Ocampos salta ante Munir y Reguilón para celebrar el 1-0 de penalti en el Sevilla - Mallorca (Foto: J. M. Serrano).
Ocampos salta ante Munir y Reguilón para celebrar el 1-0 de penalti en el Sevilla - Mallorca (Foto: J. M. Serrano).

Sevilla – Mallorca: esta historia está ya escrita (2-0)

El Sevilla supera al Mallorca con goles de Ocampos, de penalti, y En-Nesyri y acaricia la clasificación para disputar la Liga de Campeones

Por  5:01 h.

Ya ha hecho todo lo que tenía que hacer. Lo que estaba en su mano. Y seguirá en esa línea. Seguro. El Sevilla sólo quería depender de sí mismo y la historia que va a protagonizar ya la tiene escrita. Sólo las tercas matemáticas discuten, en voz baja, que la Liga de Campeones no está asegurada para la tropa de Julen Lopetegui. Pero será por poco tiempo. Quizás esta misma noche. Y, si no, el jueves. A más tardar, el domingo. No es amigo el técnico vasco de estas sentencias cuando la probabilidad no cierra todas las puertas pero blanco y en botella… Pues eso. Y mucha culpa tiene un tal Éver Banega, que se está encargando de llenar de nostalgia sus últimos pasos como sevillista. No de lo que fue, sino de lo que será sin él este equipo. El metrónomo perfecto. Le ha dado la vuelta al calcetín para hacer desaparecer el debate sobre su motivación y lucir una calidad y una entrega que le han transportado a su mejor momento competitivo. Un líder en el campo que es capaz de dejar solo a Óliver Torres con un perfecto golpeo en larga distancia y de correr en balance defensivo para arrebatarle la pelota a Budimir cuando iba a fusilar ante Bono. Todo lo hace bien este Banega que quiere alargar todo lo posible su vida como sevillista y eso apunta a finales allá por el mes de agosto. No jugó solo el Sevilla, sino que tuvo delante a un Mallorca peleón, insistente, intenso. Pero inferior cuando el peso de la calidad salía a decidir el choque. Los baleares están en el alambre de la permanencia, buscando un alivió que no encontraron en Nervión, ni mucho menos.

 

 

 
Porque aunque la incomodidad fue el planteamiento de Vicente Moreno, con sus jugadores interfiriendo en las líneas de pase sevillistas y yéndose arriba a matarse por cada balón, las áreas se pisaban poco y así tanto Bono como Reina estaban tensos esperando la llamada a filas de la oportunidad. Con Banega buscando su espacio, es Fernando el que se descuelga del poblado centro del campo con buen pie del Sevilla para entrar en el área y rematar por dos veces un centro ajustado de Jesús Navas, martillo pilón por su banda, lo que no resulta novedad. Ahí Reina se gana el sueldo. Y aparece Banega. Primero en una volea que no sigue el dibujo que había proyectado para ser perfecta. Y luego, no en el plan acostumbrado de tobillo fino y asistencia para inflar redes, sino en la versión comprometida y no tan comercial del corte salvador cuando Budimir ya había recortado a Diego Carlos y se preparaba para darle un punterazo a la pelota buscando huecos entre Bono y todo lo que veía de portería. El argentino se tiró al suelo, despejó limpiamenta y Budimir no pudo hacer más que interpretar una caída que fue merecedora de tarjeta amarilla. La acción habló por sí sola de Banega, su tesón y el peso que iba a mandar al fiel de la balanza al lado local, puesto que de inmediato de una internada de Ocampos, generador de problemas sin zona fija de aparición, iba a llegar el penalti tras remate de Reguilón de cabeza en el segundo palo y penalti de Pozo. Tardó Cordero Vega en percatarse de la infracción, ajustada a la interpretación actual de que toda mano es pena máxima, y tuvo que ser el VAR el que le confirmara que las protestas de Óliver Torres, testigo cercano y directo no eran una treta sino la reclamación de justicia. Y ahí que fue Ocampos para mirar a la derecha y lanzar a la izquierda acallando todo el ritual previo de Reina para intentar desestabilizarle.

 

Con el 1-0, el Sevilla domaba al bravo Mallorca, que se quería resistir a aceptar la derrota. Por eso, los de Lopetegui salieron mandones tras el descanso, yéndose arriba a presionar altísimo. A que la primera línea defensiva fuera en el área rival. A incomodar al cuadrado. Pero este Mallorca andaba con la necesidad en las botas y eso le impulsó a llenar de camisetas rojas las inmediaciones de Bono, a veces con exceso de riesgo pero sin el cual no iba a encontrar opción alguna. Y la tuvo con el cabezazo de Cucho Hernández que obligó a Bono a lucirse de tal forma que borró de un plumazo las dudas que hubiera sobre su capacidad. Dos pasos rápidos claves para un salto estupendo que le suben la nota.

 

El partido se iba a convertir ya en un contragolpe continuo. Velocidad y áreas. La lectura estaba clara. Defensa replegada y salida por las alas con los vertiginosos Jesús Navas, Reguilón y Ocampos. No se sumó Munir a esa fiesta que le convenía. Y le faltó poco a Óliver Torres para aprovechar un servicio al que llamarlo regalo supone quedarse corto, pero Pozo estuvo más rápido al corte. Koundé se va arriba y Banega completa su recital con cambios de juego y un control absoluto de la situación. Lopetegui hace muecas en la banda porque el Mallorca se desboca corriendo por las alas y pisando zonas comprometidas. Saca a En-Nesyri para ganar una referencia arriba y fortalece el físico del equipo con más sustituciones. El duelo está para la sentencia pero tarda en llegar. Reina la evita con el disparo de Banega. Le cuesta cerrar el partido al Sevilla con un Mallorca que se desnuda atrás y que no tiene claridad arriba. Bono se convierte en asistente con un balón larguísimo que atrapa En-Nesyri en pugna desigual con Pozo y define ante la desesperada salida de Reina para hacer el 2-0 y continuar una historia que ya está escrita con el Sevilla en la Liga de Campeones.

 

Mateo González

Mateo González

Redactor Jefe de Sección de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Redactor Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @aybarrapacheco: Los errores de Juan Carlos I no justifican la cacería desatada contra el Rey y la monarquía parlamentaria para cambiar… - 2 horas ago