Sevilla-Huesca (2-1): Respuestas a quien sea y como sea

El Sevilla se «repuso» a la decisión del VAR tras anularle dos goles en la primera parte; Sarabia, gran protagonista con sus dos tantos

Por  9:33 h.

Este Sevilla, incluso en los partidos trabados como el de anoche, transmite esa extraña sensación que sólo tienen los equipos más grandes: termina dibujando lo que le conviene. Pueden pasar los minutos, llegar los momentos delicados y el desasosiego de algunos, pero casi siempre, de una manera o de otra, se queda con el control. Cuando más lo necesita, aparece. Es el Sevilla de Machín, el elástico de Nervión. Si por la izquierda no encuentra la luz, Banega desatasca por el centro con la ayuda del Mudo Vázquez. Si por el centro se sitúan muchos hombres, aparece Navas (vaya forma de dañar al rival). O Ben Yedder (qué listo es el delantero francés). O Sarabia (¡qué bueno es este jugador!). Anoche, el madrileño, al margen los dos goles, hizo un ejercicio de creatividad y esfuerzo tan alto que todo lo que no sea tener de una vez por todas la oportunidad de cumplir con su sueño de debutar con la camiseta de la selección española tiene tintes de escándalo deportivo. Ya lleva trece goles esta temporada. ¿Quién da más?

Capítulo aparte merece lo que sucedió ayer con el VAR en el Sánchez-Pizjuán. En sólo cinco minutos del 21 al 26, y cuando el colegiado había concedido ¡dos goles!, ambos serían finalmente anulados por fuera de juego con el videoarbitraje de por medio. Casi de todo se había vivido ya en Nervión en décadas de fútbol, pero nada parecido a la incertidumbre y la lógica inquietud con tantos minutos perdidos en una noche extraña. Primero, Carriço, y después André Silva se quedaron con las ganas, igual que la afición sevillista, perpleja con lo acontecido y desesperada por los numerosos parones del juego en la primera parte. El colegiado no paró de pitar para cortar muchas acciones, la mayoría, por faltas constantes de los del Huesca, sobre todo a Banega, Mudo Vázquez y Sarabia. Ni siquiera Navas, un habitual incordio para la defensa rival, podía o tenía tiempo y espacio para abrir huecos.

El fútbol trabado del cuadro de Francisco había encasillado cualquier movimiento. Le estaba saliendo bien la estrategia al cuadro aragonés. No dejaba jugar. Como fuera. O con acciones que merecieron en más de una ocasión la amonestación o con los voleones buscando a sus hombres de arriba. El Sevilla terminó la primera parte metiéndose en su juego y con la obligada sustitución de un Kjaer por Mercado que volvió a resentirse muscularmente. Hacía falta chispa. Fuego. El calor necesario para doblegar a los oscenses. Sólo se llevaban ocho minutos de la segunda parte y Machín metió a Promes por André Silva, con algunas molestias que le imposibilitaban correr con comodidad. El Huesca se vio fuerte y optó por darle algo de verticalidad a su juego con algunas contras que a punto estuvieron de suponerle un fuerte dolor de cabeza a Machín y los suyos, sobre todo, en una acción por la derecha que acabó con un remate de Cucho Hernández que se fue fuera por muy poco. Fue un aviso claro. El juego del Sevilla, además de impreciso, requería un juego de más garra. Y más ocasiones, al menos, con el mismo ritmo del inicio de la primera parte que generó tanto impacto y trabajo en el VAR. Poco a poco, pero ya consumidos quince minutos de la segunda parte, el Sevilla se despertó y volvió a creer en sus posibilidades. Ben Yedder lo intentó con un disparo que desvió de manera extraordinaria Jovanovic, y apenas unos minutos después, de nuevo con el protagonismo del delantero francés, llegaría por fin el tanto del equipo nervionense.

Ben Yedder, en una buena jugada individual por la derecha, le dio el balón a Sarabia para que pusiera el 1-0. Ni VAR, ni nada. Sarabia. Y por dos veces. Unos minutos después, con una buena pared con el Mudo Vázquez, hizo el segundo y dejó sentenciada la contienda por mucho que en el descuento el Huesca, por mediación de Pulido, hiciera el tanto del honor. El Sevilla se quedó con los tres puntos, sigue en lo más alto y se dijo a sí mismo que va por el buen camino. Cueste lo que cueste. Con VAR o sin VAR. Paciencia, siempre. Porque este equipo conserva el manual de los grandes, ese esquema que domina a su antojo y que le vale para ganar aún en encuentros trabados como el de anoche ante el Huesca.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
Mucho ánimo @MaxGonalons - 14 horas ago