De Jong avanza hacia Militao tras superar al Casemiro en el Real Madrid - Sevilla (Foto: EFE)
De Jong avanza hacia Militao tras superar al Casemiro en el Real Madrid - Sevilla (Foto: EFE)

Real Madrid – Sevilla FC: El VAR firma la historia de siempre (2-1)

El Sevilla cae derrotado en el Bernabéu víctima de un gran Casemiro y de la polémica anulación de un gol de De Jong que hubiera supuesto el 0-1

Por  9:30 h.

El VAR ha cambiado las formas del fútbol. Pero no el fondo. La tecnología llegaba como un instrumento capaz de limpiar de injusticias este deporte pero lo que hace es incrementar la sensación de desamparo para el perjudicado. Cada repetición hurga en la herida. Y el Sevilla FC salió dañado del Bernabéu. No es infrecuente la sensación de irse desvalijado de este coliseo pero sí la de no verse amparado por el policía del VAR, que a ver si hubiera actuado igual en el área opuesta. Para su desgracia la derrota se ha convertido en habitual en las visitas a este escenario, puesto que acumula trece consecutivas, pero en esta ocasión el protagonismo no se le entregó a los aciertos del rival o a los errores propios, sino que lo arrebató Martínez Munuera. Su decisión de anular el gol a De Jong en el minuto 30 ensombreció el resto del duelo y arrebató la percepción de un partido tremendamente igualado hasta ese momento. El Sevilla mantenía a raya a un Madrid inconexo, que sufría con las internadas de Munir y con el trabajo de De Jong. El marcador, eso sí, se movió tras el descanso con el primer gol de Casemiro. La reacción sevillista fue rápida gracias a De Jong pero con más inmediatez llegó la respuesta, de nuevo, de Casemiro. Ese palo de no mantener el empate más tiempo dolió mucho a un Sevilla que ya al final, a la brava, tuvo dos uys con internada de Navas y disparo del debutante En-Nesyri pero que se marchó otra vez, por unas cosas o por otras, de vacío de Concha Espina.

Poco se habla de la incidencia anímica de las decisiones aparentemente injustas en un equipo. Sobre todo cuando se para el juego y se revisan las acciones. El Sevilla fue otro después de que Martínez Munuera dibujara el rectángulo en el aire con sus manos y el Madrid, también. El descorche de la alegría se transformó en tribulación para los de Lopetegui. El tanto hubiera sido la firma ideal de un arranque notable. Con la medular musculada gracias al escalonamiento de Gudelj, Fernando y Banega, el corazón sevillista estaba bien protegido y las alas volaban para pisar terreno rival con asiduidad. Quizás faltaba algo más de seguridad y velocidad en la circulación para generar superioridades definitivas. Aun así, Munir era un incordio y un pase suyo lo remata en semifallo De Jong y ha de despejar Carvajal ante la amenaza de Vázquez. El ágil interlineado de Modric es la respuesta pero hay poca dinamita sobre el campo y Vaclik ve cómo su guardia se encarga de desbaratar los intentos. Eso sí, el domicilio del juego pasa de campo a campo respetando los galones. Llegó en un córner botado por Banega la acción clave. De Jong la pone en la escuadra y se va a a celebrarlo. Munuera Montero escucha a Soto Grado por el auricular. Hay dudas en la sala del VAR. El colegiado se acerca al monitor, revisa la acción e interpreta que el encuentro físico entre Gudelj y Militao, marcador de De Jong en esa jugada, es punible. Pita falta, deja a los sevillistas contrariados y sigan sigan.

Ya nada volvió a ser igual. No sólo en el marcador, sino en la disposición. El Madrid ha sentido el susto en el cuerpo y busca como sea el descanso y el Sevilla se siente afectado por lo que considera injusto. A vestuarios se marchan con Lopetegui jurando en arameo y Monchi pisando césped para calmar o activar, en función de con quién se cruzase.

Mas el partido que iba a jugarse con 0-0 en los 45 minutos no viajaría por el camino que esperaba el banquillo sevillista a pesar de que el planteamiento quedaba intacto. El nuevo traje ya no le sentaba tan bien a Fernando, cansado de correr desanclado de su posición. Llegó tarde y con menos vigor de lo habitual a su encuentro con Casemiro, quien combinó con Jovic, taconazo del serbio, y gol del pivote brasileño del Madrid, que se quitó a Reguilón por kilos. No se arredró el Sevilla, puesto que Munir le echó garra a un balón que se le enredaba y de la melé sirvió una asistencia a De Jong, que resolvió con la izquierda para colocarse en la pole de delanteros ante la nueva competencia. Todo lo bueno que fue reaccionar con el 1-1 se convirtió en noche con el error de Koundé en la marca para que Casemiro marcara los tiempos en su cabezazo recordando sus tiempos juveniles de delantero (2-1). El aire del empate se volvió irrespirable con otra desventaja. Lopetegui hace la polea y echa atrás a Gudelj para que suban Navas y Reguilón. El diestro casi encuentra a De Jong, Vaclik salva ante Kroos y En-Nesyri casi debuta con salida por la puerta grande con un disparo que se marchó fuera. Así, nadie le arrebató el protagonismo a Casemiro, por sus goles, y a Martínez Munuera y el VAR en un duelo que alimentará, ahí no hay dudas, debates eternos.