Un mundo nuevo para Emery

Por  13:15 h.

Emery, cabizbajo en MestallaEl penoso arranque liguero que está protagonizando el Sevilla ha colocado a Unai Emery en una situación nunca antes experimentada por el técnico vasco. El entrenador dirige al peor Sevilla de los últimos 55 años que, tras cinco jornadas, ocupa el último puesto de la clasificación. No ocurría desde el siglo pasado, concretamente desde el 19 de mayo de 2000, cuando descendió a la Segunda tras una campaña para el olvido. Y a Emery nunca antes le había pasado, ni siquiera estar en puestos de descenso, por lo que se enfrenta a una situación novedosa para él, con el agravante de tener que lidiar con un equipo muy joven y llamado a estar mucho más arriba.

Es la 93ª ocasión en la que el Sevilla se sitúa colista en la Liga, pero la primera en la que Emery tiene que afrontar una situación así. Lo que no es nuevo para Emery son las críticas, que se han multiplicado alrededor suya tras el partido de ayer en Mestalla, cuando sus esquemas fueron desnudados por un Valencia moribundo y con graves problemas. Hasta la fecha la revolución acometida por el Sevilla en su plantilla y el tiempo que la lógica aconsejaba darle al proyecto era un colchón con el que Emery se podía sentir tranquilo. Pero los nervios han aparecido por Nervión antes de lo previsto, al ser el equipo último y, lo que es peor, ofrecer unas sensaciones nada halagüeñas.

En toda su trayectoria, Unai Emery se ha caracterizado por tener cierta regularidad en sus equipos. Ni con el Lorca, al que casi lleva desde la Segunda B a la Primera, ni con el Almería (al que sí colocó en la Primera) ni mucho menos al frente del Valencia empezó tan mal como ahora en Sevilla. Tampoco con el Spartak de Moscú, donde fue despedido el pasado mes de noviembre al ir séptimo a diez puntos del líder y haber sido eliminado en la Champions. Precisamente en Moscú acabó con él la tremenda fragilidad defensiva del equipo, circunstancia que ahora le sucede en un Sevilla partido en dos en el que pocos defienden. Precisamente el sistema por el que apuesta Emery es el foco de todas las críticas que está recibiendo y, probablemente, la causa de que por vez primera un equipo suyo marche tan mal como este Sevilla.