Julio Baptista, en el Sánchez-Pizjuán (Foto: MILLAN HERCE)
Julio Baptista, en el Sánchez-Pizjuán (Foto: MILLAN HERCE)

Sevilla-Osasuna, 16 años después

El equipo navarro fue el último rival del equipo nervionense en su vuelta a Europa tras nueve temporadas de dificultades

Por  13:45 h.
El 23 de mayo de 2004, hace casi 16 años, vivió el Sevilla una noche para el recuerdo, una jornada en la que Caparrós y sus jugadores consiguieron la clasificación para la UEFA después de nueve años titubeando en tierra de nadie y tratando de lograr el ascenso a la máxima categoría hasta en dos ocasiones. En ese encuentro, en el que ganó el Sevilla, marcaría Baptista el tanto de la victoria… ante el Osasuna.
«Ya no se ven partidos así. Es imposible. Parecía una guerra. Era una final y así nos la tomamos nosotros, y, por lo que se vio, también el Osasuna. Ellos no se jugaban nada. No sé si había primas por ganar o qué… Eso nunca lo he sabido. Pero lo que sí sé es que se presentaron en el Sánchez-Pizjuán a darlo todo. Hubo entradas muy feas, de tarjeta roja directa. Pero no sólo una, sino varias. El partido fue complicadísimo para el árbitro. Tenía que manejarlo y era prácticamente imposible. Si lo comparo… yo lo veo como un Brasil-Argentina», llegó a decir el propio Baptista a ABC de Sevilla.
Entonces, hace 16 años, el sevillismo se lanzó a la calle para celebrar la clasificación a Europa tras nueve años de dudas y crisis. Fue en el Sánchez-Pizjuán, y contra el Osasuna, el rival de este domingo, un equipo que durante varios años a principios de siglo XXI generó controversia entre el sevillismo. Los Sevilla-Osasuna o viceversa no sólo eran partidos de fútbol.
Ahora, sin Caparrós, y tampoco sin Javier Aguirre en el banquillo del Osasuna (hoy el mexicano es el entrenador del Leganés), los últimos duelos se han caracterizado por no ser tan problemáticos como antaño. Pero, pase lo que pase entre los dos equipos, siempre quedará aquel 23 de mayo de 2004
Redacción

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