Ganso, en un lance del Sevilla FC-Celta
Ganso, en un lance del Sevilla FC-Celta

Sevilla FC-Celta (2-1): La versión más fiable de un Sevilla poco preciso

El conjunto de Sampaoli iguala a puntos con el Atlético y deja al Villarreal a ocho; tres balones en los palos y la falta de pegada evitaron un triunfo holgado

Por  9:24 h.

El Sevilla ha vuelto a reencontrarse. Esa es una de las mejores noticias que depara esta doble victoria lograda en pocos días ante el Granada y, ayer, ante el Celta. La otra, obviamente, es que los sevillistas ya han igualado a puntos al Atlético en la tercera plaza y, por ende, han vuelto a alejar al Villarreal a los ocho puntos que les separaba antes de arrancar esta jornada. Los de Sampaoli cuajaron un muy buen encuentro en el que solo la precisión y el infortunio le impidió no llegar al descuento con el miedo en el cuerpo de que un Celta en inferioridad numérica le arrebatase el botín. Al margen de que los gallegos jugaran más de media hora con un hombre menos, el conjunto de Nervión evidenció una recuperación tras el bache de marzo fundamentado en un Correa inconmensurable, un Nasri revitalizado y el reencuentro con el gol de Ben Yedder. El palo de la Liga de Campeones en Leicester pareció dejar tocado al Sevilla, que no tenía ni las señas de identidad que le había situado en la lucha por LaLiga Santander. Como un submarinista, el equipo de Sampaoli se ahogaban, y parece que han salido a la superficie a respirar.
El duelo ante el Celta evidenció el regreso en sensaciones, pero también que la pegada puede jugarle malas pasadas en su ambición de derrocar al Atlético del podio de la Primera división. Varias ocasiones que se estrellaron con el portero, que se marchaban fuera y que besaron una vez el palo y dos veces el larguero dejaron al conjunto de Nervión en ese nerviosismo que es capaz de instaurarte un buen equipo como el Celta, que con el trato de balón que pregona su técnico, Eduardo Berizzo, fue capaz de llegar con peligro en el tramo final del partido tras 35 minutos corriendo tras el balón. La lluvia que cayó sobre Sevilla ayer supo mejor para un Sánchez-Pizjuán que celebró la victoria sabedor de que escuchar el himno de la Liga de Campeones la temporada que viene en su estadio está más cerca. Restan doce puntos y las distancias con el quinto clasificado es de ocho. Nervión se antoja vital para ello, y los desplazamientos dictaminarán si se evitan la ronda previa de agosto.

El Sevilla saltó al terreno de juego con la idea clara de que la oportunidad no la debían de dejar pasar. Enfrente estaba el Celta de Vigo, con el equipo titular, pero con la cabeza puesta en su histórica cita de semifinales de la Liga Europa del próximo jueves ante el Manchester United. Eso sí, eso no indicaba que no fueran a ofrecer resistencia, como demostró el desarrollo del partido. De hecho, los primeros minutos tuvieron alternancia en el dominio y en las áreas. Iborra lo intentó a los 27 segundos con un disparo lejano, mientras que Aspas se internó bien pero no encontró en el último pase a Guidetti. No duró mucho esa alternancia, ya que el Sevilla se hizo dueño del balón y empezó con su recital de imprecisión. Iborra envió un remate de cabeza al palo izquierdo de Sergio, y Jovetic lo intentaba con un lanzamiento escorado que se fue al lateral de la red. Correa creaba problemas al Celta con sus arrancadas, pero no encontraba demasiada compañía. El meta del Celta tuvo dificultades para sacar un balón peinado por Jovetic y se empleó con efectividad para frustrar el remate de Correa. Como en ocasiones anteriores, al Sevilla le estaba penalizando su puntería. El Celta únicamente apareció en el área sevillista en un disparo de Pione Sisto que se estrelló en el brazo de Iborra, y que debió señalarse como penalti. El duelo se jugaba en la línea de tres cuartos de campo del ataque sevillista, pero no moría en el fondo de la red. Sampaoli, visiblemente desesperado, se marchaba jurando en Arameo al vestuario en el descanso.
Un descanso que pareció sentar bien al Sevilla que, como los buenos francotiradores, ajustó su mirilla. Así, en el primer acercamiento de la segunda parte, Correa, quién si no, subía el 1-0 al marcador. Iborra peinó un balón más allá del círculo central que cazó el argentino para driblar a dos defensas antes de superar a Sergio con su disparo. El joven ex de la Sampdoria ha crecido mucho en la segunda vuelta y no hay quién le prive actualmente de un lugar en el once. Sin embargo, la alegría no le duró mucho a los seguidores sevillistas, que veían como seis minutos después Gil Manzano señalaba un penalti por agarrón de Lenglet a Guidetti que convirtió Iago Aspas. El delantero gallego pidió perdón a la grada de Gol Norte por su pasado en Nervión. Eso sí, mucho tendrán que echarle en cara Aspas y el resto de sus compañeros al Tucu Hernández, que dos minutos después se autoexpulsaba con una patada en el centro del campo a Nzonzi que suponía la segunda amarilla y dejar al Celta con diez hombres más de 35 minutos.

Sampaoli sabía que la pelota iba a ser suya, así que metía en el terreno de juego a Nasri por Sarabia para ese último pase que podía ser definitivo. El francés puso el balón en la cabeza de Correa en un córner que remató alto el argentino y envió al larguero un remate desde la frontal que tocó con los dedos Sergio. Antes, Escudero también lo había estrellado en ese mismo lugar en un remate con la derecha tras un error de Hugo Mallo. El asedio sevillista invitaba a pensar que, tarde o temprano, debía llegar el tanto de la victoria. El asistente anulaba una acción de Correa que dejaba mal un pase a Iborra antes de que Sampaoli introdujera en el terreno de juego al siempre escurridizo Ben Yedder en lugar de Jovetic. El Celta advirtió que no iba a bajar los brazos y Wass dio el susto con un disparo que se marchó cerca del palo, pero el recién incorporado Ben Yedder tocó su primer balón y lo introdujo en el fondo de la red. Nasri ganaba la línea de fondo para poner un centro al área pequeña donde el delantero tocó lo suficiente para hacer el 2-1. Hasta el pitido final, una vaselina de Ganso que casi levanta al público y unos últimos minutos de nerviosismo ante los acercamientos del Celta. Victoria con fiabilidad, pero sin precisión.

Jaime Parejo

Jaime Parejo

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Jaime Parejo

@Jaime_Parejo

Periodista deportivo del diario ABC de Sevilla, https://t.co/OKGmn3p4dA y https://t.co/2J9VfuERRI «El periodismo es la literatura con prisas» Mathew Arnold
Tanto que aprender por aquí abajo... https://t.co/bh37berprN - 4 días ago