Real Sociedad-Sevilla: Del control atrás a la falta de chispa arriba

El cuadro rojiblanco desaprovechó varios contragolpes claros para ganar en Anoeta

Por  10:23 h.

Un punto. Veinte en total. Y segundo en la clasificación, a la espera de lo que haga esta noche el Español ante el Athletic Club de Bilbao, son los datos que el aficionado del Sevilla, seguramente, debe ya conocer cuando lea estas líneas: segundo cuando ya se lleva casi el 30% de la Liga 2018-19 consumido. Ese es el Sevilla actual. Tras once jornadas y numerosos problemas en el verano para armar un equipo competitivo, ya fuera primero con la elección de Joaquín Caparrós como director del Área de Fútbol; después con Pablo Machín como entrenador, y la consiguiente llegada de hasta nueve jugadores para reforzar el plantel, parece complicado no dar por bueno lo que está haciendo el cuadro nervionense. El Sevilla ha encontrado una idea y con ella va a la guerra. Donde sea. Y esa es la mejor noticia. Ser fiel a tu estilo es elogiable. Aunque aparezcan problemas, como ayer, en forma de lesión y el entrenador tenga que reinventar un once que hasta antes de llegar a San Sebastián había repetido en cinco ocasiones consecutivas. A la baja de André Silva, se le unió a última hora la de Ben Yedder, por lo que el preparador soriano tuvo que tirar de Promes y Muriel en la zona de ataque. Atrás, como se preveía, Amadou sería el sustituto de Kjaer.

El partido fue, casi siempre, lo que quiso el Sevilla. Los tiempos estuvieron bien marcados y las líneas juntas denostaron a una Real Sociedad ansiado y sin confianza por los malos números ante sus aficionados en las jornadas previas. El ejercicio del Sevilla en labores defensivas fue perfecto y salvo alguna acción en la que Vaclik tuvo que aparecer para desviar el balón con el pie, todo lo demás estuvo marcado por la serenidad. William José acabó desesperado. Con Carriço como jefe de la zaga, y Banega multiplicándose en esfuerzos atrás, el juego sevillista tenía el ritmo adecuado. Todo iba bien, incluso, mejor de lo que se podía pensar. Pasaban los minutos y nada sucedía en el campo defendido por el Sevilla. Buena señal. Sería el equipo de Pablo Machín el que primero avisaría, con un disparo de Promes, para a continuación anular el colegiado un tanto de Muriel en el minuto 22 por fuera de juego.

Navas y su banda
Sin embargo, y a continuación, el mejor juego del Sevilla no se veía traducido en acciones claras. Sólo Navas, con su moto, insistía una y otra vez por su banda e incluso lo intentaba con la pierna izquierda para tratar de sorprender en un remate fuerte a Moyá. También el Mudo Vázquez trató de hacer magia y algún pase al hueco brindó. Pero en la contra no salía nada y casi siempre se terminaban tomando las peores decisiones. Muriel, ya en la segunda parte, volvería a tener una ocasión, esta vez de cabeza a centro de Navas, pero su remate se iría fuera. Más de lo mismo. El equipo llegaba arriba… y delante de la meta donostiarra aparecían los nublados. El colombiano se vació en esfuerzos y buscó espacios para que la segunda línea, con Sarabia al mando, pudiera avanzar. Machín pedía profundidad, también por la izquierda, y metió a Escudero por Arana en el minuto 55. Poco después le tocaría el turno a Roque Mesa por Muriel. El cambio permitió que el Mudo adelantara algo su posición y pudiera ayudar más arriba. Pero la tarde estaba gris, como el gélido clima de San Sebastián en pleno mes de noviembre.

Del equilibrio de casi todo el partido se pasó a la locura de los últimos minutos con los dos equipos buscando el triunfo. La Real tiró de corazón y alguna jugada a balón parado, mientras que el Sevilla, en una de las ocasiones más claras del duelo, a punto estuvo de doblegar a los locales si Roque Mesa, en el 85, hubiera estado más acertado. En una contra llevada a la perfección desde el centro, Banega cedió el balón al jugador canario, en la izquierda, pero Roque, en su ánimo de regatear y no disparar a la primera, desperdició la última oportunidad del partido. Todo lo que vino después fue el lógico miedo por no perder el balón en zonas peligrosas. El Sevilla terminó dando por bueno el punto, el que le permite, a la espera de lo que haga hoy el Español, auparse a la segunda posición en LaLiga, y la espera ahora de dos encuentros más antes del tercer parón liguero. El próximo duelo llegará el jueves ante el Akhisar en Turquía en un encuentro que se presupone sencillo y que debería servir para que el cuadro de Machín ponga pie y medio en los dieciseisavos. El domingo, ya en Nervión, toca el Español en un duelo, visto lo visto, por todo lo alto, y que podría hacer muy bueno el empate de ayer…

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
Mucho ánimo @MaxGonalons - 21 horas ago