Caparrós, Babá y el nuevo Sevilla

Por  16:26 h.

El Sevilla, tras un ciclo glorioso y una resaca de la que ha costado salir, ha empezado este verano un prometedor proyecto con una reestructuración casi sin precedentes. Una regeneración pedida a viva voz por un sector del sevillismo que reclamaba, a la vez, la vuelta de quien puso los cimientos, junto a Del Nido y Monchi, del mejor Sevilla que se recuerda. Ese no es otro que Joaquín Caparrós, el siguiente técnico en desafiar a Unai Emery, elegido finalmente para comandar la nueva era en Nervión.

El Sevilla visita el Ciutat de Valencia de un Levante que también pretende iniciar un nuevo ciclo, con el utrerano en el banquillo, a coste casi cero y tras la salida de no pocos jugadores importantes y de peso en el club granota.

El proyecto blanco requiere tiempo, más incluso que el del Levante, que viene de encajar una sonrojante goleada en el Camp Nou (7-0). Será curioso ver cómo se van desarrollando ambos equipos, si bien el plan del Sevilla es muchísimo más ambicioso y ha sido apuntalado con fichajes caros. El club nervionense ha pasado una época en la que algunos fichajes tenían poco que ver con el acierto anterior de Monchi en las contrataciones, compaginadas luego con el saber proceder de Caparrós al sacarle rendimiento a jóvenes con proyección: Baptista, Reyes, Navas, Sergio Ramos, Daniel Alves, etc… Ese fue uno de los aspectos que empujaron a mucha gente a pensar que el utrerano era el idóneo para comandar al nuevo Sevilla, sobre todo tras ver que una prometedora hornada de canteranos se diluía entre cesiones, olvidos y pocos minutos de juego.

Ahora Caparrós, que siempre espera hasta última hora la llamada del Sevilla, ha decidido apostar para su Levante por Babá Diawara, señaladísimo en Nervión como cabeza visible de los últimos fallos en las planificaciones sevillistas. El técnico utrerano está convencido que en el Levante puede dar guerra, mucha más que en el Sevilla y casi como en Portugal. El delantero senegalés podrá jugar el domingo (no lo hará en la segunda vuelta en el Sánchez Pizjuán, donde no quieren repetir la amarga experiencia vivida con Arouna Koné) y convertirse en una de las principales amenazas del Levante de Caparrós, al que muchos reclamaban para este nuevo, joven y prometedor Sevilla que quiere empezar a carburar cuanto antes.