Carlos Álvarez, en un lance del partido ante el Cádiz B (Foto: Raúl Doblado)
Carlos Álvarez, en un lance del partido ante el Cádiz B (Foto: Raúl Doblado)

El Sevilla Atlético entraría en la Segunda B Pro, una propuesta para el nuevo fútbol de bronce

También está sobre la mesa la opción de reestructurar los grupos y crear una liga exclusiva de filiales, que suman 21 equipos de los 80 inscritos en Segunda B

Por  18:02 h.

El fútbol no profesional andaluz sigue a la espera de soluciones casi tangibles con las que poder trabajar para terminar la temporada, al menos en lo que al calendario se refiere, ya que la RFEF hizo oficial la pasada semana la propuesta de finalización de todas las competiciones futbolísticas que van más allá de Primera y Segunda división, y la RFAF hizo pública la consulta que realizó a los 172 clubes andaluces, que se mostraron a favor, de forma unánime, de finalizar el torneo regular. Incluido el Sevilla Atlético.

De esta forma, el primer filial sevillista, que milita en el Grupo IV de Segunda división B, sigue mentalizado y entrenando semana tras semana como si fuera a medirse al UCAM Murcia este domingo, rival al que se iba a enfrentar justo la jornada en la que se paralizó el deporte español a causa de la crisis sanitaria por el coronavirus. Y son muchas las ideas que saltan a la palestra en el fútbol de bronce desde todas las partes implicadas, debido a que varios clubes de Segunda B están viendo que puede ser una gran oportunidad para reestructurar el campeonato de cara al próximo curso.

Los diez primeros entrarían; el filial es el noveno

Tal y como informó el pasado lunes el diario Marca, han sido varios los equipos que han querido plantear una nueva opción para el fútbol no profesional: la creación de la Segunda B Pro, una liga intermedia entre Segunda y Segunda B que tendría dos grupos de 20 equipos cada uno distribuidos por zonas -norte y sur-, que estarían formados, cada uno, por los cuatro equipos descendidos de la presente Segunda división, además de los conjuntos que están situados desde la quinta posición hasta la décima, ambos inclusive, en la liga de bronce. Esto incluiría al equipo de Paco Gallardo en una hipotética Segunda B Pro en el lado sur, ya que el primer filial nervionense es, actualmente, el noveno clasificado del campeonato. El cupo restante de inscritos lo completarían los 12 conjuntos que jugarían el play off de ascenso a Segunda división y se quedaran en el camino sin poder promocionar a la liga de plata del fútbol español.

La liga de filiales, ¿el camino más corto?

Otra de las opciones que está sobre la mesa de la RFEF es la posible creación de una liga de filiales, algo que afectaría de forma transversal al Sevilla Atlético en caso de que se llevara a cabo. Debido a que la Segunda B Pro no contenta al cien por cien a todos los clubes que están incluidos, debido a los diferentes intereses que arrastran sus entidades según la posición en la tabla en la que se encuentran, podría ser tenida en cuenta esta idea debido a que hasta 21 equipos de los 80 totales que conforman los diferentes grupos de Segunda división B son viveros procedentes de equipos profesionales. Uno de ellos es el filial nervionense.

El Sevilla Atlético sigue ejercitándose desde casa con una ardua y constante programación que mantiene activo a todo el plantel que dirige Paco Gallardo como primer técnico y Carlos Marchena haciendo las labores de adjunto. Recientemente, Marchena pasó por los medios oficiales del club para contar cómo estaban siendo los entrenamientos del filial y comentar otros aspectos sobre la actualidad que concierne al primer equipo. Con charlas personalizadas e individualizadas sobre técnica, táctica o psicología, el filial sevillista pretende mantener enchufados a los pupilos nervionenses para que no pierdan la forma física y estén preparados en caso de que los entrenamientos colectivos puedan reanudarse en un futuro próximo.