Sevilla – Real Sociedad: Ben Yedder y una fórmula a seguir ante el Slavia (5-2)

El Sevilla, tras una segunda parte casi perfecta, pasó por encima de la Real Sociedad antes de jugarse el pase europeo en Praga; Machín coge aire

Por  9:57 h.

Aire. Mucho. Y goles. Más todavía. Así se puede resumir lo que ocurrió ayer por la tarde en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Llega el Sevilla FC a la cita con la Real Sociedad con las alarmas encendidas después de una mala racha de resultados que hacía peligrar todos los objetivos de la temporada. Porque si la caída en LaLiga era una obviedad desde hace semanas, el empate del jueves pasado contra el Slavia de Praga había trasladado la intranquilidad también a la competición europea. Así que el duelo contra los vascos era una final. Para el equipo y, sobre todo, para un Pablo Machín que sabía que se jugaba el puesto. Salió cara, el soriano sonrió y el equipo cogió mucha moral de cara a los dos próximos encuentros que tiene antes del parón liguero. El objetivo, pasar a los cuartos de final de la Liga Europa y romper la sequía como visitante ante el Espanyol para no despedirse de la cuarta plaza. Pero antes de eso hay que centrarse en lo de ayer. Sobre todo, porque es el modelo a seguir en el futuro más próximo. No tanto lo que ocurrió durante la primera parte, en la cual el Sevilla estuvo bien pero volvió a mostrar fragilidad atrás, sino lo que pasó tras el paso por el vestuario. Porque la media hora siguiente fue casi perfecta. Intensidad, ayudas, verticalidad y eficacia. Mucha. El 1-1 del descanso quedó olvidado en un momento gracias a la pegada de un equipo que tiene en Ben Yedder a un auténtico seguro de vida. Porque el franco-tunecino volvió a demostrar que es uno de los delanteros más en forma del panorama europeo. Hizo un triplete, dio tranquilidad al equipo y se retiró a descansar pensando en la final del jueves en Praga. Machín ya sabe los pasos a seguir a partir de ahora pero, como él mismo dijo tras la victoria, para saber si hay cambio de dinámica toca darle continuidad. No sería la primera vez en esta campaña que el Sevilla retoma el pulso en Nervión y se muestra luego inoperante como visitante.

Claramente hubo dos partidos. Y coincidieron, algo que no suele ocurrir, con las dos partes del mismo. En la primera los locales pusieron más, buscaron siempre la victoria, pero no estuvieron del todo finos. Y eso que, tras empujar con fuerza desde el inicio, Sarabia adelantó a los sevillistas en el minuto 24. El madrileño sigue completando una temporada para enmarcar, en lo que números se refiere. El tanto debió servir para jugar con más tranquilidad, que el equipo llegaba a la cita con necesidades, pero la alegría duró poco. Muy poco, de hecho, porque cuatro minutos Oyarzabal hacía el 1-1 tras aprovechar el enésimo error defensivo de los de Nervión en esta campaña. Nervios otra vez. Runrún por ver que se podía repetir una historia que no iba a ser nueva. Y así, con intentonas de los de Machín, se llegó al descanso.

La charla del técnico en la caseta fue clave. Tocó piezas, adelantó líneas y el Sevilla fue un ciclón. Pasó por encima de una Real Sociedad que quedó totalmente noqueada. Fue pitar el colegiado la reanudación y los de Nervión ya tuvieron una ocasión con disparo de Munir que tuvieron que sacar los visitantes bajo palos. Acto seguido lo intentó Mercado desde fuera. Y en el minuto 48 llegó el premio. El de siempre, que todavía no había aparecido, fue fiel a su cita con el gol. Ben Yedder hizo el 2-1 picándola con mucha tranquilidad ante la salida de Rulli. Pero los locales no se relajaron.

Todo lo contrario, no quisieron más sorpresas y continuaron con una intensidad que ahogó a la Real Sociedad. Y así se fueron sucediendo los tantos de la tranquilidad. El 3-1, de nuevo con la firma de Ben Yedder, llegaría en el minuto 57 tras aprovechar un rechazo del larguero a cabezazo de Munir. Y, para espantar cualquier tipo de fantasmas, el franco-tunecino volvería a demostrar que es el más listo de la clase para hacer el 4-1 a la hora de partido casi desde el centro del campo. Todo iba sobre ruedas. El delantero marcaba y la segunda línea aportaba. Muy bien Promes y Navas por las bandas, así como Roque Mesa por el centro. Pero todavía hubo tiempo para más. Para el 5-1 del Sevilla, con tanto en propia puerta de los vascos, y para el 5-2 de la Real Sociedad al aprovechar un penalti por manos de Mercado. Un resultado abultado, una goleada que debe servir como golpe moral para una nueva final. La que tendrá el jueves en su competición fetiche.

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes en ABC de Sevilla
Ramón Román
Cambiar de TVE a La Sexta. Pasar de la unión de España, del ejemplo para el resto del mundo con los Premios Princes… https://t.co/ZHmZLaC2jb - 14 horas ago