11 meses y 17 partidos sin ganar lejos del Pizjuán

Por  11:45 h.

El Sevilla de Unai Emery no ha podido acabar a las primeras de cambio con la extraordinaria y negativa racha de partidos que acumula sin ganar fuera de casa. El cuadro andaluz acumula ya nada menos que 11 meses sin hacerlo, desde el 24 de septiembre de 2012 cuando, con Míchel en el banquillo, se llevó tres puntos del posteriormente descendido Deportivo de La Coruña. Diecisiete encuentros después, la racha continúa tras un pobrísimo partido jugado en casa de uno de los rivales llamados a luchar por evitar el descenso. La espantosa estadística se reduce a los encuentros de la Liga, puesto que en la pasada edición de la Copa del Rey logró imponerse en Mallorca (0-5) y en Cornellá ante el Espanyol (0-3), y ya en esta temporada goleó al Podgorica en la previa que ha tenido que disputar para entrar en la Europa League (1-6).

Pocos precedentes hay de una racha similar. La temporada pasada el Sevilla acabó siendo el equipo que menos veces (una) ganó fuera de casa. Incluso los tres equipos que descendieron le superaron. Y sólo el Celta, que ayer ganó en su primera salida de la temporada, sumó menos puntos lejos de su estadio que el conjunto hispalense. Es otro de los retos de Emery, acabar con los múltiples defectos que evidenció el equipo en sus salidas el año pasado. Muchas veces los combinó todos: alarmante ausencia de pegada, falta de oficio y carácter y poca ambición, tanto en los planteamientos (dirección de banquillo) como en el desarrollo del juego. Si bien es cierto que durante toda la campaña 2012-13 al Sevilla le acompañó una especie de mal fario en sus desplazamientos que también sería procedente reseñar, sobre todo con los arbitrajes.
Ayer en el Ciutat de Valencia no se vio a un Sevilla falto de oficio, pero sí de ambición, fruto de la inseguridad que sigue teniendo a la hora de defender, sobre todo al replegarse, y que empuja aún más a Emery a no afrontar riesgos. Tampoco hubo pegada, por lo que se vio a un Sevilla casi calcado al del pasado curso. El reto de acabar con esta penosa racha afronta ahora una fase del calendario nada propicia para ser superado. El Sevilla tendrá que visitar nada menos que el Camp Nou a mediados de septiembre, por lo que, salvo milagro, cumplirá más de un año sin saber lo que es vencer lejos del Sánchez Pizjuán. Sus siguientes salidas serán Mestalla, plaza difícil donde ha vencido más de una vez en los últimos años, y Anoeta, no menos complicada. Tres visitas donde hará falta carácter, ambición y acierto. Un nuevo Sevilla.