Pep Martí, entrenador del Girona.
Pep Martí, entrenador del Girona.

Martí: “¿Los títulos? Nos sentíamos invencibles”

El entrenador del Girona repasó sus mejores momentos con el Sevilla

Por  15:40 h.

El exjugador del Sevilla Pep Martí habló del momento que ha tocado vivir con la crisis del coronavirus: “Evidentemente es extraño, porque no es una situación cómoda para nadie y que no podíamos imaginar, pero estamos dando un ejemplo de solidaridad y vamos a salir hacia delante. Llevará tiempo pero volveremos a disfrutar de la vida”.

En declaraciones a la radio del club, Martí recordó su fichaje por el Sevilla: “Recuerdo llegar en un segundo plano. Lo hice casi a la par con Darío Silva y nos eclipsó. Fue beneficioso para mí porque me gusta pasar desapercibido, trabajar y salir lo menos posible en los medios. Luego recuerdo empezar la pretemporada y en el primer entrenamiento ya Caparrós me puso con Reyes y Navas y no podías perder el ritmo. Fue un año de cariño, de fuerza, compañerismo, mentalidad ganadora y unión. Estábamos todos juntos siempre y conseguimos esa primera clasificación para la UEFA en una Puerta de Jerez llena, algo que parece que ahora no tiene importancia”.

Martí ahondó en la idea del club: “La mentalidad ya la había inculcado Caparrós desde el año del ascenso. Yo en aquel partido decisivo del gol de Podestá también estaba, pero con la camiseta del Tenerife. En aquel 2003 sí que hubo un mayor impulso con el salto de calidad y fue un avance más. Los que llevaban esos años con Joaquín nos metieron a nosotros en esa línea. Caparrós me enseñó a competir de verdad”.

Por último, se refirió la etapa de los títulos: “Recuerdo la noche previa a la final de Eindhoven. Siempre teníamos una sala con los fisios y aquella vez estuvimos casi hasta la una y media de la madrugada el 80% de la plantilla cantando, porque sabíamos que íbamos a ganar. No teníamos dudas y esa mentalidad fue la que nos hizo llegar tan lejos. Nos sentíamos invencibles si hacíamos lo que teníamos que hacer. Tener confianza no es confiarse de que todo está hecho. Sabíamos que lo íbamos a hacer bien y nuestros compañeros también. Y que si nos equivocábamos, el otro estaría allí para ayudar. También era un grupo en el que todo el mundo se sentía útil porque todos teníamos oportunidades”.