Primeras claves en un equipo que, aún por acoplarse, compite ya

Por  2:24 h.

Las tres semanas de entrenamientos que acumula el Sevilla en esta pretemporada, primero en Costa Ballena y después en la gira sudamericana, permiten sacar unas primeras conclusiones acerca de un equipo que, pese a estar aún en fase de acoplamiento, se encuentra a unas setenta y dos horas de afrontar su primer partido oficial. Mucho antes que nunca, y con la sensación (casi certeza) de que todos los que están hoy no son exactamente los mismos que estarán el 31 de agosto, comienza la temporada para un Sevilla notablemente renovado que, tras la ilusión que han despertado los fichajes cerrados hasta hoy, no puede pinchar en las dos eliminatorias que debe superar para entrar en la fase de grupos de la Liga Europa.

Lo visto en los cuatro partidos amistosos ya jugados -el balance es de tres victorias y un empate- invita a pensar que la mayoría de los refuerzos están llamado a tener un papel protagónico. Han gustado especialmente los atacantes: Bacca tiene gestos de muy buen delantero; los movimientos de Marin denotan mucha calidad; Jairo ya ha visto puerta en dos ocasiones; y Vitolo ha mostrado detalles interesantes. Rusescu es el que menos ha brillado, pero, obviamente, hay que darle tiempo. Un dato significativo: de los diez goles marcados en los cuatro choques de preparación, siete han sido obra de algunos de los fichajes, siendo Marin, con tres tantos, el máximo goleador.

Otra de las conclusiones que puede extraerse es que Unai Emery tiene prácticamente definido su primer once titular, el cual, a buen seguro, sufrirá algún que otro cambio respecto al que empiece la Liga. Salvo novedades de última hora, lo más normal es que el jueves contra el Mladost Podgorica juegue prácticamente el mismo equipo inicial que arranchó el choque contra el Barcelona de Guayaquil: Beto; Coke, Fazio, Pareja, Alberto Moreno; Carriço, Rakitic; Reyes, Marin, Vitolo; y Bacca.

De este once se deducen tres aspectos importantes. Primero, Alberto Moreno parece ganarle de inicio la batalla a Fernando Navarro por el puesto en el lateral zurdo. El canterano ha iniciado la pretemporada tan «enchufado» como acabó el ejercicio pasado, lo que ha provocado que Emery se decante por él antes que por Navarro, quien ha sido un fijo en las alineaciones del Sevilla en las últimas cinco campañas.

Segundo, Maduro y Guarente aún no se han ganado a Emery, quien, en un doble pivote de circunstancias por las bajas de Kondogbia y Medel, va a apostar por un central, Carriço, como acompañante de Rakitic. Maduro tiene la puerta abierta para salir -engrosaba la lista de descartes configurada nada más empezar la pretemporada- y Guarente, que, salvo cambio de opinión, va a formar parte de esta plantilla, de momento no convence al técnico.

Y tercero, existe la posibilidad de que Rakitic, como ya ocurrirá el jueves, retrase su posición para formar en el doble pivote y no como escolta del delantero, demarcación en la que más ha brillado desde que desembarcara en el Sevilla. Esta opción, a priori, genera dudas, ya que el croata luce especialmente cuando tiene que dar el último pase o se centra en dar buscar espacios en la línea de tres cuartos más que en participar en las labores de construcción del juego propio y de destrucción del ataque rival.

Lo cierto es que este año Emery va a tener a su disposición muchas variantes para elegir al futbolista que juegue por detrás del delantero centro -Bacca, Marin, Rusescu, Reyes, Perotti, Jairo y el citado Rakitic pueden desenvolverse ahí-, lo que hace pensar que, dependiendo del partido, el entrenador tenga que buscarle acomodo en otro puesto. En cualquier caso, si el conjunto blanquirrojo consigue avanzar en la Liga Europa y tiene que llevar hacia delante tres competiciones durante buena parte de la temporada, habrá minutos y oportunidades para todos.

Kondogbia y Khedira

Estas primeras semanas de trabajo también dejan algunas dudas por resolver. Más allá del rendimiento o del papel que puedan tener algunos, la incertidumbre se cierne sobre todo en el capítulo de las altas y bajas que aún deben producirse antes de que se cierre el mercado de fichajes. Novedades va a haber. Eso es seguro, porque el mes de agosto siempre es frenético y este año no va a ser distinto. Además, es casi seguro que haya cambios en el mediocentro habida cuenta del incierto futuro de Maduro y Guarente. En las últimas fechas se han tomado fuerza los rumores que apuntan a que el Real Madrid quiere en su equipo a Kondogbia. Es cierto que hubo contacto entre las partes antes de que el Madrid fichara a Illarramendi, y quizá ahí ya quedara el acuerdo más que apalabrado. A día de hoy, las opciones para que el centrocampista francés se marche este verano a la entidad de Concha Espina pasan por que el Chelsea haga una oferta desmedida por Khedira, santo de la devoción de José Mourinho. Si este movimiento previo no se produce, se antoja complicado que Kondogbia vaya ahora al Madrid. Otra cosa es que su marcha quede pactada para siguiente campaña.