El Sevilla y la nueva lucha antidopaje

Por  18:44 h.

El dopaje en el fútbol no es una leyenda, sólo que la ausencia de controles sanguíneos y la falta de atención durante décadas ha propiciado que sólo un puñado de casos salgan a la luz. Es por eso que ahora, tanto la UEFA como la Agencia Estatal Antidopaje se han puesto manos a la obra para potenciar la lucha contra el dopping, materia tradicionalmente tabú en nuestro país. La AEA ha asumido por fin la planificación y realización de controles en las competiciones nacionales, tanto de orina como de sangre. Hasta ahora los controles en el fútbol los llevaba a cabo la Federación, pero sólo de orina y muy pocos, lo cual también ponía al balompié patrio a la cola de Europa.

La presión internacional hacia España, con fama de luchar sólo tibiamente contra el dopaje, parece surtir efecto. Desde todos los organismos se está llevando a cabo una campaña de información a todos los clubes para instruirlos a la hora de hacerles saber las obligaciones, sobre todo en materia de disponibilidad y localización de sus futbolistas. El Sevilla, cómo no, ya está al tanto de este importante cambio.

El currículum del cuadro andaluz en este sentido está sin mancha alguna, pese a que ha tenido que soportar infundadas sospechas por la famosa papilla que ingerían sus futbolistas hace un seis y siete años, sobre todo a raíz de que fuera uno de los mejores equipos de aquella época. Hasta Del Nido tuvo que salir al paso: "Como comprenderán no voy a darles la fórmula, pero a quienes dudan les digo que sólo lleva vitaminas. Si no estaríamos líderes de todas las competiciones. Los que hablan y hablan sobre esto desinforman". El objetivo ahora es hacer controles en todos los encuentros de la Primera y la Segunda. De momento en España sólo existen un puñado de casos, con el de Gurpegui a la cabeza (Nandrolona, 2003), mientras que en Italia, por ejemplo, las historias de este tipo son muy frecuentes: en la memoria, el caso de Guardiola en el Brescia (Nandrolona, 2001). En Francia, en 2006, acusaron al Madrid, al Barça, al Valencia y al Betis de estar en la red de clientes de Eufemiano Fuentes, galeno implicado en la Operación Puerto. Todos negaron la información de Le Monde (el Madrid y el Barça acabaron denunciando al periódico).

España, pues, se sube al carro de países como Italia o Inglaterra, donde sí ha habido análisis sanguíneos. La AEA efectuará tanto controles rutinarios como sorpresa a partir de este curso. Igual que la UEFA, que ya los implantó en las dos últimas Eurocopas y que ha anunciado que comenzará a hacerlos en todas sus competiciones desde ya (el organismo europeo va a estudiar ahora incluso análisis sobre esteroides practicados a jugadores desde 2008, aunque no sancionará a nadie). Tanto la UEFA como la AEA ya están informando a todos los clubes de las medidas a adoptar para luchar contra una lacra no sólo establecida en deportes señalados como el ciclismo o el atletismo, sino también en el fútbol. Que se lo digan a los alemanes en los años 50 y 60 o al calcio italiano de hace un par de décadas, cuyos secretos están saliendo ahora a la luz.