Enzo Maresca, en un entrenamiento del Sevilla
Enzo Maresca, en un entrenamiento del Sevilla

Maresca: «Al volver al Sevilla sentí que nunca me había ido»

El italiano, que ayudará a Pellegrini en el West Ham, se despide de los aficionados del equipo nervionense tras finalizar su segunda etapa

Por  3:55 h.

Enzo Maresca, ayudante primero de Montella y después de Caparrós, volvió para colaborar en una temporada complicada. Ahora, con su marcha a Inglaterra, apura sus últimos días en Sevilla. «Estoy yendo a la Escuela de Fútbol Antonio Puerta. Mi hijo juega allí».

—¿En qué posición?

—No, no. Si sólo tiene cinco años. Bastante hace con correr detrás del balón.

—Pues hay profesionales que ni lo hacen…

—Bueno, bueno. Hay de todo (Se ríe).

—Para haber de todo, su temporada 2017-18.

—Eso sí es verdad. Empecé de entrenador en Italia (en el Ascoli Picchio, de la Serie B), me vine para Sevilla con Montella y acabé ayudando a Caparrós.

—¿Conclusión?

—Que hay que exprimir cada momento, y que cada problema o aventura es una oportunidad. Ha sido un año de muchísimo aprendizaje.

—Y para más conocimiento, a la Premier League.

—Era una buena oportunidad. Hace un mes me llamó Pellegrini y me dijo que me fuera con él. Me llenó de orgullo. Fue él, cuando coincidimos en el Málaga, el que me metió en la cabeza lo de ser entrenador. Un día, en una charla, yo dije algo y él me respondió: «Ya lo entenderás cuando seas entrenador». Yo le contesté que yo no iba a serlo. Y él me dijo: «Tranquilo, ya lo veremos…». Poco a poco me fue metiendo el gusanillo. Desde que salí del Málaga siempre hemos estado en contacto. Es un gran entrenador y quiero aprender con él.

—Montella.

—No es fácil analizar el trabajo de un entrenador en cuatro meses. A mí, personalmente, la experiencia me ha servido muchísimo. Yo a Vincenzo lo conocía sólo de jugar en contra. Poco más. Quién me llamó fue el Sevilla para ayudarle. Montella dijo que sí.

—¿Qué balance hace por lo tanto?

—Aquí hay dos maneras de hacer un análisis. Primero, si lo miramos de forma global, con algo de perspectiva, creo que ha sido una buena temporada a nivel de resultados logrando la clasificación a la Liga Europa, llegando a la final de la Copa del Rey y consiguiendo por segunda vez en la historia del club el pase a los cuartos de final de la Liga de Campeones. Pero si haces un análisis más pormenorizado, momento a momento, es evidente que ha habido muchos altibajos, muchas dificultades. Hay que tener en cuenta también los cambios que ha habido en el club.

—¿A qué se refiere?

—¿Cuánto tiempo estuvo Monchi en el Sevilla? Si cuando yo fiché como jugador él ya llevaba varias temporadas. Es normal que pueda haber dudas. Cuando llevas trabajando de una manera, los cambios afectan.

—Óscar Arias.

—Yo le estaré agradecido por haberme traído de vuelta. Él fue el que me llamó y me dijo: «Queremos que vengas».

—¿Cómo analiza su trabajo?

—Pues si antes dije que la temporada fue buena… pues él tendrá parte de responsabilidad, ¿no?

—¿Entiende su destitución?

—Yo ahí, entiéndame, no puedo entrar. Los dirigentes hicieron, hacen y harán lo mejor que entiendan que puede beneficiar al Sevilla. ¿Qué voy a decir yo en ese sentido?

—Caparrós.

—Pues lo cierto es que enseguida se apreció la gran diferencia.

—¿Cuál?

—Caparrós es sevillista, y entiende cómo se vive el fútbol aquí.

—¿Lo conocía?

—Sólo de vista. El día que ganamos en Old Trafford lo vi y nos saludamos.

—¿Fue el partido ante el Manchester United en Inglaterra el mejor momento de su segunda etapa?

—Sin duda. Yo, además, sólo pude vivir dos partidos desde el banquillo. Y uno fue ese. Me volví loco con el segundo gol de Ben Yedder…

—¿Echa de menos en esos momentos su etapa como jugador?

—No, no. Estoy bien como estoy (se ríe).

—Dígame la verdad, ¿cuántas veces le han recordado en esta segunda etapa sus goles en Eindhoven?

—Muchísimas (se ríe). Aquello fue distinto a todo. Hace ya doce años, qué barbaridad. Pero, ¿sabe una cosa? Parece que fue ayer. Lo recuerdo todo perfectamente. Los momentos previos, la afición esperándonos fuera del estadio, la celebración. Ahí ya supe que sería sevillista toda mi vida. Mi mujer es sevillana. Mi familia es sevillana. Y más me he dado cuenta de todo esto porque cuando volví en enero parecía que nunca me había ido. Eso me pasa con los amigos de toda la vida o cuando vuelves a casa.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
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