Iborra se lamenta en el Málaga-Sevilla FC
Iborra se lamenta en el Málaga-Sevilla FC

Málaga-Sevilla FC (4-2): Condenado por groseros errores atrás y falta de pegada

Los de Sampaoli se complican sobremanera en la lucha por la tercera plaza

Por  22:54 h.
Málaga
4
Sevilla
2
MÁLAGA CF: Kameni; Luis Muñoz, Llorente, Luis Hernández, Ricca (Miguel Torres, m. 71); Camacho, Recio; Ontiveros (Keko. m. 86), Fornals, Jony (Juankar, m. 57); y Sandro.
SEVILLA FC: Sergio Rico; Mercado (Vietto, m. 83), Pareja, Lenglet, Escudero; Kranevitter (Iborra, m. 52), Nzonzi; Sarabia, Franco Vázquez, Correa; Ben Yedder (Jovetic, m. 71).
GOLES: 0-1, m. 29: Franco Vázquez. 1-1, m. 37: Fornals. 2-1, m. 50: Sandro. 2-2, m. 56: Franco Vázquez. 3-2, m. 76: Llorente. 4-2, m. 88: Juankar.
ÁRBITRO: Martínez Munuera (Comité Valenciano). Mostró cartulina amarilla a Escudero, Sarabia, Franco Vázquez, Camacho, Correa, Ricca, Iborra y Juankar.
ESTADIO: La Rosaleda. 28.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones. Cielo despejado y 19ºC. Partido de la 35ª jornada de LaLiga Santander 2017-2018.

Tropiezo muy doloroso el del Sevilla FC este lunes en La Rosaleda que complica sobremanera la lucha por la tercera plaza. El equipo de Sampaoli perdonó, tanto en la primera parte cuando Correa tuvo el 0-2 en sus botas como en la segunda, con Iborra estrellando en Kameni el remate que habría supuesto el 2-3. El rival supo jugar sus bazas con mucha más determinación e inteligencia que los nervionenses, maximizando las acciones de estrategia y sacando petróleo a la contra. Aunque el mayor lastre para el Sevilla fue sin duda la cadena de errores defensivos. Nico Pareja falló estrepitosamente en el segundo y el cuarto gol de los malaguistas, mientras que Iborra y Nzonzi, dos torres, no supieron frenar en un balón aéreo a Llorente en el tercero. El Sevilla fue condenado en Málaga por sus propios fallos atrás y una falta de pegada preocupante en los momentos claves del partido, justo cuando lo tuvo en su mano.

Para la puesta en escena en Martiricos, Sampaoli introdujo hasta cuatro cambios en su formación inicial con respecto al mismo once que derrotó al Granada y al Celta en los dos compromisos ligueros anteriores. La primera de las variaciones fue obligada: Mercado entró como lateral diestro en lugar de Mariano, quien cayó lesionado en la última cita. En el centro del campo, el capitán Iborra, que también estuvo renqueante durante la semana, dejó su sito a Kranevitter como escudero de Nzonzi. Las otras permutas llegaron en posiciones ofensivas. Se cayó del equipo Ganso, tras dos titularidades consecutivas y un doblete contra el Granada, y volvió Franco Vázquez; mientras que arriba, el goleador Ben Yedder le arrebató al puesto al montenegrino Stevan Jovetic.

La contienda arrancó a un ritmo elevado, de notable exigencia física para los sevillistas, con un Málaga que tiró las líneas de presión muy arriba e incorporó muchos efectivos en sus acciones de ataque. La Rosaleda siempre prepara estas visitas del Sevilla con intensidad, tanto en la grada como sobre el césped. Y este lunes no fue diferente, si bien los de Nervión interpretaron bien el guión en los primeros compases. La primera ocasión del Sevilla llegó a los doce minutos. Escudero, el más brioso en el preámbulo, recuperó en el centro del campo, vio el pasillo libre y llegó hasta la corona del área para probar fortuna con un disparo seco que se le marchó desviado por poco.

Alcanzado el ecuador de la primera mitad, los dos equipos entraron en el capítulo de las imprecisiones. Nzonzi no encontraba espacios en la zona ancha para generar, mientras que en el bando blanquiazul Camacho y Recio tampoco eran capaces de desatascar la falta de ideas de su equipo en la batalla del centro del campo. Hasta que a la media hora de partido emergió la figura del Mudo Vázquez para desequilibrar el choque. Primero le tocó ver la cartulina amarilla por simular un penalti. Luego, se enrabietó, recogió un robo de Sarabia en la medular y enfiló el área malaguista dibujando una contra perfecta que comenzó con un caño de ensueño a Camacho para después combinar con Ben Yedder y batir con la zurda a Kameni. Con sutileza y calidad pasmosas. Derroche de fútbol del “22” para apuntarse un bonito tanto en su vuelta al once titular.

El Sevilla se adelantó gracias a la magia de Vázquez y en la acción siguiente casi consigue el 0-2, pero Correa, al que el inspiradísimo Mudo dejó totalmente solo ante Kameni con un gran pase, mandó el balón a las nubes. Y ya se sabe lo que ocurre en estos casos. La ley del fútbol es inescrutable: el que perdona, la paga… El Málaga se levantó y consiguió nivelar el choque antes del intermedio. Fornals se hizo con un rechace en la zona de peligro y su tremendo derechazo desde la frontal del área sevillista se coló por la escuadra de Sergio Rico. Imparable. Empataron los de Míchel justo cuando peor estaban. Con tablas en el marcador se llegó al descanso.

El castigo sería peor. Porque la reanudación del choque llegó con otro gran jarro de agua fría. En el 50, el Málaga le dio la vuelta al partido. Nico Pareja erró escandalosamente al intentar despejar un balón y el goleador Sandro, cuyo nombre se ha venido relacionando durante toda la semana como futurible del Sevilla, aprovechó la pifia para encarar a Rico y batirle entre las piernas. 2-1… estallaba La Rosaleda con los suyos. Entraba en depresión el Sevilla. Menos el Mudo, el mejor de largo de los visitantes, que se negó a entregar el partido y volvió a sacar la chistera en un momento crítico. Sarabia colgó el balón al área malaguista desde el perfil derecho y el ex del Palermo aprovechó el fallo en el control de su marcador, Luis Muñoz, para aplicarle una exquisita pausa al esférico, amagar y convertir el 2-2. Excepcional Vázquez. Nadie como él sabe interpretar mejor el manual de Sampaoli.

A partir de ahí el Sevilla se fue decididamente a por el partido. No le valía otra cosa que los tres puntos. Correa, en una potente arrancada por el centro dejando atrás a varios rivales, casi consigue el tercero. Y poco después, Kameni le hizo un paradón a bocajarro a Iborra tras otro gran servicio de Pablo Sarabia. También reclamó Ben Yedder un penalti por agarrón de Luis Hernández. No lo consideró Martínez Munera. Pudo serlo. Los de Sampaoli apretaban; sin embargo, como les ocurrió en el primer acto, volvieron a pagar muy cara su falta de acierto. El extramotivado Sandro, sabedor de que los focos apuntaban hoy hacia él, lo aprovechó bien, se gustó y se convirtió en el héroe local para desgracia del Sevilla. No conforme con su tanto, también fabricó la excelsa asistencia del tercer gol del Málaga. El canario botó una falta perfecta que encontró la cabeza de Llorente dentro del área sevillista para que el central rematara de forma inapelable el balón al fondo de las mallas de Rico. Nzonzi e Iborra actuaron de espectadores en la marca. El epílogo del choque dejaría otro zarpazo más de los locales para certificar el triunfo, aprovechando un nuevo error de Pareja, que esta vez cometió un absurdo penalti sobre la “pesadilla” Sandro. El propio atacante canario lanzó la pena máxima, Rico la detuvo, pero Juankar estuvo rápido para recoger el rechace y establecer el definitivo 4-2. Derrota muy dolorosa para los sevillistas.

Fran Montes de Oca

Fran Montes de Oca

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Fran Montes de Oca

@MontesdeOcaFran

ABC de Sevilla. 18 años informando y disfrutando en sus medios (TV, radio, papel y web). https://t.co/OKGmn3p4dA https://t.co/2J9VfuERRI
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