Koundé protege el balón en un lance del Sevilla-Leganés (J. M. Serrano))
Koundé protege el balón en un lance del Sevilla-Leganés (J. M. Serrano))

Sevilla FC – Leganés (1-0): La inercia de un ganador

Diego Carlos y Koundé, excelsos, lideran una victoria muy sufrida; el equipo de Nervión no pierde desde hace dos meses

Por  10:03 h.

Entre las virtudes, muchas la de este Sevilla de Lopetegui, y los defectos, algunos reflejados en la recta final del encuentro, Nervión asistió ayer a una nueva victoria de los locales en un encuentro tremendamente complicado. Sólo el tanto de Diego Carlos, convertido ayer junto a Koundé en el mejor reclamo ofensivo, desniveló la balanza a favor de los sevillistas ante un buen Leganés, siempre correoso y dispuesto hasta el final a dar la campanada en el Sánchez-Pizjuán.

El Sevilla comenzó como casi siempre, bien. Mandando. Exigiendo. Con el manual de Lopetegui, imprimiendo intensidad y recorriendo kilómetros por las bandas, el Sevilla se multiplicó en esfuerzos para tratar de hacer el primer tanto. Pero la rapidez arriba y la presión en las pérdidas de balones no terminaban de surtir efecto, y el meta del Leganés, Cuéllar, terminó por sentirse cómodo. Los repliegues de los visitantes comenzaron a ser modélicos y en la grada, muy pronto, se percibió que mucho iba a tener que luchar el Sevilla para llevarse el partido. La línea de cinco atrás de Aguirre fue lo más parecido a un muro infranqueable. Sin Ocampos todo se ve peor. Y tampoco el centro del campo, sin Fernando, le dio al Sevilla el control necesario para cortar algunas arrancadas rápidas de los hombres de ataque del Leganés.

A pesar de que Siovas, el líder de la defensa del cuadro madrileño, se lesionó a los cuatro minutos de empezar el partido, el Leganés jamás le perdió la cara al encuentro. De hecho, y tras marcar Diego Carlos el tanto que ponía por delante al Sevilla en el minuto 62, fueron los de Aguirre los que le dieron al partido lo que necesita. El encuentro requería ritmo y pases rápidos, y el Sevilla lo hizo todo al revés, sobre todo en una recta final del partido para olvidar. El equipo se echó para atrás con los cambios realizados por Lopetegui, sobre todo, con la salida de De Jong por Sergi Gómez, y a punto estuvo de perder al menos dos puntos. Porque el Leganés no dejó de apretar hasta que el colegiado, De Burgos Bengoetxea, pitó el final. La cara de los sevillistas, apasionados y celebrando el triunfo, fue, probablemente, la imagen del duelo. El hambre que tiene esta plantilla (aunque ayer no hicieran un buen encuentro) es más que evidente. El equipo sigue con su tónica habitual, ganando, y mostrando que también es importante saber manejar el otro encuentro. A combativo, difícilmente, le gana hoy alguien al Sevilla. A diferencia de otras temporadas, el equipo es pura raza y lidia con quien sea y como sea. Ahí, mención especial la que merecen los centrales Koundé y Diego Carlos.

Llegados este verano de la liga francesa, los dos, a sus 21 y 26 años, respectivamente, están llamados a marcar una época en el Sevilla. Siempre bien colocados, siempre dispuestos a dar bocados, y con un elegante toque de balón, ambos fueron lo más destacado, atrás y arriba. De Jong, una vez más, se quedó sin marcar, pero justo es calificar su actuación como muy inteligente por los numerosos espacios que abrió para sus compañeros. En el gol de Diego Carlos, de hecho, el delantero holandés llegó a tocar el balón con la cabeza justo antes de que Koundé rematara. A Lopetegui le gusta que fije a los defensas y que, de repente, pueda descolocarlos con algunos movimientos rápidos, circunstancia de la que se aprovecha casi siempre la segunda línea.

Una vez más, Navas fue de los futbolistas más destacados. El capitán, que el pasado fin de semana no pudo acabar el encuentro ante el Valladolid por unas molestias físicas, fue el que más empeño le puso al final del duelo para que no volaran puntos del Sánchez-Pizjuán. Lo suyo, su alta capacidad física para no desfallecer jamás, es fruto de la naturaleza. Siempre tira y tira. Como este Sevilla, que sin hacer un buen partido, tiene argumentos suficientes para seguir venciendo. La buena racha no para (con el de ayer ya son tres las victorias consecutivas), y no sabe lo que es perder desde el día que lo hizo ante el Barcelona. Han pasado casi dos meses. Del 6 de octubre al 1 de diciembre. Entonces, sucumbió ante el Barcelona en el Camp Nou; hoy, y tras la jornada decimoquinta, sigue a sólo un punto del líder. Este Sevilla funciona. Es la inercia de un equipo ganador y combativo.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Sección de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Universidad Loyola). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@fjpg1976 Hola, Javier. Gracias a ti. No sabes cuánto me alegro que te haya gustado, más en esta época donde creo q… https://t.co/TcjVbXXUOD - 2 horas ago