En el nombre del padre

Por  2:00 h.

Con la ciudad cubierta de nieve y con un frío aterrador, un joven de apenas 21 años y de nombre Dmitri Cheryshev (conocido posteriormente en España por su paso por el Sporting de Gijón), acababa de llegar al hospital de la localidad, Novgorod, acompañado de su mujer embarazada. Era 26 de diciembre de 1990 y los nervios hicieron mella en la pareja. Apenas unas horas después vio la? luz el niño Denis.

«Fue lo que realmente nos cambió la vida, el gran motivo para seguir creciendo, ilusionados, y para abrir nuevas experiencias», recuerda Dimitri, enterneciéndose cuando echa la mirada atrás y vuelve a ver a su niño con su primer balón. «A los tres años cogió la pelota y no la soltó nunca más. De hecho, yo iba a entrenar en esa etapa con el Dinamo de Moscú y me llevaba a Denis… Cuando lo perdía de vista un momentito ya se había ido a jugar con los mayores, con mis propios compañeros», rememora mientras se ríe.

Dimitri comenzó a hacerse un fijo en la selección rusa y su buen hacer en el ataque llamó la atención de los dirigentes del Sporting de Gijón: «Se nos presentó (habla en plural) una oportunidad buenísima. Y nos fuimos para España. Sabíamos que el cambio podía afectarle al niño, pero se adaptó bien. ¡Es muy listo! Como lo que quería era jugar al fútbol lo metimos en la escuela de Mareo. Y así fue creciendo y creciendo. Yo ya veía que tenía cualidades, que podía disfrutar con el fútbol… y a veces pensaba, más como padre que como otra cosa, cómo sería tener un hijo futbolista». En junio de 2001 se marchó a Burgos, ciudad que quedaría grabada para siempre en la memoria de su pupilo. «Denis comenzó a jugar en el Burgos en categoría alevín y el seleccionador de Castilla-León decidió convocarlo para un triangular contra la selección de Madrid y Castilla-La Mancha. Lo hizo tan bien que cuando acabó el torneo un ojeador del Real Madrid me dijo que quería llevárselo a su cantera». A partir de ahí todo fue muy rápido. Tenía apenas 12 años y apenas ocho después debutaría con el Castilla. El niño se hizo mayor y llamó la atención de Mourinho, que lo hizo debutar con el primer equipo el 24 de julio de 2012, en un amistoso ante el Oviedo.

De ello hace ya un año, periodo suficiente para reflexionar sobre lo que le convenía al vástago de Dimitri: «El Zenit de San Petersburgo intentó estos días por todos los medios su fichaje. Primero se trató la cesión y luego incluso el traspaso. Pero el Madrid no quería. Y el chico tampoco lo veía nada claro. También hubo más propuestas, muchas incluso de equipos españoles. Eso sí, cuando supimos del interés del Sevilla ni lo pensamos. Es el lugar ideal para crecer y para intentar ir al Mundial, que lógicamente es uno de los sueños de mi hijo».

Es referirse a Sevilla y recordar por sí mismo aquel encuentro que jugó en la ciudad hispalense en la temporada 1996-97 contra el Betis y que prácticamente condenó al conjunto nervionense al descenso. «Yo ahí no sé qué decir. Hay quien piensa que los jugadores del Betis me dejaron marcar el gol. Yo no sé, no creo; sí acabé con dos buenas heridas por dos patadas Y en el gol hice un desmarque, ¿eh? Eso sí, parecía que estábamos jugando en casa. Pero eso es mejor olvidarlo, ¿verdad?», relata mientras cuenta los días para ver el debut de su hijo con el Sevilla: «Sufrió una microrrotura isquiotibial con el Madrid y le quedarán unos 15 días para jugar. Me dijo que para el partido ante el Barcelona no llega, pero que espera hacerlo ante el Valencia», explica, no sin antes suspirar y soltar: «Ojalá pudiera ir a verlo en su primer partido, como cuando le di su primer balón y lo vi disfrutar tanto…», manifiesta desde San Petersburgo sin apenas poder esconder la emoción.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Deportes de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@AbarcAgronomy @elboca100 Gracias, José Ramón ☺️ - 20 horas ago