Espárrago habló con ABC desde Uruguay
Espárrago habló con ABC desde Uruguay

«Óscar Arias está preparado para sustituir a Monchi»

Víctor Espárrago, el entrenador que hizo debutar al hoy director deportivo del Sevilla en el fútbol profesional, analiza la estructura de la secretaría técnica

Por  3:55 h.

Comenzó la mañana el nuevo director deportivo del Sevilla, Óscar Arias, echando la vista atrás y recordando de alguna manera cómo fue el comienzo de todo. Se despertó como acostumbra. Muy temprano, acudió al gimnasio (una rutina que comparte con Monchi) y se fue al club. A las 13.00 horas tenía su presentación como máximo responsable de la parcela deportiva de la entidad de Nervión y, aunque era plenamente consciente de que todas las miradas estarían puestas en él, prefirió centrarse en el trabajo… y en el recuerdo de tantas y tantas personas que de alguna manera le hicieron llegar hasta hoy. Ayamonte, Fuengirola, Recreativo, Compostela, Alavés, Lleida, Sporting de Gijón, Las Palmas y Sevilla son muchas plazas para quien, a sus 51 años, entiende que el fútbol es su forma de vida y los entrenadores que ha tenido, sus mejores maestros. Pero hay uno que no se le quita de la cabeza. Lógico, quizás, porque fue el primero que le dio la oportunidad de debutar en el fútbol profesional, en la década de los 80, en un Recreativo que se esmeraba entonces por tratar de subir a la máxima categoría. Sólo contaba con 19 años y recibía los consejos… de Víctor Espárrago.

Al otro lado del hilo telefónico suena la voz del uruguayo. «¡Ah! Mirá. Arias, sí. El chiquito de la cantera. Son muchos. Pero me alegra enormemente que Arias sea el elegido por el Sevilla para sustituir a Monchi. No es un cargo sencillo».

—¿Cómo cree que lo hará?

—Bien, claro que sí. Está preparado. El Sevilla es un claro ejemplo de que se puede ir uno, luego otro, y otro más que podés creer que es intocable. Pero se levanta otra vez. Cuántos se fueron que parecía que el Sevilla no iba volver a ser el club grande que nos tiene acostumbrado. Ese es un problema de las entidades que no están organizadas, ésas que no tienen ningún tipo de estructura y que cuando un referente se va, se termina cayendo todo. El Sevilla es distinto. Y ese asunto, que parece sólo un detalle, es la clave de todo.

—¿A qué se refiere?

—Mire para otros lados. Lo que no se puede permitir es que venga un entrenador a un club y diga: quiero a este nombre y luego también a este otro. ¡No! El entrenador que va a un club que funciona bien lo que puede decir es: quiero a un jugador de estas características. Pero eso de un nombre, no. Que luego se va, o lo echan, y se crea un problema mayúsculo. Mire al fútbol español. A cualquier club. Y analice lo que le estoy diciendo. Es cierto que algún técnico te podría decir que le gusta un determinado futbolista. Vale. Puede servir. Pero no puede ser costumbre. Es eso a lo que me refiero con el Sevilla. En mi teléfono, como tengo internet, accedo todas las mañanas a la página web del ABC y ya he leído que el equipo de Monchi se queda. Pues eso. Perfecto. Monchi era la cabeza visible. Pero la estructura es lo que le permitirá al Sevilla seguir trabajando. Además, Óscar Arias lleva ya unos años con Monchi, muy pegadito a él. Ya sabe. Seguro. Luego está que le dé su toque, la forma que cada uno tiene, pero le aseguro que cuando una persona se va y se quedan otros quince, lo normal y habitual es que todo siga funcionando.

—¿Le sorprendió el éxito de Monchi durante todo este tiempo?

—Yo a Monchi lo conozco bien, ¿eh? Conmigo terminó jugando. Empezó jugando Unzué, pero luego terminó Monchi. Ya se veía que le gustaba ver el fútbol de una manera distinta a la de los otros jugadores. Es indudable que lo que ha conseguido es realmente espectacular. ¿Cuántos títulos han llegado en los últimos años? Pero más que eso, yo creo que su gran triunfo fue el grupo de trabajo que creó. Ese es, para mí, su legado.

—¿Entiende que se haya querido ir del Sevilla?

—El fútbol también son ciclos.

—¿Por qué se fue usted de Sevilla?

—Eso me sigo yo preguntando aún. Hace dos años que vivo en Uruguay. Quizás no fue acertado venirme. No sé. Echo mucho menos Sevilla. ¿Sabe cuántos años estuve viviendo en Sevilla en mi última etapa? ¡Treinta! De 1985 a 2015. Aunque entrené al Cádiz, al Recre, clubes a los que toda mi vida querré, mi cuartel general siempre estaba en Sevilla. Vivía en el Edificio Capitol, en la calle Ramón y Cajal. ¡Uff! Prefiero hablar de otra cosa (se queda callado unos segundos ante la ausencia de más preguntas y se arranca). Hay una edad en la que se le da importancia a ciertas cosas. Yo tengo 72 años. Empiezas a rebobinar, cada vez más a menudo, y me pasa esto que le digo. Algunos amigos me mandaron fotos el otro día de la Semana Santa, de la salida de la Macarena, y les dije que no, que ya no más. Me pongo muy mal.

—¿Y por qué no vuelve?

—(Se ríe). A ver, a ver. No es todo tan fácil ahora. Por lo pronto, salúdeme por favor a Oscar Arias y a todos los sevillistas que se puedan acordar de mí.

—Quedará constancia.

—Muchas gracias.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Deportes de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
RT @Inspiras_: "La vida la tenemos que vivir en el momento, ser conscientes de que somos muy frágiles y que en cualquier momento nos vamos… - 1 día ago