De Jong (i) celebra su gol al Levante (Foto: AFP)
De Jong (i) celebra su gol al Levante (Foto: AFP)

Sevilla – Levante: De Jong vuela para llevar la felicidad a Nervión (1-0)

El holandés, que partió esta vez desde el banquillo, rompió su sequía y selló de cabeza a pase de un inmenso Navas el sufrido triunfo de su equipo al final

Por  9:42 h.

El Sevilla cerró la novena jornada de LaLiga con una trabajadísima y sufrida victoria sobre el Levante, por la mínima y acariciando el epílogo, que lo sitúa con 16 puntos en la tabla… sólo tres menos que el líder FC Barcelona. Los de Lopetegui generan expectativas. Vuelan alto. Ganan casi siempre. Pero el esfuerzo para conseguir un gol empieza a rozar ya lo sobrenatural, en demasiadas ocasiones. Y ése es un hándicap que puede lastrar en las metas futuras. La gasolina va en las piernas y el reto de mejorar la efectividad se antoja fundamental para amortizar el plan. Ayer necesitó el equipo de Lopetegui 19 remates para hacer gol. Una barbaridad. La gran noticia es que lo firmó Luuk de Jong, paradójicamente el día que el tulipán perdió la titularidad. ¡Menuda liberación! Más de 600 minutos le ha costado ver puerta con la elástica sevillista. La fiesta fue mayúscula en el Sánchez-Pizjuán. El ex del PSV saltó al césped junto a Óliver Torres en los últimos minutos y los dos revolucionaron el partido. Con permiso de un impresionante (otra vez) Jesús Navas. Lo del palaciego fue una exhibición. Un puñal. Incansable. Y eso que venía de participar en los dos partidos de la selección española. Inaudito para un futbolista de 33 años.

El claro dominio inicial de los locales se completaba por el otro costado con las constantes subidas de Reguilón. Verticalísimo y en moto. El Sevilla, que volvió a salir en tromba como acostumbra con Lopetegui, abría el campo, aturdía al Levante y de ello también se aprovechaba por el pasillo interior un Éver Banega bastante suelto en ataque, que probó fortuna con un par de disparos. Luego, el argentino fue engullido progresivamente por la madeja del mediocampo granota.

Con el equipo nervionense volcado arriba, los visitantes buscaban huecos para intentar salir a la contra. Morales y sobre todo Hernani incomodaban en velocidad. Pese a ello, el Sevilla fue capaz de reconducir la situación tras unos minutos de serias dudas en el centro del campo. Durante la primera mitad, mereció el gol en varias acciones. Reguilón tuvo la más clara aprovechando un excepcional pase largo de Ocampos. Sin embargo, el meta levantinista Aitor se lució con una enorme parada abortando el remate a bocajarro del lateral madrileño. El cancerbero también evitó poco después el gol de Chicharito, el delantero titular ayer. Estuvo tremendamente activo, aunque sin suerte. El mexicano llegó a perforar la portería rival antes del descanso, si bien lo hizo arrancando en posición antirreglamentaria… por muy poquito.

Tras el intermedio, Lopetegui no tocó nada y el Sevilla salió en la segunda parte como terminó la primera, generando mucho peligro sobre la portería de Aitor. Con todo por decidir en Nervión, Nolito y Chicharito Hernández fueron los primeros en poner a prueba al guardameta de Mondragón. No había manera. El portero granota había levantado una tapia en sus dominios. Inspiradísimo. Un cerrojo para su equipo. Los minutos se consumían y el Sevilla no abría la lata. Crecía la ansiedad; la grada se desgañitaba alentando a los suyos. Lopetegui ya no lo veía nada claro, así que pasada la hora de juego tiró de Luuk de Jong y Óliver Torres como soluciones. Ambos acabaron siendo decisivos. Los sacrificados, Nolito y Banega, fundidos y desafortunados. Pero es que a este Sevilla le cuesta un mundo hacer gol. No hay correlación entre la cantidad de llegadas que genera y lo poco que convierte.

Un severo problema con la efectividad que parecía agravarse en el tramo final camino de convertirse en una ‘maldición’ sin salida. Lo primero que hizo De Jong sobre el césped fue mandar por encima del larguero un claro cabezazo en boca de gol… ¡Increíble! La grada, lejos de caer presa de los nervios, animó con fuerza a su ariete. En el arrebato sevillista, Chicharito también erró de forma clamorosa y solo delante del portero, que en la siguiente acción, para más inri, le atajó un bonito remate de espuela al mexicano. El empate parecía a todas luces inamovible. Pero no iba a ser así. Llegaría la liberación. La de Luuk de Jong, que se redimió consigo mismo y la camiseta. Navas, quién si no, se escapó por la banda y le envió al holandés un regalo aéreo teledirigido. El tulipán se elevó por los aires superando a su par y convirtió su testarazo en el 1-0 definitivo. ¡Gol! Vaya fiesta en el Sánchez-Pizjuán. Costó lo indecible. Pero mereció la pena.

Fran Montes de Oca

Fran Montes de Oca

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Fran Montes de Oca

@MontesdeOcaFran

ABC de Sevilla. 18 años informando y disfrutando en sus medios (TV, radio, papel y web). https://t.co/OKGmn3p4dA https://t.co/2J9VfuERRI
RT @Orgullo_Nervion: Maduro, que jugó en el #SevillaFC entre 2012 y 2014, se ha mostrado seguro de que De Jong marcará más https://t.co/L3… - 9 horas ago