Momento para no tener piedad de un Levante cogido con alfileres

Por  18:47 h.

Uno escuchaba ayer a Joaquín Caparrós mientras atendía a los periodistas que cubren la información del Levante y descubría que ése no era el Joaquín Caparrós de toda la vida, aquel entrenador intenso al que no había día que no le hirviera la sangre y que sabía utilizar como nadie sus intervenciones ante los para que los suyos, jugadores y aficionados, llegasen enchufados al siguiente partido. El de ayer era un Caparrós a medio gas, sorprendentemente apagado, con un discurso demasiado plano. Pudiera pensarse que este comportamiento se deba a que los años, que nunca pasan en balde, han serenado al técnico utrerano, aunque más bien da la sensación de que el origen de esta actitud se encuentre en la profunda herida que le hizo el Barcelona el pasado fin de semana en la primera jornada de Liga (7-0 y gracias, ya que los barcelonistas pararon en la segunda parte) y en que es consciente de que en estos momentos no tiene equipo para plantarle cara a este Sevilla. Entre lesionados, jugadores fuera de forma o con la cabeza en otro sitio, y el tremendo vacío que le ha provocado la marcha a última hora del ahora sevillista Vicente Iborra, Caparrós alineará un equipo cogido con alfileres, como si no le quedara más remedio que salir del paso con lo que tiene mientras cuenta los días que restan para que llegue el parón que hay tras la tercera jornada y, entonces, poder rearmar definitivamente su bloque.

Si a estas circunstancias se le añade el historial de buenos resultados que el Sevilla siempre ha conseguido contra los equipos de Caparrós —9 victorias, 3 empates y 3 derrotas en 15 enfrentamientos ligueros—, más de uno apostaría por que esta noche habrá triunfo visitante en el Ciudad de Valencia, aunque, si de alguien no hay que fiarse en el mundo del fútbol, ése es Caparrós, que ha forjado su leyenda en los banquillos a base de conformar equipos aguerridos capaces de sublevarse ante rivales teóricamente superiores.

Dos resultados engañosos

Desde luego, como el Sevilla se parezca al del jueves contra el Slask Wroclaw más que al del pasado domingo ante el Atlético, lo va a pasar mal esta noche. Si desmedido —y quizá injusto— fue el 1-3 encajado frente a los de Diego Simeone, el 4-1 endosado a los polacos no lo fue menos, pues el cuadro de Nervión maquilló con goles en los minutos finales un encuentro en el que no desplegó ese fútbol combinativo que busca como seña de identidad y en el que evidenció que su sistema defensivo ha de ser revisado con urgencia.

Ya lo dijo Fernando Navarro nada más concluir el partido europeo:«Tenemos que defender todos. Es cierto que creamos muchas situaciones de gol, pero nos queda mejorar la conjunción del equipo, hacer un buen balance defensivo». Ejecutar correctamente esa transición, evitando que el equipo no se parta en dos y que, por tanto, la defensa no se vea tan indefensa —valga la redundancia— cuando los de arriba han perdido el esférico, será clave esta noche, pues todo apunta a que el Levante, en condiciones normales, le va a entregar la pelota al Sevilla y va a confiar sus opciones al contragolpe. Caparrós, sabedor del peligro que puede ocasionarle el Sevilla por el centro cuando Rakitic, Marin, Perotti y compañía se lancen al ataque, ha ensayado durante la semana con un triple pivote con la firme intención de poblar de efectivos su línea medular y, de paso, torpedear en la medida de lo posible las incursiones sevillistas.

Kondogbia, suplente

Sobre el papel, la alineación del Sevilla no presentará grandes novedades. Lo más llamativo, quizá, sea la presumible suplencia de Kondogbia, hecho que, de producirse, se deberá más a cuestiones deportivas que a la incómoda situación generada con motivo de su posible salida: Iborra, por su perfil, es imprescindible en tareas de contención, y Rakitic, que ahora está ocupando su posición, está rindiendo a muy buen nivel. A ello, evidentemente, hay que sumarle lo sucedido contra el Slask, cuando pidió el cambio por unas molestias estomacales que, sorprendentemente, no le impidieron entrenarse doce horas después.

La defensa será la esperada, con Fernando Navarro actuando de central junto a Fazio, mientras que está por ver si Víctor Machín (Vitolo) mantiene su puesto por la derecha o, en cambio, cede su puesto a Rabello, muy inspirado el jueves, o a Gameiro, que ha sido el fichaje estrella del verano y no ha venido para ser suplente.

Alineaciones probables:

Levante UD: Keylor Navas; Pedro López, David Navarro, Vyntra, Juanfran; El Adoua, Sergio; Xumetra, Pedro Ríos, Rubén; y Barral.
Sevilla FC: Beto; Coke, Fazio, Fernando Navarro, Alberto Moreno; Iborra, Rakitic; Gameiro, Marin, Perotti; y Bacca.
Árbitro: Teixeira Vitienes (Comité Cántabro)
Hora: 21.00 (Canal + Liga y Gol T)

Juan Morilla

Juan Morilla