Ben Yedder y Banega, en el Espanyol-Sevilla (EFE)
Ben Yedder y Banega, en el Espanyol-Sevilla (EFE)

El nuevo rol de Banega con la llegada de Caparrós al banquillo

Jugó más adelantado y tirado en banda, con Gonalons y Amadou por detrás

Por  10:47 h.

Joaquín Caparrós se hizo cargo la semana pasada del banquillo del Sevilla. Él, que venía actuando como director deportivo, destituyó a Pablo Machín y se puso al frente del equipo. Llevaba tiempo señalando de forma interna que el equipo era mejor de lo que estaba mostrando, que simplemente había que hacer una serie de cambios. Y comenzó a llevarlos a cabo el domingo en Barcelona, como ocurrió con Banega, por ejemplo.

El utrerano, para empezar, cambió de sistema y eliminó la defensa de tres centrales que venía utilizando Machín como intocable. Puso una zaga de cuatro hombres y eliminó la figura de los carrileros, aunque ello no significó que el Sevilla no tuviera protagonismo por las bandas.

Porque Promes lo tuvo por la izquierda y Banega, aunque con internadas hacia el centro, lo tuvo por la derecha. El argentino era una pieza clave para Machín, pero estaba jugando bastante más retrasado de lo que lo hizo el domingo.

Caparrós colocó a Banega escorado a la izquierda, pero con el mensaje claro de que todos los de atrás debían buscarlo rápidamente para que fuera él quien comenzara el juego ofensivo de los de Nervión. Y esos pasos hacia adelante provocaron que, sobre todo durante la primera parte, fuera uno de los jugadores más peligrosos del Sevilla, ya que tuvo bastante más llegada al área rival y lo intentó con disparos lejanos en un par de ocasiones. Ahora falta por ver si el entrenador del Sevilla mantendrá esta idea o la irá variando en función de los rivales y las necesidades.

Redacción

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