Varios jugadores del Sevilla celebran uno de los goles en el derbi (Raúl Doblado)
Varios jugadores del Sevilla celebran uno de los goles en el derbi (Raúl Doblado)

Sevilla – Betis: Con el manual de Caparrós (3-2)

Los goles de Munir, Sarabia y Mudo Vázquez le dan al Sevilla la victoria en el derbi y la cuarta plaza a la espera de que juegue mañana el Getafe

Por  23:00 h.
Sevilla
3
Betis
2
Vaclik, Navas, Mercado, Carriço, Escudero, Roque Mesa, Banega (Rog, m. 73), Mudo Vázquez (Aleix Vidal, m. 69), Sarabia, Munir (Promes, m. 69) y Ben Yedder.
Pau López, Mandi, Feddal, Sidnei (Tello, m. 76), Emerson (Joaquín, m, 68), William, Guardado, Lo Celso, Canales, Junior y Jesé (Loren, m. 74).
1-0, m. 26: Munir. 1-1, m. 54: Lo Celso. 2-1, m. 58: Sarabia. 3-1, m. 63: Mudo Vázquez. 3-2, m. 82: Tello.
Hernández Hernández (Comité Canario). Amonestó a Escudero, Banega, Navas, Mercado, Jesé, Mandi
Ramón Sánchez-Pizjuán. Asistieron 42.855 espectadores.

Con el manual de Caparrós. Sufriendo. Pero gozando. Levantando pasiones. Ya había avisado el técnico utrerano a sus jugadores de principios de siglo que a ganas de ganar no le ganaba nadie. Parece un trabalenguas. Posiblemente lo sea. Pero es Caparrós. Hoy ganó. Otra vez. Y ya son cinco de seis duelos desde que se hizo cargo del equipo cuando en el club le pidieron de nuevo ayuda. El derbi siempre fue especial para él. Desde que era un niño, e imitaba a los grandes del Sevilla entonces, se pedía jugar un derbi. Primero se imaginó jugando; después, entrenando, y ahora, de nuevo, ganando. Con el manual de Caparrós y con los goles de Munir, Sarabia y el Mudo Vázquez, al Sevilla le toca ahora cuidar la cuarta plaza, en la que momentáneamente está a falta de que el Getafe juegue mañana.

Dos pizarras distintas y el mismo estado de presión en ambos equipos dibujaron muy pronto un partido táctico y de mucho físico. El Betis escenificó la consigna de su entrenador, Quique Setién, tratando de robar en el centro, y los locales, con la idea de romper por las bandas, sobre todo por la derecha, con Navas y Sarabia como ejes, consumían con sigilo los primeros minutos. La tensión se palpaba y las faltas empezaron a ser constantes. Demasiada agitación. Puro derbi y mucho cuidado por los dos equipos de no cometer errores que despertaran al otro. El Sevilla no se desmelenaba y el Betis, con muy poco, se ponía delante de la meta de Vaclik. Primero Jesé, y después Canales (aunque el árbitro pitó luego fuera de juego), enseñaron tímidamente el peligro.

El balón era del Betis. Pero tampoco parecía preocuparle a Caparrós y los suyos. Les tocaba esperar y buscar soluciones para abrir el entramado bético como fuera. Paciencia. Los de Nervión parecían manejar la brújula sin necesidad de excelsas triangulaciones y sí con un juego directo, cada vez más claro, sobre todo por la derecha. El Sevilla se entendía: esperar y morder. En un centro medido de Sarabia, justo cuando el Betis trataba de replegarse, Munir aparecería desde atrás en el área pequeña para rematar de cabeza y poner el 1-0 en el marcador con la explosión en base de emoción de los presentes. Poco más habría en una primera parte que se terminó jugando al son de lo que quería Caparrós.

En la segunda, en apenas un cuarto de hora, habría de todo. El partido se volvió loco. El Betis echó el resto y los espacios aparecían por todos lados. La ruleta empezó a funcionar y el Betis, tras hacer una gran parada Vaclik a disparo de Jesé, empataría el duelo en una jugada bien enlazada por la izquierda y que remataría Lo Celso. El 1-1, sin embargo, lejos de amilanar a los locales, terminó forjando el coraje suficiente para seguir mirando al frente… y a la meta de Pau López.

Cinco minutos bastarían: gol y gol. Uno y otro. Primero, Sarabia, a centro de Ben Yedder, y después Franco Vázquez con un latigazo que se coló por la escuadra, reventaron Nervión. Del 58 al 63. Tanta pasión marcada en apenas 300 segundos. Quique Setién respondió metiendo a Joaquín por Emerson y poco después Caparrós le daría protagonismo a Promes y Aleix Vidal por Munir y el Mudo, respectivamente. Las prisas volvían a ser del Betis. También entrarían Tello y Joaquín, mientras que por el Sevilla sería Rog el último al sustituir a Banega. Aún quedaba mucho. La inquietud tornó en puro nerviosismo y la tranquilidad del Sevilla viró en ansiedad con el gol que Tello, de falta directa, se inventó con un gran disparo cuando sólo quedaban ocho minutos para el final. Caparrós dijo que no se jugaba más. Se acabó. Ya lo dijo él. Otro derbi. Otra victoria para el utrerano. Con el manual de Caparrós.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Deportes de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla