Genaro conduce la pelota en el Marbella - Sevilla Atlético (Foto: Sevilla FC)
Genaro conduce la pelota en el Marbella - Sevilla Atlético (Foto: Sevilla FC)

Marbella – Sevilla Atlético (2-1): Se ahogó sin apenas nadar

El gol de Pedro Ortiz, en los instantes finales, no le valió al filial para puntuar tras el doblete de Óscar García

Por  18:32 h.

Compitiendo hasta el final. Así prefiere afrontar los grandes partidos al Sevilla Atlético, que cayó derrotado hoy a manos del Marbella en la decimoquinta jornada del Grupo IV de Segunda división B en un campo, hecho fortín, del que ningún club ha conseguido aún llevarse los tres puntos de una sola tajada este año.

Y eso que el once de Gallardo tuvo dos sorpresas inesperadas: Por un lado, el máximo goleador del equipo, y último debutante en el Sevilla FC en la Europa League, Pepe Mena, no fue titular. Por otro, Carlos Álvarez se quedó fuera de la lista por una lesión en la mano. Entretanto, Gallardo adelantó a Genaro, que suplía a Juanpe, copando Amo la zaga, y jugó Juanlu de inicio en vez de Diabate. Javi Pérez se quedaba en la derecha y el filial se encomendó a Lara.

La empresa de hoy no era moco de pavo. El Marbella, cuarto clasificado y con galones de equipo casi invicto, pues no conoció la derrota hasta que llegó a Badajoz la pasada jornada, volvía a su impenetrable feudo para medirse al filial sevillista, que quería ponerse el disfraz de matagigantes que tan bien le ha sentado en otras ocasiones para demostrar por qué es el cuarto mejor competidor liguero más allá del Jesús Navas.

Por eso, el equipo de Gallardo no salió atemorizado. Al menos en los primeros minutos. Se plantó bien en Marbella, y encaró los primeros acercamientos marbellíes con cierta lucidez. Sin embargo, a pesar de que el centro de Saúl y la jugada entre Mustafá y Manel no irritaban en demasía la defensa sevillista, sí servirían de prólogo para el precoz e imprevisto gol de Óscar García, que adelantaba al equipo malagueño a través de un buen remate en la segunda jugada de un córner. Falta de mordiente, intensidad o actitud. Cualquier concepto vale para definir la defensa nervionense ante el gol del pichichi del grupo.

Temporal en Marbella

Llovía sobre mojado en Marbella, y Elías sacaba el paraguas para taparse con un soberbio disparo desde el lateral que hacía vibrar la madera de Alfonso. Un palo, el gol y un temporal para un filial que fue retrocediendo a medida que fue avanzando el partido. Sólo Lara fue capaz de dar un paso adelante, consciente de que la creación de juego debía pasar por sus botas, para oler el desmarque de Juanlu que dejaría sólo al delantero internacional ante Wilfred. Su disparo se marchó fuera casi llorando. Más lluvia.

El tormentoso arranque del Sevilla Atlético, que no estaba encontrando ningún tipo de equilibrio en la medular, se volvió en contra de sus propios intereses. Álex Robles -salvador ante la Balona- cedía un pase sin aparente peligro a Alfonso hasta que vio cómo la pelota se quedaba corta. El guardameta salió lo más ágil que pudo para buscar el despeje y Óscar García no perdonó el craso regalo. 2-0, y no fueron tres en media hora por muy poco: García casi acariciaba el triplete en el primer tercio intentando rematar un balón al que llegaba Amo, tras un error garrafal de Berrocal. Nada nuevo bajo las nubes: el filial sigue pagando a precio de hipoteca sus costosos errores defensivos.

Álex Robles, durante el Marbella - Sevilla Atlético (Foto: Sevilla FC)

Álex Robles, durante el Marbella – Sevilla Atlético (Foto: Sevilla FC)

Ni la pequeña luz que supuso la falta directa de Pedro Ortiz, cuyo balón se paseó por delante del marco local, ni un disparo de Genaro impedirían ocultar la realidad: el filial sevillista no era capaz de mantener la posesión en campo contrario varios segundos. Saúl tuvo en sus botas, dentro del área y sin apenas oposición, otra oportunidad para ampliar la distancia en el luminoso. Se fue arriba. Y también se marchó fuera el remate de Samu Delgado, tras una de las tantas jugadas que Mustafá hizo y deshizo como quiso ante la impasible defensa blanquirroja, que necesitó nuevamente de Alfonso para tapar otra confusión defensiva. Lo positivo del partido: que aún quedaban 45 minutos para darle la vuelta a esta más que olvidable primera mitad.

El cambio de Diego García por Álex Robles, nada más comenzar la segunda función, era la representación gallardiana de que lo que estaba ocurriendo en Marbella no le gustaba ni un pelo al técnico sevillista. Y el valeroso cambio hacía que el equipo nervionense fuese con todo: tres centrales para dejar de cantar bajo la lluvia. Ahora era el Sevilla Atlético el que quería tener esa voz cantante que quería aprovechar una cesión indirecta a Wilfred que el colegiado no dudaba en señalar. Por ahí se empezaba. Por una jugada ensayada que desde la frontal disparaba Diego García, y que finalizaba Amo tras una buena combinación franjirroja. Aunque la jugada fuese anulada, esa era justo la barca a la que tenía que subirse el filial teniendo en cuenta que sus paladas quizá no llegarían a tiempo.

A mayor balón bajo dominio sevillista, mayor denuedo y energía para intentar asaltar el recinto marbellí. Pejiño mandaba al cielo malagueño una nueva acometida hispalense. Y repetía el barbateño la misma jugada tras ser asistido por Juanlu, pero el equipo de Cubillo supo dar ese paso atrás para resistir en el marcador, acurrucando un encuentro que no terminaba de avivar el cuadro de Gallardo a pesar de ingresar en el césped el referente Diabate. Observaba el partido Mena, el mayor creador del gol del filial, desde la línea de fondo mientras calentaba. El utrerano vio cómo Mustafá volvía a hacer de las suyas con un disparo fuerte que se iba lejos de los dominios de Alfonso.

Juanlu caía dentro del área en una jugada en la que no se decretó nada punible, y Medina seguía llamando a la puerta del tercer gol. El disparo del recién ingresado se iba demasiado cruzado, y Pepe Mena daba sus primeros pasos en el municipal para disputar los últimos siete minutos de partido, a pesar de tener casi la mitad del gol del filial en sus botas esta temporada. En la recta final, Wilfred sacó un testarazo bajo de Berrocal. Y en una falta lateral posterior, llegaba el tardío gol de Pedro Ortiz desde la frontal del área tras un clamoroso error defensivo del Marbella. La lluvia se convertía en un leve chispeo.

Y casi se cortó de golpe, si no fuera porque Wilfred quiso detener el hábil disparo de Pejiño y después remontar el vuelo para poder evitar que Juanlu pusiera el empate en el marcador. Por poco. El partido se volvió tarumba por medio de un disparo de Elías, cuyo esférico terminaba en el larguero. Entonces ya diluviaban todas las esperanzas del Sevilla Atlético en Marbella, tras una errática primera mitad; y esta segunda, con más corazón que precisión en el juego. Y es que por mucho que quiso, el filial sevillista se ahogó en uno de los mares más complicados, que es esta salida de Marbella, sin apenas nadar.

Ficha técnica

Sevilla Atlético: Alfonso; Álex Robles (Diego García, m. 45), Amo (Diabate, m. 65), Berrocal, Chacartegui; Pedro Ortiz, Genaro (Mena, m. 82), Javi Pérez, Lara, Pejiño y Juanlu.

Marbella: Wilfred; Saúl (Marcos Ruiz, m. 62), Dani, Cruz, Redru; Samu Delgado (Añón, m. 83), Elías, Álex Bernal, Mustafá; Manel y Óscar García (Medina, m. 72).

Goles: 1-0 (m. 11): Óscar García. 2-0 (m. 23): Óscar García. 2-1 (m. 87): Pedro Ortiz.

Árbitro: Lax Franco (Comité Murciano). Amonestó con tarjeta amarilla a Samu Delgado, Pedro Ortiz, Berrocal, Saúl, Óscar García, Amo, Redru, Chacartegui, Mustafá y Mena.

Estadio: Antonio Lorenzo Cuevas.