Sampaoli y Mariano, en el Sevilla-Sporting (Foto: Juan José Úbeda)
Sampaoli y Mariano, en el Sevilla-Sporting (Foto: Juan José Úbeda)

Sevilla FC-Sporting: ¡Mucho cuidado con la cuarta plaza!

Un Sevilla en crisis no puede con el Sporting y suma tres puntos de los últimos doce; el equipo nervionense fue a por el partido de verdad sólo al final

Por  9:39 h.

El Sevilla no pudo superar al Sporting. Con sólo siete palabras y con la ya sabida situación con la que llegaba el equipo asturiano al Sánchez-Pizjuán, en descenso, resulta evidente y claro que el equipo de Sampaoli está en una crisis de resultados, de juego… y, lo que es peor, que no da atisbo de recuperación. El Atlético ya tiene la tercera plaza. Se preveía tras lo sucedido en el Calderón hace dos semanas, pero lo que pocos podían imaginar es que el Sevilla iba a dar tan pobre imagen ante un rival medio moribundo. El Sevilla fue de menos a más y terminó embotellando al Sporting en los últimos minutos pero ya era demasiado tarde para encontrar la alegría. Tanto tiempo deambulando, falto de ideas y con una depresión que se inició tras caer eliminado en la Liga de Campeones no podía traer nada bueno. Un punto ante el Sporting en el Sánchez-Pizjuán es lo más parecido a una derrota. No es momento de poner paños calientes a una situación que necesita un vuelco: dos puntos de catorce es tragedia para quien le había dicho a la historia que estaba capacitado para romper registros. Eso, visto lo visto, es, y valga la redundancia, historia. Ahora, a mirar la cuarta plaza. O, mejor dicho, al quinto y el sexto, rivales, que por suerte para el Sevilla, tampoco están en su mejor momento.

El primero en avisar fue el Sporting. Apenas habían transcurridos unos segundos y el cuadro de Rubi, con apenas dos toques, se puso delante de Sergio Rico. Nada. No pasó nada. Como en las gradas del Sánchez-Pizjuán, con un ambiente frío, sin alma y sin esa inercia positiva que en otras ocasiones servía para romper cualquier barrera que se ponía por delante. A este Sevilla lo cambiaron. Como un calcetín. De arriba a abajo. De Gol Norte a Gol Sur. Ya en abril, día 2, y con todo lo malo vivido en un mes de marzo para olvidar (eliminación en la Liga de Campeones, malos resultados en LaLiga y la marcha de Monchi) lo que necesitaba el Sevilla pasaba por marcar pronto. Había falta de vitaminas y el gol podía aumentarlas. Porque la ansiedad se palpaba, incluso, antes de comenzar el partido. Estaba todo en contra y el partido requería la personalidad de los grandes, de esos que se crecen en las dificultades. Era evidente que el parón liguero y el dolor de tiempos recientes recrudecían aún más un escenario plano y sin belleza alguna.

La primera ocasión para el Sevilla no llegaría hasta el minuto diez con Nasri como protagonista. El equipo sevillista se estiraba, pero quedaba nublado cuando palpaba el área de Cuéllar. Después fue Correa el que lo intentó con un disparo desde lejos. El equipo volvió a coger esa mala costumbre de los últimos partidos cuando entraba en fases prolongadas de titubeo. Un sí, pero no. Un vamos, pero nos quedamos… Y así en una primera parte sin brillo y sin el carácter suficiente para doblegar al Sporting, la ruina estaba cerca. De hecho, en el minuto 32, el colegiado pasó de pitar penalti a favor de los asturianos a fuera de juego. Fue uno de los capítulos del show de Vicandi Garrido. El vasco se dirigió al punto de penalti y poco después escuchó las indicaciones de su asistente avisándole del error. ¡Vaya mañanita! Cuánta angustia y qué números de errores en un día tan ideal en lo meteorológico como gris en el juego.

En la segunda mitad, con un puntito más de velocidad, el Sevilla encontraría la mejor ocasión del partido, curiosamente, en un contragolpe. Pero aparecería Cuéllar para hacer un paradón a disparo a bocajarro de Vitolo. Minuto 49 y el Sevilla, en esta ocasión sí, puso su sello. Apenas diez minutos después Sampaoli movería fichas y metería a Iborra y Jovetic por Kranevitter y Ben Yedder, respectivamente, tratando de abrir la lata de una vez. El Sporting pareció dar por bueno el empate y el Sevilla se metió aún más en la batalla. La grada respondió con fuerza. Se necesitaban. Y a poco que el equipo nervionense se entregó a la causa y que el colegiado, Vicandi Garrido, quiso de nuevo para sí mismo el protagonismo mirando para otro lado cuando el balón chocó en las manos de Amorebieta, la afición puso el modo «ON». Quedaban tan sólo 20 minutos para que se acabara el duelo y el goteo con ocasiones para los locales se hizo incesante. Primero con Nasri; después, con Iborra; más tarde, con Nzonzi, El Sevilla dejó para el final lo que podía tener desde un principio. Sampaoli metió más mordiente arriba y le dio minutos a Vietto, que entró por Correa, e incidió en la importancia de buscar espacios. El Sporting se encerró y se dedicó a echar balones fuera, como equipo menor que es y con la clara demostración de que el Sevilla, por muy mal que esté, bastantes argumentos debía tener para superarlo. Quedan 27 puntos y ahora el Sevilla visita al Barcelona (el miércoles). El sábado será el Deportivo el que venga a Nervión. Y ya mucho no puede fallar. El Atlético, con un punto más, está en crecimiento. Suerte, por contra, que la Real Sociedad, con 49 puntos, y el Villarreal, con 48, están a nueve y diez puntos, respectivamente. ¡Mucho cuidado con la cuarta plaza!

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Deportes de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
RT @Inspiras_: "La vida la tenemos que vivir en el momento, ser conscientes de que somos muy frágiles y que en cualquier momento nos vamos… - 4 días ago