Luis Alberto, a su llegada a Sevilla: “Estoy muy ilusionado”

Por  2:00 h.

Luis Alberto, el niño de San José del Valle, el canijo que se emocionaba cada vez que podía jugar al fútbol en la cancha de debajo de su casa, cambia el Sevilla por el Liverpool y las chirigotas y el flamenquito por la música de los Beatles. Ayer llegaba a las 16:30 horas a Santa Justa con la presencia de ABC como único medio y ayer emprendía emocionado el último camino a su pequeño pueblo antes de ser nuevo jugador de los «reds». Hoy, tras previa desvinculación del club en el que se formó, tomará un vuelo (previsto a las 21.00) con su agente con destino a Gran Bretaña donde conocerá la esencia de uno de los clubes más populares del mundo. Allí cenará con algunos de los directivos de la entidad y al día siguiente pasará el pertinente reconocimiento médico.
La primera vez que supo del interés del Liverpool fue a principios de año. El jefe de los ojeadores, Julian Ward, se presentó y le dijo: «vamos a ir a por ti; te necesitamos». Entonces, Luis Alberto, tímido e ilusionado con seguir mostrando su fútbol de quilates en el filial azulgrana, apenas optó por sonreír, halagado, quizás, por un elogio que no esperaba. Fue la respuesta natural de un jugador que había emigrado a Barcelona en busca de minutos tras una frustrada campaña en el Sevilla.

Atrás quedaron los cuatro años en los que su madre lo llevaba cada día en coche recorriendo 250 kilómetros para entrenarse en la ciudad deportiva José Ramón Cisneros Palacios, siempre, por un sueño, triunfar en el Sevilla. Pero el Liverpool se ha cruzado en su camino y lo ha hecho catalogándolo como «jugador importante» en el proyecto de Brendan Rodgers.

Luis Alberto es listo, precavido y calculador. Apenas necesita decir cuatro o cinco palabras para mostrar cómo se siente. Es, dicen los que más le conocen, su carácter, el carácter de un hombre que le está ganando a la vida. A las 18:30 estaba en su pueblo, con su familia, y les explicó el camino que emprende desde ya. San José del Valle, con apenas 4.000 personas, es la última «colonia» del Liverpool.

«Todo está siendo muy rápido. Me fui de vacaciones después de una dura temporada y, de repente, me llamaron para decirme que tenía que volver pronto. Prácticamente acabo de llegar. Aterrizamos en Madrid a las 11.00 y ahora, algo mareado aún (dice entre risas) me voy a mi pueblo. Es normal que esté muy ilusionado, pero también reconozco que es una situación extraña, sobre todo, porque en apenas un año me ha pasado de todo. Cuando me llamó el Barcelona B entendimos todos que era la mejor opción. En el Sevilla me dijeron que debía jugar, que tenía que sentirme importante, y creo que lo he conseguido. Lo del Liverpool es una pasada…», indicó el futbolista.

Con su marcha a Liverpool, serán tres los futbolistas formados en la cantera sevillista (Navas, Luna y el propio Luis Alberto) los que formarán, desde un punto de vista geográfico y por decirlo de alguna manera, el «triángulo sevillista» de la Premier. De Manchester, ciudad en la que vivirá el de Los Palacios, a Liverpool sólo hay 50 kilómetros, mientras que de Birmingham, localidad en la que juega el Aston Villa de Antonio Luna, a Liverpool hay 150.

Llama la atención, entre otras razones, porque en España y a pesar de que jugaban todos en el mismo equipo (durante muchos años) sus localidades estaban a una distancia mayor. De Los Palacios a Pedrera, por ejemplo, hay unos 80 kilómetros y de Pedrera a San José del Valle más de 160 kilómetros. Ahora, y aunque serán rivales en una de las ligas más potentes del mundo, a buen seguro que seguirán siendo grandes amigos. Es la prolongación de la carretera de Utrera, de una ciudad deportiva que los unió para siempre y que podría dejar al club en torno a los 35 millones de euros (Navas:21, más cinco en variables, Luis Alberto:7,5 más dos por objetivos y Luna, con otros dos).