Cristóforo, el día que llegó al Sevilla, en 2013, y con las camisetas del equipo nervionense y del Eibar
Cristóforo, el día que llegó al Sevilla, en 2013, y con las camisetas del equipo nervionense y del Eibar

Cristóforo: «Muchos jugadores me preguntan si yo sé cuál es el secreto de Monchi»

El futbolista del Eibar, rival mañana del Sevilla, recuerda su paso por el club nervionense: «Nunca me olvidaré del día que conocí a Reyes»

Por  3:55 h.

Sebastián Cristóforo parece mayor. Por cómo habla y reflexiona, y porque su nombre lleva sonando en la liga desde hace siete años. Pero apenas tiene 26. Fue en 2013 cuando llegó al Sevilla como uno de los futbolistas más prometedores de Sudamérica y apenas unas semanas después de que fuera subcampeón del mundo juvenil con Uruguay. El entonces entrenador, Unai Emery, entendió pronto su juego y decidió darle minutos a pesar de su inexperiencia en el fútbol español. Todo iba bien, perfecto… hasta que llegó aquel 16 de marzo de 2014 y se rompió la rodilla.

«Hay veces que te sale, sí; te preguntás cómo habría sido mi etapa en el Sevilla si no me hubiera lesionado. Pero ya pasó. Ya pasó. Lo veo más como una parte de mi vida que me ha servido para crecer y superarme. Una lesión así te hace valorar muchas cosas que creés que son normales. Y no. La vida, también con todo lo que hemos pasado con el coronavirus, nos enseña que hoy estamos bien, y al segundo todo se puede acabar. Hay que valorar, hay que valorar. Yo había jugado cuatro partidos consecutivos, entre LaLiga y la Europa League, y, de repente, llegó la lesión ante el Valladolid. Sinceramente, no me esperaba que fuera tanto. ¡No me lo podía creer! Los primeros días fueron los peores. Luego te reponés. No queda otra». El dolor, sin embargo, no quedó ahí y llegaría con más fuerza cuando en enero del año siguiente, en 2015, tuvo que pasar de nuevo por el quirófano. «Qué iba a hacer. Pues nada. A recuperarse de nuevo. Podría lamentarme, pero no vale para nada; prefiero quedarme con lo que aprendí y con lo que vivo actualmente», señala desde Eibar el futbolista uruguayo a este periódico.

Fueron en total 56 los partidos que jugó en el Sevilla: «Pude estar en la final ante el Liverpool (se ríe). Fue poco tiempo, pero estuve, ¿no?». Cristóforo no esconde su cariño por el Sevilla y la ciudad hispalense. «Ojalá el Sevilla se meta en la Champions. Lo que pasa es que nosotros necesitamos los puntos. Luego quedarían cuatro partidos. Si el Sevilla los gana todos se meten seguro (se vuelve a reír). El Sevilla es un equipazo. Monchi lo volvió a hacer. Es realmente espectacular cómo encuentra jugadores que no son muy conocidos y los hace grandes. Muchos futbolistas me preguntan cuál es el secreto de Monchi, como lo hace, qué método realiza, qué mira, que no mira, cómo trabaja. Yo creo, sinceramente, que es la gestión que hace en el día a día; cada detalle cuenta. Es evidente que acierta en los fichajes, pero luego hay muchas cosas más».

De un nombre, el de Monchi, pasa a otro, el de su actual entrenador, Mendilibar: «Es muy bueno, muy bueno. Es exigente. Y te lo da todo. Al final, para un jugador tener la confianza de un entrenador es lo más importante. Juegues lo que juegues, lo sientes así con el míster. Entrenamos con mucha intensidad. Quiere que apretemos arriba, que juguemos en el campo contrario, que asfixiemos la salida de balón del rival. Fue una pena la derrota del otro día ante el Osasuna. Tenemos que seguir. El partido ante el Sevilla va a ser muy raro. Acostumbrado a escuchar la presión de la afición, será extraño el silencio».

Mañana se verá con Banega: «Para mí, está en el top-3 de la lista de los mejores jugadores con los que he estado. La manera en la que lee el partido, cómo se mueve. Es impresionante. Yo sabía que él iba a querer continuar en el Sevilla estos meses. Tiene un objetivo claro, salir por la puerta grande para irse tranquilo». Ante la pregunta de los otros grandes futbolistas con los que ha compartido vestuario, responde como un resorte: «¡José Antonio Reyes! Nunca lo conté, pero Reyes era uno de mis ídolos cuando yo tendría unos once o doce años. En los partidos que jugaba con mis amigos en la Play Station siempre me ponía el Arsenal por Henry y Reyes. También estaba Pires en ese equipo. En aquella época, en Uruguay, la liga que más se veía en televisión era la Premier. Los domingos siempre me despertaba temprano para ver los partidos del Arsenal, del Manchester United».

Cristóforo recuerda perfectamente el día en que vio por primera vez a Reyes: «Cuando entrené el primer día con el Sevilla y lo vi… fue increíble. Nunca lo olvidaré. Yo miraba todo lo que hacía. Después, con el paso de los días, se lo dije, que siempre había sido uno de mis referentes. Él se reía. Nos hicimos muy amigos. Era una persona espectacular. Me sorprendió mucho cómo era. Siempre estaba tratando de que todos estuviéramos bien, en un ambiente agradable y divertido. Si pienso en él pienso en su sonrisa. No me lo imaginaba tan buena persona. Todavía no me creo que se nos haya ido».

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Sección de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Universidad Loyola). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@BERTONI67 @rdbertoni Buena gente. Eso es lo que vale 👍🏼👏🏻💪🏼 - 5 horas ago