De Inti Podestá a Cristóforo: «Se parece a mí, pero en bueno»

Por  2:00 h.

Sevilla: Cristóforo aún no ha debutado Recordar el nombre de Inti Podestá en el Sevilla es recordar aspectos tan básicos en el fútbol como la constancia, el amor propio y el esfuerzo, cualidades, todas ellas, que te demuestran que son más que necesarias para crecer y para evolucionar en un terreno de juego.

El charrúa, que tuvo que abandonar el deporte al término de la temporada 2003-04 por una lesión eterna en la rodilla derecha, se ganó a la afición sevillista por su pundonor y por su capacidad de superación, además de por dejar grabado para siempre su nombre en la historia del club al marcar el gol que le daba el ascenso matemático al Sevilla a la Primera división en junio de 2001. Y casi diez años después de haber dicho adiós a la ciudad hispalense aún perdura su forma de entender el fútbol.

Ahora, cuando el equipo ha brillado más que nunca y ha cosechado los mejores resultados de la historia, otro uruguayo, llamado Sebastián y de apellido Cristóforo, ha vuelto a recordar el nombre de Inti Podestá. Dicen los que lo han visto entrenar con asiduidad que tiene gestos de raza clavados a los del exjugador del Sevilla y que cuando compite parece que le va la vida en ello. Lo dice, incluso, el propio Inti Podestá.

«A mí, si le digo la verdad, cuando lo veo jugar me acuerdo un poco de cuando yo estaba en campo. Empuja mucho, le gusta apretar ahí en el centro, pero, eso sí, creo que es mejor que yo’, una versión en bueno (se ríe).Con el balón en los pies sabe lo que hacer. Tiene muy buen pase. Juega con criterio y en eso es mejor que yo (vuelve a reirse)», responde Podestá desde Uruguay a la llamada de ABC. El futbolista explica que la primera vez que lo vio fue con el Peñarol, pero que realmente donde le sorprendió fue en el Mundial sub 20. «Ojalá triunfe y deje alto el nombre de Uruguay. Parece chiquito pero en el campo se transforma. A mí siempre me ha gustado ver futbolistas así, jugadores que no esperan, sino que van a por el balón», dice Podestá.

El mediocentro, muy desligado del fútbol, se recrea pensando cómo debe estar Sevilla ahora y en curiosas circunstancias como estas: «¿Sabía que Tabaré es el entrenador de Nico Olivera en el Defensor? Cuando pienso en eso me da la curiosidad cómo estarán en el vestuario. Porque yo pensar, sí, pero jugar…, nada. Desde que salí de allí no he podido hacer nada. Incluso se me hace raro hablar de fútbol. Tengo una cajita con un montón de recortes de periódicos, algunos partidos y un montón de cosas que iba guardando cuando estaba en el Sevilla. El otro día lo abrí. Mi hijo, el que tiene 10 años, me lo llevaba pidiendo un tiempo. Y le puse algunos videos. Que raro se me hizo. Me gustaría volver a Sevilla. Hace ya muchos años que no voy, pero con Cristóforo, como se parece tanto a mí, igual tengo que ir pronto para saludarlo…», se ríe el de Montevideo.

Podestá dedica su tiempo al cultivo de olivos y a cuidar de sus tres hijos. Al mayor ya hace tiempo que le dijo que fue futbolista en la Liga. Otra cosa es que el hijo pueda comprender aún el coraje y la ilusión que le ponía su padre en cada partido. Ahora tiene una oportunidad para, al menos, poder entender cómo era su juego. Depende de Cristóforo.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (Jefe de Deportes de ABC Sevilla). Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). #ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
👏🏻👏🏻👏🏻 https://t.co/OH8hJTx9nb - 5 horas ago