El Rayo sucumbió a la tormenta perfecta (5-0)

El Sevilla pasó por encima del conjunto madrileño gracias a la efectividad de la segunda mitad, tras una primera con ocasiones sin pegada

Por  9:54 h.

Arrasó el Sevilla FC a un endeble Rayo Vallecano para dejar claro que en esta recta final de la temporada va a pujar muy fuerte para hacerse con esa ansiada cuarta plaza que se marcó como objetivo inicial, que casi varía de rumbo en un 2019 dubitativo, hasta que Joaquín Caparrós tomó las riendas del plantel que él mismo había confeccionado para dejar claro desde el minuto uno que el Sevilla no va a perder nunca ni un ápice de su ambición. Una ambición que demostró anoche el equipo de Nervión desde el pitido inicial hasta el final de Cuadra Fernández. Tras 45 minutos en los que la falta de puntería y la gran actuación de Alberto García habían impedido a los sevillistas marcharse al descanso con una buena ventaja en el bolsillo, el segundo acto dio lugar a una tormenta perfecta que hizo naufragar a un Rayo cuyo casco estaba lleno de grietas que le están llevando al inevitable camino del descenso.

Y es que, en cuanto entró el primero de Munir, como una cascada incesante el once sevillista cantaba un tanto tras otro hasta los cinco que finalmente brillaron en el electrónico. En siete minutos el Sevilla se puso con 3-0 en el marcador, haciendo para el Rayo el duelo más largo que una travesía en el desierto sin una gota de agua en la cantimplora. Otros dos tantos cerraron una «manita» que da confianza para recuperarse del varapalo en Getafe y mirar con optimismo de cara a otro duelo a cara de perro en Girona, un equipo que ha perdido en las últimas seis jornadas, racha que le ha llevado a ocupar posición de descenso. A priori, ocasión idónea para seguir metiendo presión a sus rivales directos.

El once de Caparrós fue el esperado, con el regreso de Sarabia al equipo y la aparición de Quincy Promes en el lateral izquierdo por el sancionado Escudero. Es decir, la versión más ofensiva posible. Dos laterales de mucha presencia en ataque como el holandés y Navas, con Franco Vázquez y Sarabia de acompañantes de lujo con tendencia a irse al centro para dejarles espacio para correr. Ambos lo aprovecharon durante todo el encuentro. El recital de ocasiones de los sevillistas arrancó en el minuto 7 con una magistral falta directa de Banega que hizo lucirse al meta rayista Alberto, que voló para sacar una mano digna de foto para enmarcar. No perdía la fe el Sevilla, que tuvo en Sarabia y Franco Vázquez a los siguientes voluntarios del gol, pero sus respectivos tiros se marcharon cruzados. El Rayo, desbordado, ni inquietó a Vaclik, espectador de la primera mitad.

No lo fue un Alberto que tuvo mucho trabajo todo el encuentro. Otra contra del Sevilla a los espacios que suele dejar el esquema de Paco Jémez no la supo culminar un Sarabia que remató mordido el centro de Munir desde la izquierda. También Navas intentó poner de gol a Franco Vázquez que no pudo rematar a portería un centro del palaciego. La defensa tan adelantada de los madrileños era un regalo para la velocidad desde atrás de las alas sevillistas. Un disparo de Navas que sacó Alberto y un autoremate de Velázquez que obligó a su portero a lucirse fueron el preludio del descanso. Y también la calma previa a la tormenta.

Tras un intento al lateral de la red de Álvaro García, Ben Yedder avisaba con un mal control cuando se quedaba solo de que el gol esta llamando a la puerta. Y lo encontró Quincy Promes, que pudo combinar con Roque Mesa en la frontal para, tras un primer tiro que le desvió Alberto, aprovechar el rechace para subir el 1-0 al marcador. Hacía justicia el holandés a lo visto en el terreno de juego. No se había sacudido aún el césped de su ropa el portero rayista cuando tuvo que recoger el balón de su portería por segunda vez tan solo tres minutos después. Sarabia centraba al segundo palo para encontrar a un Munir que tuvo tiempo de controlar el balón y fusilar al portero para hacer el 2-0. Siete minutos más, en la siguiente llegada, hubo que esperar para que la victoria quedara más que consolidada con el tercero, segundo en la cuenta particular de Munir, quien aprovechaba un rechace de un mano a mano de Ben Yedder para remachar con el marco vacío.

Sabía el Rayo que la media hora que restaba por delante se le iba a hacer muy larga. Estaba el encuentro para que Ben Yedder, frustrado en la acción anterior por no haber podido romper su racha de cinco partidos sin marcar, acabara con tal registro. Y lo logró. Tuvo que llegar con suspense porque el VAR tuvo que corregir la primera decisión arbitral, que había sido la de anular el tanto del franco-tunecino por un supuesto fuera de juego que no era. Aprovechó entonces Caparrós para darle descanso (y para que recibieran una ovación) a Navas y Munir, y regarle más minutos en la alta competición a Bryan Gil. Un regalo que aprovechó el canterano para anotar su primer gol en la élite al recoger en el área un balón de Sarabia para, con frialdad, recortar a Amat y batir al portero.

Cinco goles, que bien pudieron ser más, para redondear una fiesta que debe hacerse buena con otra victoria en la visita del domingo ante otro equipo con pinta de naufragio: el Girona.

Jaime Parejo

Jaime Parejo

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Jaime Parejo

@Jaime_Parejo

Periodista deportivo del diario ABC de Sevilla, https://t.co/OKGmn3p4dA y https://t.co/2J9VfuERRI «El periodismo es la literatura con prisas» Mathew Arnold
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