Suso, junto al resto de compañeros de la selección gaditana cadete 2009 (Foto: RFAF)
Suso, junto al resto de compañeros de la selección gaditana cadete 2009 (Foto: RFAF)

Sevilla FC: La promesa cumplida de Suso con la selección gaditana

El futbolista del Sevilla, nacido en Cádiz, disputó uno de los duelos más importantes de su carrera en un campeonato andaluz en 2009

Por  4:00 h.

Hace diez años, un hombre ufano y orondo, con poco pelo y mucho fútbol en sus retinas, entró en el vestuario de un equipo que estaba a punto de representar a Cádiz en un Campeonato de Andalucía. Ellos eran, a su juicio como seleccionador, los mejores cadetes gaditanos de la generación de 1994, y se disponían a jugar el último partido de preparación antes de un torneo que cambiaría sus vidas. Entonces, el único virus que existía era el fútbol, y se propagaba por medio de un balón que hoy llora la ausencia de días mejores. Aquel duelo, que enfrentó a los pupilos de Quique Barroso (Cádiz, 1968) frente al Balón de Cádiz juvenil contaría, en sus minutos previos, con un invitado de lujo para los chavales: “Este chico que veis aquí, un año mayor que vosotros”, comenzaba el seleccionador mientras introducía en la guardarropía a un niño moreno con las medias bajadas, una camiseta amarilla y un flequillo largo, “será un día futbolista profesional, os lo prometo; y, cuando lo sea, se olvidará de los pobres. Os lo aseguro”, zanjaba entre risas antes de abrazar a Jesús Joaquín Fernández Sáenz de la Torre, o como todos lo conocían ya por entonces: Suso.

Quique Barroso, como seleccionador femenino sub 15, observa un partido de sus futbolistas (Foto: RFAF)

Quique Barroso, como seleccionador femenino sub 15, observa un partido de sus futbolistas (Foto: RFAF)

Pocas semanas después de uno de los últimos partidos que disputó el jugador gaditano con la camiseta cadista a la que tanto honró en su cantera, Suso firmaría un hito deportivo sin precedentes en Cádiz -al menos, de esta envergadura- viajando desde la tacita de plata hasta Liverpool. De El Rosal a Anfield. De Mágico González a Bill Shankly. De El Manteca a The Cavern. Del Beni a Paul McCartney. De La Caleta al Puerto de Liverpool. Allí compartiría vestuario con leyendas del fútbol mundial de la talla de Torres, Gerrard, Alonso, Reina o Mascherano, reagrupados bajo la tutela de Rafa Benítez. Así lo recuerda su seleccionador, el mencionado Barroso, una de las figuras más importantes en la formación de Suso como jugador de fútbol profesional: “Lo convoqué en infantiles. Ahí hice mi primera amistad con él. Al año siguiente, estuvo con nosotros en la lista de cadetes y se proclamó campeón en Punta Umbría“.

“Fueron dos gestos técnicos que dices… ¡Dios!”

Entonces, el eco del nombre de Suso ya serpenteaba, como una aliteración, por todos los vestuarios de la provincia, y comenzó a extenderse desde Isla Cristina hasta Roquetas de Mar. De Milán a Génova, haciendo una parada en Las Rozas. “Para que diera todo su potencial, había que hacerse con él. Dialogar con él. Creo que lo logré, aunque esté mal decirlo”, reconoce el técnico a Orgullo de Nervión. “Había jugadores que le tenían envidia en el Cádiz. Yo le decía: Suso, tranquilo, no te preocupes. De los demás, ni un uno por ciento llegará a la élite”, subraya. El hoy seleccionador andaluz sub 15 aún recuerda el día en el que lo vio jugar por primera vez: “Fueron dos gestos técnicos que dices… ¡Dios! Se la pasó a la derecha, por detrás, y luego hizo un disparo de larga distancia y marcó un golazo. Parece que lo estoy viendo ahora”, rememora. Aquel partido fue el primero de muchos que vendrían después con un elenco de camisetas históricas en el fútbol europeo. Incluida la sevillista.

La selección gaditana cadete 2009, con Suso en sus filas, en una de las pruebas (Foto: E. S.)

La selección gaditana cadete 2009, con Suso en la fila de arriba, el cuarto por la izquierda (Foto: E. S.)

“Aquello era un desmadre, todos se fijaban en él”

Pero hubo uno en el que Suso superó sus propias expectativas como futbolista: la final entre la selección gaditana y la selección malagueña celebrada en 2009. Un partido que recuerdan dos compañeros de aquel vestuario. Uno es Vicente Beltrán (Rota, 1993), entonces central del combinado gaditano: “Hicimos un gran torneo. Él metió los dos goles. El primero fue un pase suyo que provocó un gol en propia puerta, y el segundo lo marcó él”. Beltrán, hoy auxiliar de enfermería, mantiene un contacto cercano con el ahora futbolista del Sevilla: “Guardo muchas anécdotas con él, como cuando jugamos el Campeonato de Andalucía de clubes. Eliminamos al Málaga de Juanmi Jiménez“. El roteño, jugador del Rota de Tercera división, se deshace en elogios hacia su amigo: “Es un futbolista muy inteligente. Explota sus armas y sabe lo que tiene que hacer. Mantiene sus cambios de ritmo y su buen golpeo de balón. No le gusta perderlo, y siempre va un escalón por encima. Recuerdo una anécdota con un rival mítico que tenía en Cádiz, Jesús Arzúa, apodado ‘Jesusinho’, de Los Frailes, un equipo de El Puerto de Santa María. Ganamos 1-2 con un golazo de Suso impresionante”, relata.

Isaac Castellano (Rota, 1993), considerado también como una de las mayores promesas del vivero gaditano nacido en 1993, recuerda lo que suponía compartir centro del campo con el futbolista que entrena hoy Julen Lopetegui: “Fue increíble. Había un equipazo. Ante Huelva, le devolví una pared por detrás y su gol posterior supuso la remontada”. Castellano afirma que la calidad de Suso brilló como nunca antes en aquella competición: “Aquello era un desmadre, todos se fijaban en él. Tenía una clase y una calidad bestial en comparación a los demás. Él lo tenía asegurado. Iba a llegar lejos al cien por cien”, argumenta el hoy auxiliar de higienista dental. Allí había un gran vestuario: “Quique hacía que cogiéramos fruta del desayuno y en el hotel nos las tirábamos de una habitación a otra: naranjas, manzanas… ¡hasta piñas completas!”, evoca risueño Castellano.

Quique y Suso posan en uno de los viajes que ha hecho el seleccionador para verle jugar (Foto: Q. B.)

Barroso y Suso posan en uno de los viajes que ha hecho el seleccionador para verle jugar (Foto: Q. B.)

“Va a ser un jugador importante en la historia del Sevilla”

En la previa al trascendental partido en la vida de Suso entre Málaga y Cádiz, Quique Barroso recuerda emocionado un gesto del gaditano que nunca olvidará: “Le di el brazalete de capitán, y él vino hacia mí dándome las gracias cuando marcó el gol final. El seleccionador español por entonces de la sub 16, Aitor Karanka, me comentaba las virtudes de Suso que todos veíamos. Cuando terminó el partido, Suso se acercó a mí en el autobús y me dijo: “Quique, tengo ofertas del Liverpool, del Real Madrid, y otros clubes”. Y le dije: “Tú déjate de intermediarios. Fíate de tus padres, que son los que te van a guiar y tienen la cabeza muy bien amueblada””, comenta Barroso, que confía en que el futbolista del Sevilla encajará muy bien en el plantel nervionense: “Lopetegui tiene mucha confianza en él, por eso lo llevó a la selección española. A banda cambiada, o como quiera el míster, aportará desequilibrio y tiro de larga distancia. Va a ser un jugador importante en la historia del Sevilla”, asevera el gaditano.

Barroso sopla el polvo de sus recuerdos entre recortes de periódico tras 30 años dedicados a la formación en el fútbol andaluz: “El fútbol me ha costado el matrimonio. Le dedicaba tanto tiempo que descuidé el de mi mujer y mi hija…”, bisbisea apesadumbrado, y se detiene añorando el tiempo vivido en una foto de Suso celebrando un gol con Luis Suárez en Anfield: “Desde el principio tuve mucha fe en él”. De los futbolistas que fueron convocados a aquella selección gaditana cadete 2009, y la de 2010 con la que comenzó este reportaje, sólo uno llegó a ser futbolista profesional. Hoy es sevillista y jamás se olvidó de los pobres.