Dani Pinilla posa para la entrevista con José Félix Machuca con su libro 'El Método Monchi' (Foto: Juan Flores)
Dani Pinilla posa para la entrevista con José Félix Machuca con su libro 'El Método Monchi' (Foto: Juan Flores)

«Para Monchi no hay fichajes malos, pero sí malos momentos. Immobile fue uno»

"Hacer de la necesidad virtud y entender que el techo lo marcas tú" el resumen de la fórmula de Monchi para Daniel Pinilla

Por  11:02 h.

Director de la editorial Samarkanda, Daniel Pinilla acaba de publicar un libro ya traducido al japonés y en vías de poder ser leído en inglés e italiano: «El método Monchi». Una aproximación a la fórmula más exitosa en el fútbol mundial de buscar talentos a bajo precio y venderlos con lazo millonario.

-¿Está Monchi integrado en Roma?
-Yo diría que sí. Hablando de belleza Roma es imbatible. La última vez que lo vi en Sevilla tenía muy claro lo que quiere hacer en la Roma y me dio mucha sensación de seguridad. También me adelantó que si presentamos el libro allí ya hablará con desenvoltura el italiano.

-¿Me puede resumir en una ecuación con palabras la fórmula de Monchi?
-Hacer de la necesidad virtud y entender que el techo lo marcas tú.

-¿Cuál cree usted que ha sido el mejor fichaje de Monchi?
-Por números y rendimientos Daniel Alves.

-¿Y el mayor petardo?
-Por inversión y rendimiento Lautaro Acosta. Aunque él mantiene que no hay malos fichajes, sino malos momentos: Inmobile duró cuatro meses en el Sevilla y ha marcado con la Lazio una veintena de goles.

-¿Cuántos kilómetros lleva usted invertidos en libros de viajes?
-Uffff. A ojo de buen cubero yo creo que le daría la vuelta al mundo.

-Sus libros se han ocupado, preferentemente, de descubrir mundos a través de la crónica viajera. ¿Qué le deslumbró de su periplo por el Este?
-El hecho de que haya fronteras en litigio y en movimiento a tres horas de vuelo de aquí.

-Creo que se encontró con un país no reconocido por la ONU y que sigue vinculado a una inexistente URSS.
-Al menos emocionalmente. El país se llama Transistria y está tutelado por Putin, que aún no sabemos si es amigo o enemigo, y se encuentra entre Moldavia y Ucrania.

-¿Descubrió allí Samarkanda o la descubre a diario en la Pescadería?
-De vacaciones estuve en Asia Central. Concretamente en Uzbekistán, y visité la antigua capital de la ruta de la seda, Samarkanda. El nombre de la editorial es ese porque es una ciudad legendaria y porque en la película «El escorpión de jade», de Woody Allen, sale referida muchas veces por el malo de la película, que es hipnotizador.

-Su trajín viajero lo llevó a esa zona caliente que es América central. ¿Es verdad que los indios te miran con resentimiento precolombino?
-Sí, sí, sí. La leyenda negra, en muchos casos, sigue alimentando miradas torvas del indigenismo.

-El caso es que usted entró allá en contacto con miembros de los «Maras». Imagino que eso es casi parecido a viajar a Nueva York y visitar a los corleoneses.
-O más. En la parte norte de América central, entre Guatemala, El Salvador y Honduras, el número de homicidios y el poder de las bandas armadas llegan a estrangular al propio estado. Demasiadas familias desestructuradas y muchas pistolas para salir de la necesidad.

-Usted visitó la cárcel de Belice, donde penan muchos maras…
-La prueba de fidelidad que le ponen los maras a los aspirantes son terroríficas.

-Cuénteme una.
-A menores de edad se les exige un delito de sangre. Son tatuados de por vida. Y pasan a estar protegidos por la banda.

-¿Algunos españoles perdidos para siempre en aquella cárcel?
-No, en Belice no.

-En El Salvador se encontró con una leyenda del futbol gaditano y mundial: Mágico González. ¿A qué se dedica?
-Trabaja en un cargo que solo Mágico puede ostentar: asesor de las selecciones inferiores de El Salvador. Se sienta en el banquillo e irradia su prestigio. Se supone que es un referente para los niños. No hace nada más y nada menos. Mágico tiene una pensión aprobada en el parlamento y se le considera una bandera del país.

-¿Sigue siendo ese filósofo popular que convirtió el no me estreses en una fórmula de vida?
-Absolutamente. Se lo digo con cariño y admiración: es un niño grande.

-Quizás sea usted el único sevillano que estuvo presente en el Palacio de la Revolución de La Habana en aquella rueda de prensa de Fidel y Obama…
-Creo que sí. Me quedé especialmente en la isla para cubrir el acontecimiento. No fue fácil acceder a la cita. Me moví con habilidad y puedo decir que yo estuve allí.

-¿Por qué no me cuenta el empleo como arma sicológica del Quinteto Rebelde?
-Cuando Fidel llega a Sierra Maestra con los expedicionarios de Granma hay un guajiro que los acoge: Osvaldo Medina. Fidel le dice a los cinco hijos del guajiro que ellos serán el arma psicológica de la Revolución. Y lo que hizo fue ponerlos a tocar música en diversos frentes de batalla. Los niños pensaron que el arma psicológica era un rifle.