Lance del Sevilla Atlético - Villarrubia (Foto: Raúl Doblado)
Lance del Sevilla Atlético - Villarrubia (Foto: Raúl Doblado)

Sevilla Atlético – Villarrubia (0-0): Pedrea insuficiente para cerrar el año

Lo intentó todo el Sevilla Atlético, que falló un penalti a través de Mena, pero se quedó sin el premio de los tres puntos

Por  13:36 h.

La mayoría de premios de la Lotería cayó en Utrera en el sorteo de Navidad. Sólo rascó una pedrea de un punto insuficiente el Sevilla Atlético, que no fue capaz de pasar del empate sin goles ante el Villarrubia, colocado en los puestos de descenso, tras ser apeado en Copa del Rey, en un duelo sin cuartel por un objetivo claro: ganar y dejar atrás la zona crítica de la tabla. Objetivo frustrado en la decimoctava jornada del Grupo IV de Segunda división B, en el último partido del filial nervionense en 2019.

Era el último once del Sevilla Atlético este año. Y quería despedirlo a lo grande. Gallardo, que mantenía el bloque defensivo enarbolado en Granada, incluía a Lucho como guardián de la meta blanquirroja; Simo -que no fue ni convocado a Los Cármenes- y Lara también firmaban como titulares. Y había sorpresa arriba: el filial salía sin delanteros puros. Juanpe, arropado por Mena, cumplía funciones ofensivas del hoy suplente Diabate. Pejiño y Diego García tampoco se vistieron de corto por unas molestias de última hora.

El fútbol no entiende de suertes. Por eso el Sevilla Atlético salió con la certeza de que la bola de la victoria estaba metida en el bombo del esfuerzo y la intensidad, los dos únicos ingredientes que regalaba la única lotería de hoy: la de los tres puntos. La vehemencia con la que salió el filial sevillista provocó varios estragos en la primera mitad en la zaga defensiva del equipo ciudadrrealeño, que a pesar de sentirse asfixiado, fue capaz de propinar el primer susto en el vivero de Nervión. Piojo provocó el primer dolor de cabeza de Lucho, que mandó a córner la seria falta lanzada por el jugador albaceteño.

Mejoraron las caras de la medio colmada grada del Jesús Navas justo en el momento en el que el conjunto de Javi Sánchez atestiguó la buena acción de Simo, que aprovechó un error defensivo en la frontal en un balón que cedía a Juanpe. El disparo del jerezano lo terminaba parando Samuel. Era el primer aviso del Sevilla Atlético, que se unía a un segundo intento tras una gran jugada de punzante Lara, persistente y omnipresente en su banda izquierda.

El Villarrubia apretaba, sin apenas ahogar. Carlos García buscaba un centro complicado al que Lucho llegaba con soberanía. Y poco después Pedro Ortiz hacía las delicias de la asistencia para hacer que Simo encarara con rapidez a Samuel, siendo objeto de un penalti claro. Tan flojo como sorprendente fue la poca potencia que le impregnó Pepe Mena al balón sobre el punto fatídico, un caramelo navideño demasiado blando para superar a Samuel y un gran suspiro en el aire sevillista.

Simo, del Sevilla Atlético, busca regatear a Carlos García (Foto: Raúl Doblado)

Simo, del Sevilla Atlético, busca regatear a Carlos García (Foto: Raúl Doblado)

No había tiempo de lamentarse: Lara volvía a coger la motocicleta en el Jesús Navas y caía zancadilleado dentro del área de forma flagrante y diáfana por un defensa del Villarrubia, aunque Pérez Peraza no considerara nada punible en dicha acción. Y entonces llegaba una carga importante de ocasiones del filial, peligroso y con mordiente arriba como pocas veces se ha visto este año. Genaro cumplía la línea de fondo y al pase de la muerte no llegaba Pepe Mena. No se amilanó el rival. Copete se encontró de un despeje una asistencia clara que le dejó mano a mano ante Lucho. El cafetero, un portentoso cumplidor, al igual que Alfonso, desbarató la ilusión de las decenas de aficionados castellano-manchegos presentes y ruidosos en el encuentro, que no cesaron de apoyar a su equipo en un difícil momento en el que tampoco veían portería.

Se acumulaban los acontecimientos de camino al final de la primera parte. Chacartegui compraba el décimo de la picardía provocando la primera tarjeta de Diego, que quiso tapar el saque de una falta de forma antirreglamentaria, y enseñándole el túnel de vestuarios al extremo pacense antes de tiempo, al que se dirigía tras un codazo que merecía su consiguiente expulsión. Tras el valiente intento de Simo desde el centro del campo, a la heroica, que no veía buen puerto, el Sevilla Atlético se dio cuenta de que ya se había cantado el Gordo: tenía uno más en el verde y cientos más en la grada. Se le ponía todo de cara para poder llevarse este partido vital para tener una Navidad tranquila y no mirar a la zona de la que quería escapar, precisamente, el Villarrubia.

Llegaba la segunda mitad y Gallardo no quería entregarse al azar. Carlos Álvarez y Diabate ingresaban al tapete con un objetivo claro: marcar, ganar, e irse de vacaciones con tres puntos más. Para ello no debía haber más concesiones como la que volvía a tener el Villarrubia. Lucho se convertía, para desgracia local, en el mejor del segundo tramo del envite. Todos los problemas que llegaron los lograba solucionar el colombiano a golpe de guante. Y ante los grandes contratiempos, aparecían aquellos locos bajitos del Sevilla Atlético. Lara recibía un balón y encaraba sin miedo para driblar hasta a dos futbolistas y recibir una digna pared de Carlos Álvarez que culminaba el propio Lara. Samuel tapó bien otro gol cantado en el Jesús Navas. No sería la última que tendría en sus botas el bueno de Lara. El remate posterior del sevillano, tras un gran centro de Diabate, no encontraba las mallas de Samuel.

La superioridad atacante sevillista era una quimera: Al Villarrubia parecía motivarle jugar con uno menos, y llegaba con mayor peligro que en la primera mitad. Suerte para los de Gallardo que estaba Lucho parando todo lo que llegaba a su área: primero ante un Piojo que seguía incordiándole, y después rechazando el rebote que cogía Minaya. Nada podía con el cafetero hoy.

Mena salta con el adversario Algisi (Foto: Raúl Doblado)

Mena salta con el adversario Algisi (Foto: Raúl Doblado)

Ni tampoco con Samuel, para ser justos. En un duelo frenético de idas y venidas sobre el Jesús Navas, el pequeño a la par que temible Álvarez gastaba la línea de fondo para que Lara llegase en segunda línea a rematar con el exterior. Tampoco. Volvía a intentarlo “El niño” Álvarez, compaginando con Lara y demostrando ser la mejor dupla ofensiva que se ha visto en el Sevilla Atlético esta temporada. El balón de Lara se estrellaba en el palo. Incomprensible.

Respondía el Villarrubia. Primero ante un gran disparo de Minaya, que Lucho pudo despejar en primera instancia; y seguidamente un testarazo de Andriu también hacía sonar la madera de la ciudad deportiva, que se estremecía a la postre viendo cómo Pedro Ortiz acariciaba un balón desde un saque de esquina que remataba Mena sólo dentro del área en una jugada consecutiva. No había quien estrenase el luminoso.

Lara volvía galopar por la banda y la incursión constante del extremo nervionense parecía gustarle cada vez menos al equipo castellano-manchego, ya que fue objeto de una entrada escalofriante de Algisi a la altura de la rodilla que el colegiado sólo castigó con cartulina amarilla. Percutía después Minaya en una nueva ocasión, a poco más de diez minutos para terminar el partido, en otra oportunidad clara para beneficio visitante, pero su golpeo se iba besando el palo del arco de Lucho, y Grillo repetía el suspiro de la grada sevillista con un buen e incólume chut desde la frontal que tampoco hacía gol.

Faltaban el aire y los minutos de camino a Utrera. Un bello centro de Pedro Ortiz encogía nuevamente los corazones con la sístole y la diástole que otorgaba Pepe Mena en el segundo palo, cabeceando justo al borde del infarto. Fuera. Justo después, Minaya volvía a quedarse sólo y Lucho volvía a dar la cara para enseñar un dorsal que le define hoy más que nunca. Y Piojo seguía revoloteando por el área para mandar la penúltima ocasión más allá de la intranquilidad del cafetero, asediado una vez sí y otra también en un sinfín de ocasiones malgastadas.

Al término del partido, quedaba nuevamente la amarga, cruel y real sensación que se saborea al dejar escapar tres puntos de zafiro en el Jesús Navas. El filial lo tuvo todo de cara y la suerte, que es el fútbol en sí, le dio la espalda a un equipo que la tuvo de todas las maneras y que sigue sin poder encontrar la felicidad plena. Suma, al menos, un punto, que habrá que ver cómo le afecta en la zona baja una vez concluya la jornada. Adiós áspero y molesto al 2019 para el Sevilla Atlético, que escribirá una carta renovada de deseos para que 2020 traiga renovadas ilusiones y mejores realidades.

Sevilla Atlético: Lucho; Chacartegui, Amo (Diabate, m. 45), Berrocal, Álex Robles (Juanlu, m. 83); Genaro, Pedro Ortiz, Lara, Simo, Mena y Juanpe (Carlos Álvarez, m, 45).

Villarrubia CF: Samuel; Carvalho, Algisi, Diego, Copete (Minaya, m. 45), Piojo; Andriu, Nacho (Pablo Jiménez, m. 83), Arribas (Alonso, m. 90), Grillo y Carlos García.

Árbitro: Pérez Peraza (Comité Tinerfeño). Amonestó con tarjeta amarilla a Grillo, Andriu, Álex Robles, Carvalho, Berrocal. Expulsó a Diego por doble amarilla (m. 37) y al entrenador del Villarrubia, Javi Sánchez (m. 90)

Estadio: Jesús Navas, ante unos 500 espectadores.