Se fueron las estrellas y un equipo surgió

Por  2:00 h.

Con el fichaje de Vicente Iborra, que anoche todavía no era oficial pero que lo será en cualquier momento, el Sevilla ha cerrado su plantilla de cara a la presente temporada. Bien es cierto que en los quince días que restan para que quede clausurado el mercado futbolístico se va a producir algún que otro movimiento más, aunque parece tremendamente improbable que éstos afecten a algunos de los jugadores importantes del conjunto sevillista.

Así las cosas, el cuadro de Nervión iniciará el domingo por la noche frente al Atlético de Madrid una nueva edición de la Liga con once jugadores nuevos en sus filas; once caras en las que se personifica la profunda y obligada renovación que se ha producido este verano en un vestuario que inspira confianza y que ha devuelto la ilusión a una afición ávida por volver a sonreír y a la que, al menos de momento, no lo escuece de manera insoportable el recuerdo de los formidables Jesús Navas, Negredo y Medel, quienes ya, irremediablemente, forman parte del pasado de la entidad.

Habrá que esperar a que el devenir de partidos juzgue la planificación conjunta de Monchi y José María del Nido con la infalibilidad de los resultados, aunque, a priori, la sensación generalizada es que el trabajo realizado desde junio ha sido sobresaliente. No en vano, las importantes ventas realizadas, que han dejado en la caja del club la nada despreciable cantidad de 70 millones, han sido contrarrestadas con una serie de interesantes contrataciones en las que se han invertido la mitad de lo ingresado y que hacen pensar que esta plantilla tiene mejores fundamentos que la del último curso. Sobre el papel, Unai Emery tiene dónde elegir, un buen ramillete de alternativas para configurar sus alineaciones y hacer de su equipo un bloque muy competitivo en las tres competiciones que va a afrontar. Tanto es así que en estos primeros compases tendrá que darle muchas vueltas a la cabeza para componer sus onces iniciales, aunque la temporada es larga, muy larga, y ya llegarán lesiones, sanciones, picos de forma y demás incidencias que terminarán dándole su oportunidad a todos los jugadores.

Portería

Beto, tras su notable rendimiento en la segunda vuelta del ejercicio pasado, parte como titular por delante de Javi Varas. De momento, no hay debate. Se ganó el puesto con paradas de mérito, así como con la personalidad que transmite sobre el césped y el gran juego de pies que atesora, virtud de suma importancia en este Sevilla que, como pudo comprobarse ante el Manchester United, apuesta por sacar el esférico jugado desde atrás. Varas, aún molesto con el trato que recibió por parte del club el pasado verano, ha querido marcharse, pero ya se ha hecho a la idea de que se quedará y de que, en principio, tendrá un papel secundario con el aliciente de ser, eso sí, el guardameta de la Copa del Rey. Julián será cedido en un equipo de Segunda para que siga sumando minutos.

Defensa

La zaga, la línea más débil del equipo el año pasado, se ha reforzado especialmente por el centro con la llegada de Carriço y Pareja, quienes aspiran a formar pareja con Fazio, que, por trayectoria en el club y rendimiento, se perfila, al menos inicialmente, como titular indiscutible. Carriço, pese a que ha jugado más de mediocentro circunstancias que de central, está causando una impresión muy buena en Emery, por lo que puede partir con cierta ventaja sobre el argentino. Cala vuelve a empezar una temporada como cuarto central —esta situación no es nueva para él y siempre termina jugando—, mientras que también está la opción de Israel Puerto, que tendrá ficha del filial, cuando las circunstancias lo requieran. Los laterales están bien cubiertos. Coke, por la derecha, se ha vuelto intocable y tendrá en Diogo a su relevo natural durante la baja de Cicinho. En la izquierda, Alberto Moreno ha sido capaz de quitarle el puesto a Fernando Navarro, un fijo en los últimos años y que, como ya ocurriera en la anterior campaña, quizá actúe en ocasiones como central. El técnico quiere laterales con mucho recorrido y ése es uno de los motivos fundamentales de su apuesta por el canterano en lugar del más veterano.

Doble pivote

Ha sido la última demarcación en quedar definida. Tal y como reconoció el propio Emery, la marcha de Medel ha sido un importante contratiempo para el equipo, aunque se confía en que Iborra, futbolista que ha destacado en esta posición durante su etapa en el Levante, haga su trabajo de contención. El valenciano viene al Sevilla para ser titular y está llamado a figurar habitualmente en la medular junto a Kondogbia, que sabe que tiene que aprovechar esta temporada para ganarse un sitio en la lista de Francia para el Mundial de Brasil. Cristóforo, en principio, será una segunda opción, mientras que está por ver cuántas veces juega Rakitic en el doble pivote y cuántas veces lo hará en la mediapunta, demarcación en la que más ha brillado como sevillista. Con Guarente y Maduro, el cuadro de Nervión tiene 27 futbolistas para 25 fichas, lo que hace pensar que ambos tienen muchas opciones de salir en las próximas fechas.

La línea de tres

En la zona de tres cuartos de campo es donde Emery tiene más opciones a su disposición. No en vano, hasta ocho futbolistas pueden actuar en los tres puestos que escoltan al delantero centro y donde sale a relucir el juego combinativo que quiere convertir en seña de identidad. Marin, el jugador que posiblemente más haya encandilado en esta pretemporada, tiene su sitio garantizado por la derecha. Ahí es donde también va a jugar Reyes, aunque a éste le queda más de un mes para volver a la competición. Lo normal sería que Rakitic jugara a menudo por el centro, justo detrás del punta, en una posición en la que también pueden actuar Perotti y Rabello. El argentino, que está rindiendo a un muy buen nivel, se dejará ver principalmente por la izquierda, al igual que Víctor Machín (Vitolo), aunque éste puede hacerlo del mismo modo por la derecha. Jairo aprovechará su oportunismo para tener minutos, mientras que en menos de dos meses Trochowski podría ser uno más y entrar en las rotaciones, que serán una constante.

Delantera

El ataque ha sido renovado completamente, pues no siguen ninguno de los tres delanteros que había el año pasado. Gameiro, esa vieja aspiración de Monchi que ha llegado con la vitola de fichaje estrella, está llamado a ser el delantero titular cuando esté en plenitud de condiciones, aunque tendrá en Bacca, que ha dejado detalles muy interesantes en las primeras semanas de trabajo, a un duro competidor. ¿Pueden jugar los dos juntos desde el inicio? Sí, pues el colombiano, por sus características, puede retrasar ligeramente su posición para llegar desde atrás. Rusescu se perfila como la tercera opción y, pese a transmitir algunas dudas al principio, ha demostrado en lo poco que ha jugado que también puede ser aprovechable.

Juan Morilla

Juan Morilla