El problema no es de delanteros

Por  20:00 h.

Empate que sabe a muy poco el logrado por el Sevilla esta noche ante el Málaga, en un partido en el que los sevillistas siempre fueron a remolque en el marcador y en que mostró muchas lagunas en el sistema defensivo que a punto estuvieron de costarle caro. Los de Emery reflejaron una falta de presencia e ideas en el juego motivada por centro del campo ahogado por el rival, en el que Rakitic estuvo más tiempo pegado a los centrales sevillistas que en labores de creación, algo que sigue reflejando lo incomprensible del fichaje de nuevo delantero, el ruso Tcheryshev. Afortunadamente, la pronta reacción con Gameiro en ambos goles propició que rescataran un punto en un arranque liguero que no deja muy buenas sensaciones en el Sevilla.

Sevilla FC 2 Málaga 2
2 – Sevilla FC
Varas; Coke, Cala, Fernando Navarro, Alberto Moreno; Mbia (Iborra, m. 80), Rakitic; Perotti, Rabello (Vitolo, m. 55); Gamiero y Bacca (Jairo, m. 71).
2 – Málaga CF
Caballero; Gámez, Sergio Sánchez, Angeleri, Antúnez; Tissone, Morales; Fabrice (Eliseu, m. 61), Darder, Duda; y Santa Cruz (El Hamdaoui, m. 76).
Goles
0-1, m. 39, Morales; 1-1, m. 43, Gameiro; 1-2, m. 68, Santa Cruz; 2-2, m. 71, Gameiro.
Árbitro
Carlos del Cerro Grande (Comité Madrileño), amonestó a Mbia y Cala, por el Sevilla; y a Darder, Sergio Sánchez y Angeleri, por el Málaga. Expulsó a Duda (m. 90).
Incidencias
Tarde-noche calurosa. Terreno de juego en perfectas condiciones. Partido de la 3ª jornada de la Liga BBVA. Unos 38.000 espectadores en el Ramón Sánchez-Pizjuán.

El conjunto sevillista no le cogió el ritmo al partido desde el comienzo. De hecho, el Málaga fue el primero en asustar con una doble ocasión, primero con un lanzamiento en un mano a mano de Morales que desvía Varas y, después, un lanzamiento tras el rechace de Fabrice que se marchaba cerca del poste izquierdo del meta sevillista. El equipo de Emery sufría para sacar el balón jugado, en gran medida porque Rakitic jugaba demasiado pegado a los centrales sevillistas, siendo, curiosamente, Mbia el que adelantaba su posición. El mundo al revés. Además, al once sevillista le costaba mucho robar el balón en tres cuartos de campo, propiciando que el Málaga combinara en pocos toques cerca del área de Varas.

Sin embargo, el Sevilla si disponía de ocasiones. Primero de Bacca, cuyo remate se marchó al palo, y después de Cala, que no acertó a introducir en el fondo de la red un buen pase de Perotti desde el lateral. Así, el primero en golpear fue el equipo de Schuster, gracias a un buen contragolpe iniciado por Duda, cuyo balón franco a Morales no desaprovechó el uruguayo para batir a Varas con un buen disparo desde la frontal. El centro del campo no cortaba los avances malaguistas.

Afortunadamente el Sevilla igualó pronto. Mbia cazaba un balón en el lateral del área y ponía un pase en la cabeza de Gameiro, que empataba el partido. La televisión mostraría que estaba en posición ilegal. El choque estaba vibrante, pero eso no le gustaba a Emery, más amigo de controlar el juego que estar a expensas de la puntería de uno u otro bando.

En la reanudación se repetía la historia del comienzo de encuentro, el Sevilla perdía balones con facilidad, especialmente en botas de Rabello, que no tenía cuerpo para contar los contragolpes malagueños. Emery lo vio y retiró del campo al chileno para dar entrada a Vitolo. El Málaga seguía llegando con peligro, en gran parte por la inoperancia sevillista. Una inoperancia que se hacía palpable en el segundo gol malaguista. Varios pases y combinaciones de jugadores rivales y nadie cortaba ni hacía una falta para frenarlo, y el paraguayo se plantó solo ante Varas, al que batió por bajo.

Pero el guión de este encuentro era cíclico. Otra vez a los pocos minutos del tanto de Santa Cruz, igualaba Gameiro en una jugada en el que el francés fue el más listo de la clase. El gol animó a los sevillistas, que ya tenían algo más de criterio para acercarse a las inmediaciones del área de Caballero. De hecho, Iborra anotó el 3-2, pero su remate de cabeza fue anulado por un fuera de juego que no era tal. El Málaga en el descuento también perdonó una ocasión en la que Duda le quitó el remate a Eliseu.