ben Yedder y André Silva, que desde entonces han jugado todos los partidos que se han saldado con victoria. En el único en el que no jugaron, hubo derrota ante el Krasnodar (jugaron Muriel y Promes de inicio). Eso sí, de nada sirve hablar de dos delanteros si estos no responden con goles. En el pasado la pegada sevillista era uno de los males del equipo. En este último mes han anotado un total de 20 goles en seis partidos, de los cuales Ben Yedder y André Silva han convertido once.

Un cerrojo en defensa. El equipo ha agradecido el aumento en la consistencia defensiva. Ha dejado de ser un conjunto que concediese demasiadas ocasiones y sus tres centrales, con el regreso triunfal de un Carriço en su mejor forma, controlan muy bien las acometidas del rival, sea cual sea el nivel del mismo. Además ha fichado a un portero que ha caído de pie en Nervión. Raro es el partido en el que Vaclik no realiza una parada de mérito, de esas que salvan puntos o abortan la capacidad de reacción del equipo rival. Además, Banega se ha convertido en un ‘5’ en toda regla, liderando las recuperaciones de balón del campeonato. Todo ello sin estar acompañado de un jugador más defensivo al lado, sino gracias al trabajo y las ayudas de Franco Vázquez y Sarabia. Ciertamente, desechando por el momento aquellas ideas que establecen que un centro del campo debe tener músculo en la medular. Eso sí, la disposición del esquema de Machín expone a riesgos a la defensa y es inevitable que haya goles en contra, al lanzar al ataque en muchas ocasiones hasta a siete hombres. De hecho, en los últimos ocho partidos sólo dejó su portería a cero en el duelo ante el Real Madrid (3-0).

La calma de Pablo Machín. El técnico del Sevilla nunca se dejó llevar por el nerviosismo. Poco amigo del catastrofismo en la derrota o de la euforia en la victoria, el soriano aguantó el chaparrón cuando las cosas no iban bien para trasladar la confianza en que el plan establecido daría sus frutos. Muchos le achacaron una falta de realismo en el análisis de la derrota, pero lo cierto es que el tiempo le ha acabado dando la razón. El plan funcionaba, sólo faltaban ajustes y que la pelota entrara. En el vestuario, ahora en el éxito, Machín no endulza a sus jugadores, les baja los pies al suelo e insiste en que queda mucha tela por cortar y que «vendrán tiempos peores».

La unión ante la adversidad. El grupo que hay en el vestuario sevillista también ha contribuido a sacar adelante la mala situación de hace un mes. El equipo hizo piña ante las adversidades que se le presentaron. Hasta cinco jugadores se han lesionado en pocas semanas y sus compañeros han debido hacer frente a sus bajas asumiendo una carga de partidos que, con ellos sanos, hubiera sido más liviana. Tampoco les afectó que el VAR no les ayudara mucho en duelos como el del Betis o el Getafe. Después, esa herramienta sí ha sido justa con el Sevilla en las acciones polémicas en las que ha intervenido.

El estado de los grandes. Evidentemente, una liga habitualmente tan desigual como la española, que el Real Madrid y el Barcelona no estén ni mucho menos a su mejor nivel facilita que equipos como el Sevilla se aúpen al liderato, o que equipos como el Alavés esté igualado a puntos con los madridistas y a uno de los catalanes. El hecho de que el Sevilla sea el líder con menos puntos desde 1995 no habla mal del conjunto de Nervión, y sí más del mal arranque de los dos gigantes del fútbol patrio, acostumbrados a arrasar en LaLiga. Quizás sea un síntoma de que esta pueda ser una campaña en la que la lucha en la zona alta pueda ser más entretenida que en todo este siglo. O, quizás, sólo sea un espejismo y todo, con el tiempo, volverá a su cauce.

Jaime Parejo

Jaime Parejo

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Jaime Parejo

@Jaime_Parejo

Periodista deportivo del diario ABC de Sevilla, https://t.co/OKGmn3p4dA y https://t.co/2J9VfuERRI «El periodismo es la literatura con prisas» Mathew Arnold
@jorgecortes74 Ok gracias - 3 horas ago