Ocampos corre a celebrar el 1-0 en el Sevilla-Eibar (Foto: J. M. Serrano).
Ocampos corre a celebrar el 1-0 en el Sevilla-Eibar (Foto: J. M. Serrano).

Sevilla – Eibar: Las estrellas ya se ven (1-0)

El Sevilla se deshace del Eibar y deja al Villarreal, quinto, a seis puntos cuando sólo quedan doce por disputarse; la Liga de Campeones, más cerca

Por  0:14 h.
Sevilla
1
Eibar
0
Vaclik; Navas, Diego Carlos, Sergi Gómez (Gudelj, 79), Escudero (Reguilón, m. 80); Fernando, Banega, Óliver Torres (Jordán, m. 62); Ocampos, Munir (Suso, m. 79) y De Jong (En Nesyri, m. 62).
Dmitrovic, Tejero, Burgos, Paulo Oliveira, Soares, Pape Diop (De Blasis, m. 77), Sergio Álvarez, Edu Exposito (Kike García, m. 68), Cristóforo, Inui (Pedro León, m. 77) y Sergi Enrich (Atinza, m. 88).
1-0, m. 55: Ocampos.
Mateu Lahoz (C. Valenciano). Amonestó a Sergi Gómez y Banega.
Ramón Sánchez-Pizjuán.

Qué locura. El Sevilla ve las estrellas y lo hace en una noche para el recuerdo, para que Ocampos, que terminó el partido de portero al lesionarse Vaclik, le ponga el partido a sus hijos, a sus nietos. El argentino marcó el tanto de la victoria e hizo una parada antológica al final, justo cuando el Eibar se iba en tromba a la meta de… Ocampos. Para más inri, el disparo de última hora lo hizo Dmitrovic, el portero del Eibar. Qué bonito es el fútbol. Qué locura más grande.

Falta rematarlo. Porque en el fútbol cosas más raras se han visto. Pero este Sevilla pinta bien, muy bien, para lograr un objetivo tan complicado como es el de clasificación a la Champions League. Más cerca de las estrellas, de ver de nuevo el logo de los más grandes y de dar un salto cualitativo en todos los sentidos. Con el triunfo ante el Eibar, el Sevilla suma seis puntos más que el Villarreal, quinto, cuando sólo quedan doce por disputarse. Athletic, Mallorca, Real Sociedad y el Valencia con las cuatro paradas que quedan de un viaje, hasta ahora, con altibajos, pero con la clara sensación de que lo hecho hoy ante el cuadro de Mendilibar podría ser clave.

El encuentro comenzó con el Eibar presionando muy arriba. De forma descarada, los jugadores de Mendilibar se metieron en el terreno de juego del Sevilla. La imagen del inicio resultaba chocante. Hasta Cristóforo, con características para el fútbol de contención, se acercaba al área local para tratar de quitar el balón. Tanto físico del Eibar abrió la inquietud de los sevillistas, sin espacios y con muchos problemas para dar hasta tres pases seguidos.

Sólo con Banega, a pesar de tener a Pape Diop encima, encontraba el Sevilla la profundidad con balones en largo por las bandas, sobre todo por la derecha con un Navas voluntarioso. De la inquietud pasó el Sevilla al agobio pasada la media hora. Lopetegui, sentado; y Mendilibar, satisfecho desde la zona de su área técnica en el banquillo, resumían lo que estaba aconteciendo. El Eibar lo estaba haciendo todo bien.

Sólo al final de la primera parte, con el Sevilla volcado hacia la meta de Dmitrovic, se verían las primeras ocasiones claras. Primero, Fernando con un cabezazo que desvió el portero, y después con un penalti que el colegiado, Mateu Lahoz, decidió no pitar tras consultarlo en el VAR al entender que Burgos había tocado el balón con el brazo pegado al cuerpo (incomprensible la decisión), el Sevilla terminó siendo más incisivo y claro en sus ataques.

La segunda mitad comenzaría con un gran susto para el Sevilla. En un córner lanzado por Cristóforo, el balón se pasearía por el área pequeña con demasiada facilidad. El miedo despertó a los locales. En un nuevo pase magistral de Banega a Navas, el de Los Palacios pondría con su zurda el balón perfecto para que Ocampos respondiera como los grandes. Golazo. 1-0. Por fin. Cincuenta y cinco minutos costó.

Lopetegui metió oxígeno en el campo con Jordán y En-Nesyri por Óliver Torres y De Jong. Queda meterle más intensidad que el Eibar, ahora por detrás en el marcador y dispuesto a correr más riesgos. Poco después entrarían Suso, Sergi Gómez y Reguilón por Munir, Gudelj y Escudero. El gaditano a punto estaría de sentenciar en el minuto 87 a pase de Ocampo, pero su disparo lo repelaría el meta del Eibar. Lo que quedaba era corazón. Fuerza, de la que fuera…para tocar el balón y evitar que el Eibar se fuera a la desesperada. Habría conato de locura, justo al final, cuando Kike García se encontró con un balón dentro del área y disparó en el palo… en el minuto 95. Vaclik voló y cayó lesionado. Ocampos, en un guión de película de miedo, se tuvo que poner de portero, y haría una parada prodigiosa a disparo de Dmitrovic. Parecía la final de la Champions. De un Mundial. Las estrellas casi se esconden. Pero la noche era sevillista. De las importantes. Muy cerca de la Champions…

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Sección de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Universidad Loyola). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@BERTONI67 @rdbertoni Buena gente. Eso es lo que vale 👍🏼👏🏻💪🏼 - 6 horas ago